Con el empuje del 23, Atlético Tucumán buscó por todos lados una victoria muy necesaria, en el Día Mundial del Hincha Decano. Pero Herrera fue figura y hoy el puntero es Gimnasia. No se saque el traje de candidato, Decano, que esto sigue y hay que dar batalla. Luis Caro, presente.
(Foto tomada de Twitter @NahirSaravia1)
Vas caminando por la Laprida y ya se te empieza a poner la piel de gallina y a calentar la garganta. El corazón Celeste y Blanco late con más fuerza y te explota fuerte en el pecho. Te acordás del pibe Luis Caro, te acordás de cuando vos también eras pendejo y te ibas a ver al Deca, y te invade la emoción. Y te acordás de las malas, hace muy poco. Y te cae la ficha que, a pesar del bajón, volvió la alegría, la Fe y la esperanza. Que Atlético volvió a ser Atlético y es puntero. Y es 15 de septiembre y juega El Deca y todo 25 será un carnaval. Volvimos, acá estamos. Ante todo: Feliz Día, Decanos.
No pudo ser perfecta la fiesta de Atlético Tucumán en el Día Mundial del Hincha Decano. El equipo de Lucas Pusineri buscó por todos lados, pero no le pudo regalar una victoria al Pueblo Decano que reventó el José Fierro ni a Luisito Caro que alentó como siempre desde el cielo ni su mamá Alejandra que seguro estaba en la Bolivia como desde hace tantos años, alentando a los colores que su hijo amó hasta el final. No hubo 15 de septiembre glorioso para El Gigante del Norte, que perdió mucho más que dos puntos: perdió la punta.
El Pueblo Decano se vistió de gala, el Monumental como siempre se pintó de Celeste y Blanco de punta a punta y la salida del equipo a la cancha fue memorable: bombas de estruendo, fuegos artificiales, el humo con los colores más hermosos que se te pega a la piel, que es piel de gallina cuando retumba Viejo y glorioso Decano de corazón sin igual la banda te lo agradece y te alienta hasta el final.
Con el pecho henchido, con Fe y sin miedo, te parás y gritás con el alma que para ser campeón hoy hay que ganar y es así, porque hace once fechas que El Deca mira a todos desde arriba. San Pusineri se la jugó por el regreso a la titularidad del Polaco y Ciro Rius, buscando una victoria necesaria como las latas para aplacar el calor y la ansiedad en la previa, aunque armen tremendo operativo o pongan vallas en la Laprida. A jugar.
Te agarraste la cabeza cuando Herrera le ahogó el grito a Rius y casi te infartas con la bomba de Misil Carrera, el jugador de Atlético que más quiso y más hizo para ganarlo. Todavía se debe estar moviendo el travesaño de la Chile por el furibundo zurdazo del 23 en el primer tiempo. Lo tuvo otra vez el 12, que tuvo que salir lesionado en la primera mitad.
El primer gol Decano no llegó y Talleres sacó pecho en el José Fierro: le anularon un gol por offisde a Garro, se lo perdió Franco y finalmente llegó el gol de Pizzini. El VAR la revisó y lo cobró y Dale dale De hoy te vinimo' a alentar para ser campeón hoy hay que ganar. Lo tuvo El Pola cuando pediste penal a RRR y a puro nervio se terminó el primer tiempo.
Algo le pasó al equipo que no paraba de ganar y ahora le cuesta tanto. Parece que los de San Pusineri acusan todavía el golpe de la derrota en La Bombonera, como si de momentos Atlético estuviese paralizado en aquel penal a Maestro Puch sobre la hora. Si El Bebe no da cátedra y el elegante Joaquín Pereyra no encuentra la pelota, Atlético se torna errático y sólo queda la fuerza del 23, que no siempre alcanza.
Pero nunca lo den por muerto al Deca, papá. Alguna fibra les tocó Pusi en el vestuario y El Pueblo Decano hizo su parte y empujó y Atlético salió con todo a jugar el complemento, y el don todavía se estaba acomodando en su butaca cuando el 3 de ellos se tragó a Tesuri y hay penal para Atlético señoras y señores. Pero Ramiro toma Carrera y remata un poco mordido, al medio del arco, y Guido Herrera te ahoga el grito sagrado.
Pero una vez, unita, el árbitro y el VAR no estaban empeñados en cagarte la noche y hubo round 2 para Carrera y Herrera: el 23 recalculó el remate, la cruzó y salió a festejar a la esquina de 25 y Bolivia, a decirles a todos 'estoy acá' y a sus compañeros que 'vamos para adelante' porque El Decano está de pie y da pelea y va por más.
Bruno Bianchi metió un cierre imperial y Misil metió otra bomba que le quemó los guantes al arquero visitante, pero no alcanzaron el ingreso de La Joya Maestro Puch ni la chance que tuvo Coronel para coronar otra noche de locura Decana sobre la hora. No tuvo premio Capasso en la última y hubo tablas en 25 de Mayo y Chile.
El Decano no se recupera del final de la racha victoriosa y ahora perdió la punta, su tesoro más preciado. Esta noche Atlético mira hacia arriba y ve al Lobo. Al costado, Boca, su reciente verdugo. Mismos puntos. Se viene la recta final del torneo y Atlético está herido, pero nunca jamás derrotado.
La Revolución de San Pusineri no merece naufragar antes de llegar a la orilla. Es tiempo de valientes y acá hay huevos de sobra. El primer Santo Celeste y Blanco deberá meter mano, mirar para adentro y encontrar las respuestas. Coronel y Maestro Puch piden más minutos.
El Pueblo Decano no pierde la Fe, aunque esta noche se vuelva cabizbajo por la Laprida, todavía con el traje de candidato puesto, pero un poco desalineado tras los festejos por el Día Mundial del Hincha Decano y la fiesta que no pudo ser completa. La ilusión está intacta, sigue ahí. No se pierde nunca cuando se viste estos colores. Queda mucho por bailar y no está muerto quién pelea. Arriba los corazones, tomemo somo Atlético. Por Luisito Caro, salud.