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Cines en crisis: ¿es viable un autocine en Tucumán?

tucumán en cuarentena

El sector tiene ingresos cero desde que la Provincia prohibió las eventos masivos hace casi 70 días. Hoy quieren volver a trabajar aunque la incógnita de saber si el público regresará a las salas genera una gran incertidumbre. "La gente del cine sufrimos muchos golpes, estamos en esto y vamos a tratar de aguantar", afirmó Roberto Abdenur, dueño del Atlas.

Las salas del cine Atlas están cerradas hace casi 70 días.-




Desde el viernes 13 de marzo, día que el gobernador Juan Manzur prohibió los eventos masivos por la amenaza del coronavirus, los cines en Tucumán cerraron sus puertas, lo que causó que tengan ingresos cero hace casi 70 días. 

Esto convierte al histórico sector en una de los más castigados por la crisis económica que causa el coronavirus, de la cual pocos pudieron escapar .

Roberto Abdenur es dueño del cine Atlas, único cine 100% tucumano.  El empresario habló sobre la situación de las salas que de un día para otro dejaron de recibir. “Estoy feliz por el hecho de saber que están abriendo los negocios. Pero bueno, uno dice ‘yo también quiero trabajar’,  pero somos un sector que sabemos que nos van a demorar, que nos van a patear y no se sabe para cuándo”, contó Abdenur a eltucumano.com, donde contó una posible reapertura sería recién en septiembre.

Los cines están acostumbrados a los golpes que da la economía y la pandemia del coronavirus no será una excepción. “Uno la aguanta, la gente del cine sufrimos muchos golpes, estamos en esto y vamos a tratar de aguantar. La idea es seguir”, sostiene este tucumano que durante el año pasado realizó una fuerte inversión para abrir una nueva sala en la calle 24 de septiembre y que sólo trabajó durante dos meses.

En diciembre de 2019, el Atlas inauguró un complejo que debió ser cerrado por la cuarentena.-


Cumplir con los trabajadores

La actual situación de los cines no sólo afecta a sus dueños, ya que las familias que dependen de este entretenimiento ven un futuro lleno de incógnitas. “Nuestro personal entiende la situación, está hace muchos años con nosotros y apoyan a la empresa. Ellos también están desesperados por volver a trabajar”, cuenta Abdenur que da detalles de cómo afrontó el salario de los trabajadores: “Los sueldos de marzo cobraron completamente y en abril pedimos la asistencia del gobierno (APT). Estamos con ingresos cero hace dos meses, ni siquiera los kioscos podemos abrir porque están dentro de los cines. Nosotros estamos cerrados desde el viernes 13 de marzo cuando los bares aún estaban llenos. No entendíamos por qué no nos dejaban abrir, encima de que ya estábamos trabajando muy poco”, se lamenta el empresario que aclaró que el movimiento durante los primeros días de marzo ya era bajo, con salas prácticamente vacías en cada función. 

“Estamos desesperados de volver, pero también tengo la incertidumbre de que si volvemos a abrir la gente irá o no al cine, porque no hay estrenos ─las distribuidores grandes reservaron sus estrenos para 2021─. Es una duda tremenda, si nos arriesgamos a volver a abrir tendremos que afrontar los gastos de servicios como prender las luces y los aires acondicionados. Todo eso nos preocupa y nos hace vivir una incertidumbre total, se lamentó.
Por último, reveló que ya trabajan en un protocolo y esperan que la próxima semana puedan tener una reunión con las autoridades del Gobierno de la Provincia y el Ministerio de Salud para poder encender los proyectores nuevamente. “ Nosotros tenemos lugar para aplicar distanciamiento. En nuestra sala de la calle Monteagudo, en la planta baja, tenemos 500 butacas. Tenemos muchas ganas de trabajar, más allá de la economía, también por la salud mental”, manifestó. 



Pensado alternativas

La palabra autocine se escuchó mucho en estos tiempos de cuarentena, como una medida para aliviar a los cines y mantener el distanciamiento social recomendado por las autoridades sanitarias.

El pasado martes, Mendoza fue noticia ya que en esa provincia analizan montar un autocine para exhibir películas durante la pandemia. La idea es manejada por la empresa Cinépolis (ex Village Cinemas) que evalúa instalar uno en una de las playas de estacionamiento del Mendoza Plaza Shopping de la localidad de Guaymallén, cercana a la capital. En el lugar estaba proyectada la construcción de un local de un grupo chileno de artículos para el hogar y la construcción.



“Yo no lo haría. Es algo de lo que se habla pero tuvo éxito en 1930. Hoy si alguien va alguna vez seguro no vuelve más, no es tan fácil. Acá no hay cultura para autocine”. Con esa contundencia Abdenur descartó esta posibilidad.

Los detalles de esta negativa fueron explicados por el empresario: “Primero que seguramente limitarán la capacidad de los autos porque la idea es distanciarse. Después de eso tenés muchas cosas en contra: te limitás sólo a funciones de noche por el tema de la pantalla. Después tenés el tema del clima. La idea del auto cine es quedarse en el auto o sentarse afuera. Si uno está en el auto los adelantes van a ver bien y si va gente atrás no van a ver nada”, enumeró.

Y continuó: “el tema audio es otro de los problemas. Este tendría que salir por la radio a través de una FM. Ahí ya tenés el agotamiento de la batería. Si hace frío vas a querer la calefacción, si hace calor querrás el aire y para eso uno deberá prender el auto. Si uno empieza a sumar estas cuestiones todo es complicado”, señaló.

“Otro de los problemas es que, supongamos que en realidad los cines vuelven en septiembre, son cuatro meses. No haríamos un negocio para cuatro meses y después tener que desarmarlo, porque la gente volverá a los cines. Implica un movimiento de buscar un lugar, sacar un proyector y armar una parte técnica bien protegida porque los equipos son costosos”, añadió para mostrar todos los aspectos negativos de esta posible salida.

“Si yo lo llegara hacer es porque conseguí una situación ideal, pero solo para mantener la presencia con el pública, pero como negocio es muy difícil”, cerró Roberto.