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"En las sombras": durísimo, la trama secreta de otro escándalo en puerta en San Martín

CIUDADELA

El DT Alejandro Orfila, antes de irse de vacaciones, tomó una decisión que ya divide las aguas en Ciudadela. ¿Dónde quedaron las formas?

Foto: X





El arquero Darío Sand se va por la puerta de atrás de San Martín, sin siquiera haberse podido despedir de los hinchas defendiendo el arco que durante cinco años lo tuvo como dueño.

Ídolo en su momento y hasta nombrado como el mejor del país, Darío fue imbatible durante varios partidos y fue la figura del San Martín que casi logra el ascenso a Primera en Rosario.

El último tramo de su etapa en San Martín no fue el mejor, ¿pero esta era la forma de echarlo? "No me gustó cómo nos despedimos", sintetizó una página partidaria del Santo. Y expuso argumentos que muchos hinchas se plantean. 

A través de una carta abierta se refirió a la decisión de Alejandro Orfila, mientras el arquero permanece en silencio a la espera de una decisión personal: ¿cuándo hablará? ¿Se despedirá de los hinchas a través de Instagram?

"Pasaron De Muner, Delfino, Frontini, Flores, Martos, Campodónico, Yllana y Orfila fue el encargado de ponerle fin a un ciclo histórico en San Martín: el del arquero récord en la historia del club y de la categoría.

Aunque el DT haya dejado entrever que tendría la oportunidad de pelearla si decide quedarse, la realidad puertas adentro es otra. Orfila hizo de verdugo, porque la decisión ya tenía el pulgar hacia abajo desde más arriba y el entrenador solo tuvo que ejecutarla.

A todo lo improlijo que fue este año se suman las formas que tuvieron con el ex capitán. No solo cuando, junto a Yllana, lo mandaron al banco sin demasiadas razones futbolísticas aparentes, sino también cuando le quitaron la cinta de capitán del brazo. Sus actitudes siempre dejaron en claro que Sand no les caía simpático.

Todo esto terminó de confirmarse el domingo, cuando ni siquiera hubo lugar para la despedida del arquero con su público, sumado a los flojos argumentos del DT para justificar su ausencia.

Calamaro alguna vez dijo que todo lo que termina, termina mal. Que no se puede vivir del amor.

Sin embargo, hay historias que merecen una buena despedida. Porque Sand es, sin dudas, uno de los guardianes más importantes de la historia del arco santo. Porque, más allá de que su ciclo en San Martín coincidió con los años del club en esta categoría, le bastaron para demostrar que fue histórico.

Quizás, uno de los últimos bastiones del sentido de pertenencia con San Martín. Porque lo volvió a intentar cuantas veces tuvo la oportunidad. Porque cinco años en el club también significaron poner los intereses de San Martín por encima de los propios.

Porque con Sand se van valores que trascienden las virtudes futbolísticas que todos conocemos.

Y porque, guste o no, como todo en el fútbol, que es relativo, hay algo que trasciende a todo: el amor y la gratitud. Y, definitivamente, la despedida merecía otro reconocimiento.

Fue en las sombras, por la puerta de atrás y sin nadie que estuviera allí. Desoladora, fría, injusta.

Nadie podrá negar que Sand se metió en la historia para siempre. Porque le ganó al tiempo, a las derrotas. Y más de una tarde, se entristecerá con su ausencia en el arco".