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Exclusivo de eltucumano: La mega estafa a la UNT desde YMAD que ningún rector se animó a denunciar

INVESTIGACIÓN FEDERAL

La Universidad Nacional de Tucumán fue víctima de una doble violación a su patrimonio: a la falsificación de su Ciudad Universitaria, la Justicia Federal probó, además, que YMAD siempre le timó a la UNT el porcentaje del dinero por regalías mineras que manda la ley. El monto que se le robó a la UNT rondaría los mil millones de dólares. Cerisola dijo que no era función de los rectores controlar esos montos.

Rodolfo Martín Campero, Mario Marigliano y Juan Alberto Cerisola.





El diario eltucumano publicó por primera vez la polémica investigación del fiscal federal Carlos Brito, quien consideró que sólo el exRector Juan Alberto Cerisola falsificó en soledad la construcción de la Ciudad Universitaria de San Javier cuya edificación fue ordenada por la Ley 14.771 de creación de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD). Pero la Casa de Altos Estudios tucumana fue víctima de una doble violación, ya que no sólo no se erigió la Ciudad Universitaria "conforme a los planos ya aprobados" tras la expropiación de 17.000 hectáreas en los cerros tucumanos, sino que ni antes ni después de que se la diera por terminada mediante un acta firmada el 2 de enero de 2008, la UNT nunca percibió el 40% de las utilidades que por ley debiera girarle YMAD.

En primer lugar, surge con claridad del dictamen del fiscal Brito que con la firma del convenio YMAD-UNT del 2 de enero de 2008 que falsamente dio por terminada la Ciudad Universitaria, tanto Juan Cerisola en su carácter de Rector de la UNT como los directores de YMAD por la UNT -y exrectores- Rodolfo Martín Campero y Mario Marigliano consintieron “la reducción de utilidades pertenecientes a la Universidad, fijadas en un porcentaje del 40% por la Ley 14.771, siendo disminuidas al 20%, cuando no estaban dadas las condiciones para ello, ya que no se había satisfecho la finalidad que oportunamente motivó la remisión por parte del YMAD a la UNT, que consistía en la finalización de las obras de la Ciudad Universitaria. De esta manera se causó un perjuicio patrimonial gravísimo, de acuerdo a lo informado en detalle por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos, lo que se encuentra agregado en el legajo de prueba nº30”.  


Brito logró determinar que "incluso previamente a la firma del citado convenio, las utilidades giradas por YMAD a la Universidad nunca alcanzaron el porcentaje del 40 % determinado por la Ley 14.771, así en el 2006 se giró un 19,28 %, equivalente a $ 57.112.000; en el 2007 un 25,35 % por lo que se recibieron $ 233.000.000, e incluso después de la rúbrica del convenio, tampoco se alcanzó el "nuevo" porcentaje legal del 20%, así en el 2008 se giró un 10,15 %, que resultaron unos $ 36.800.000 y en el 2009 un 6,41 % equivalentes a $ 26.300.000".


Sin embargo, la investigación federal reveló que el daño a la comunidad universitaria es aún mayor y de proporciones colosales. En efecto, Brito logró probar que, además de negarle a la UNT su gran Ciudad Universitaria, las utilidades giradas por YMAD a la Universidad, nunca alcanzaron el porcentaje del 40 % ordenado por la Ley 14.771 incluso después de la rúbrica del convenio de Cerisola –YMAD falsificando la construcción de la Ciudad universitaria con la complicidad de Campero y Marigliano.

El artículo 18 de la Ley 14.771 de creación de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) publicada en el Boletín Oficial de la Nación el 9 de enero de 1959 y que sigue vigente, reza:

Las utilidades líquidas y realizadas que arrojen los balances se distribuirán en la siguiente forma:

a) El sesenta por ciento (60%) para la provincia de Catamarca. Hasta el 7 de junio de 1968, o antes si se concluyera en menos tiempo la Ciudad Universitaria, el porcentaje establecido se reducirá al 50% del total general, destinándose el 10% restante a la referida construcción emprendida por la Universidad Nacional de Tucumán;

b) El cuarenta por ciento restante (40%) será destinado para la terminación de la Ciudad Universitaria, conforme a los planos ya aprobados;

c) Una vez cumplidos los propósitos señalados en el punto anterior de ese porcentaje del cuarenta por ciento (40%), se destinará el cincuenta por ciento (50%) a la Universidad Nacional de Tucumán y el cincuenta por ciento (50%) restante a la formación de un fondo nacional que será distribuido entre las demás universidades del Estado.

Brito logró determinar que "incluso previamente a la firma del citado convenio, las utilidades giradas por YMAD a la Universidad nunca alcanzaron el porcentaje del 40 % determinado por la Ley 14.771, así en el 2006 se giró un 19,28 %, equivalente a $ 57.112.000; en el 2007 un 25,35 % por lo que se recibieron $ 233.000.000, e incluso después de la rúbrica del convenio, tampoco se alcanzó el "nuevo" porcentaje legal del 20%, así en el 2008 se giró un 10,15 %, que resultaron unos $ 36.800.000 y en el 2009 un 6,41 % equivalentes a $ 26.300.000".

"Ahora bien, respecto a las utilidades percibidas por la empresa YMAD, según los estados de resultados con fecha de cierre al 31 de diciembre de los años 2006 al 2009, es dable señalar que las ganancias del ejercicio del año 2006 fueron de $ 296.183.332,32, las ganancias de! ejercido del año 2007 ascendieron a la suma de $ 884.307.553,13, las ganancias del ejercicio del año 2008 fueron de $ 362.426.327,81 y las del año 2009 alcanzaron la suma de $ 410.257.132,77, Es decir, no existe evidencia alguna de que durante la gestión del procesado Cerisola se hubiese realizado algún control sobre el YMAD, a los fines de determinar si las utilidades recibidas por la Casa de Altos Estudios, eran efectivamente las que fe correspondían percibir, completa Brito el racconto del mega daño que aún se le provoca a la UNT y todos los tucumanos por parte de una camarilla que se dice radical con apoyo de pseudo kirchneristas.

El 12 de septiembre de 2015, el diario La Gaceta publicó una columna titulada 'El vergonzozo fin de la ciudad universitaria' donde describe que el exdirectivo de YMAD por la UNT, Florencio Aceñolaza, hizo público que se habían dejado de percibir $500 millones y repasa: "Cerisola se justificó diciendo que él había informado al Consejo Superior y echó culpas a Campero y a Marigliano, aduciendo que un acta de YMAD firmada por ellos un día de los inocentes (el 28 de diciembre de 2007) ya daba por satisfecha la obligación de entregar dinero para la Ciudad Universitaria". 

"Campero lo llamó “sinvergüenza”, porque dijo que Cerisola antes había enviado el plan de obras a YMAD, pero admitió el acta. Marigliano añadió que en 2007 se habían reunido con Campero, Cerisola y la ex vicerrectora María Luisa Rossi de Hernández y dijeron que “en algún momento había que dar un corte a esto. La Ciudad Universitaria del cerro era inviable", detalló el centenario diario.

Ya en el año 2012, el diario El Siglo advertía que "en medio de feroces internas por la elección del representante de la UNT ante el consorcio minero, trascendió un informe al rector Cerisola que da cuenta de maniobras fraudulentas en perjuicio de la Universidad Nacional de Tucumán. El consorcio minero más grande del país declara pérdidas constantes en sus balances para quedarse con fondos que le corresponden por ley a la UNT".

El informe en cuestión corresponde al estudio realizado por la firma Carletti SRL, consultora y auditora especializada en proyectos mineros el contador Miguel Carletti, por entonces directivo del Colegio de Graduados de Ciencias Económicas, miembro del Consejo Superior de la UNT y profesional de estrecha confianza del actual rector. Ese informe, publicado por eltucumano el año pasado, alertó: “Del resultado 2010 de YMAD - La Alumbrera - $662.619.707 millones -se estaría financiando la acumulación de stock de oro y plata a expensas de los intereses de UNT y Catamarca. Para el caso tenemos en principio sólo distribuidos $316.402.886 millones; mientras que el stock de oro y plata ha variado de $224.94.779 a $357.574.857 ello con fondos de la participación de la UNT en dicha UTE”.

Carletti sugería que "debemos hacer notar que se están utilizando fondos de la participación de la UNT en la UTE para solventar ineficiencias", y subrayaba que “el resultado operativo de YMAD es constantemente negativo, sirvan como ejemplo los $30.027.996 millones que perdió YMAD en 2009 y el déficit operativo de $22.912.496 millones declarado en 2010”, agrega el dossier que puso al descubierto una estafa millonaria en contra de la UNT.

Cabe recordar que “resultado operativo” o resultado económico es la diferencia entre los ingresos y los gastos relacionados con el objeto del negocio que son imputables contablemente en un ejercicio económico. Así, las utilidades o pérdidas de una entidad son consecuencia de las operaciones practicadas en un determinado periodo.

Del informe surge que de los casi $1600 millones que recibió YMAD por la explotación de Bajo La Alumbrera entre 2006 y 2008 sólo repartió poco más de $ 1000 millones, y una porción de esa diferencia de al menos $ 537 millones se destinó a bonificaciones extraordinarias para los integrantes del directorio (Rodolfo Campero y Mario Marigliano, entre ellos) y a gastos discrecionales.

Además, en 2010 los directores de YMAD se otorgaron $26 millones en “premios y bonificaciones” por la explotación de otro emprendimiento minero –Farallón Negro- aunque Carletti afirma que “dichos premios no se condicen con el resultado de la explotación de Farallón Negro, sino que lo obtienen de los fondos de la UTE, es decir el premio es casi igual al déficit operativo declarado. Se ha producido una significativa baja en los plazos fijos de $122.976.892 a $41.814.375, que lógicamente tiene que ver con lo antedicho”.

Otro aspecto en el que la UNT se ve perjudicada por YMAD es en la acumulación declarada del stock de oro y plata a cargo del ente interestadual: “En 2010 sólo se distribuyeron $316.402.886 millones, mientras que el stock de oro y plata pasó de $224.94.779 millones a $357.574.857 millones con fondos que le corresponden a la participación de la UNT en la UTE con La Alumbrera”, resaltó Carletti.

“En las inversiones mineras observo nuevamente un uso de fondos de la participación de la UTE en Inversión Labores Mineras de $74.900.779 y $25.883.423, ello conlleva que estos fondos están afectados y por ende los planes de expansión UNT se ven diezmados. Recomiendo la puesta a disposición de las actas del directorio de por lo menos los últimos dos años para tratar de entender las decisiones reflejadas en los Estados contables”, concluye sin rodeos el experto.

En su declaración ante el fiscal Brito, el exRector Cerisola se refirió a los fondos que llegaban (y siguen llegando) a la UNT desde YMAD: "No es función del rector de la Universidad, ni de la Universidad controlar la exactitud de los montos recibidos...", sentenció (fs. 1619 vta.).

Desde 1959, rectores de la UNT y representantes de la Casa de Altos Estudios ante YMAD no han denunciado y han sido cómplices de esta doble mega estafa de proporciones multimillonarias, un perjuicio enorme a generaciones y generaciones de tucumanos a los que privaron de una Ciudad Universitaria modelo y de los fondos que le correspondían por la generosidad de Abel Peirano, del sueño de Horacio Descole y Eduardo Sacriste y de toda la comunidad universitaria.

Los rectores de la UNT desde la creación de YMAD

Eugenio Flavio Virla, rector desde 1958 hasta 1966.

Interventores: Ing. Rafael Paz, Lic. Héctor Ciapuscio, Dr. Raúl H. Barber, Dr. Pedro Amadeo Heredia, Dr. Roberto Rafael Torino, Dr. Juan José Pons, Coronel Eugenio A. Barroso, Dr. Carlos A. Cornejo, Dr. Jaime Verdaguer, Dr. Carlos Raúl Landa, Prof. Luis E. Salinas, Ing. Eugenio Flavio Virla.

Rectores: Dr. Rodolfo M. Campero ('86-'93), CPN Héctor Ostengo ('93-'94), Dr. César Catalán ('94-'98), CPN Mario Marigliano (1998-2006), CPN Juan Alberto Cerisola (2006 - 2014), Dra, Alicia Bardón (2014-2018), Ing. José García (2018-2022), Ing. Sergio Pagani (2022 hasta la fecha).

Miembros del directorio de YMAD por la UNT:

Hoy los representantes de la UNT en el directorio de YMAD son José Roberto Toledo (con mandato hasta 2024) y Domingo Marchese (hasta 2026). Pasaron por el directorio los exrectores Rodolfo Martín Campero, Mario Marigliano y Juan Alberto Cerisola, el exRector y Vicerrector Héctor Carlos Ostengo, Florencio Aceñola, como también Fernando Valdez, Alfredo Grau, Faustino Siñeriz, entre otros.