"Me encanta, porque me hace bien": adultos mayores tucumanos eligen moverse y compartir en el Centro de Día San José
El Centro de Día San José ofrece talleres de actividad física, kinesiología y propuestas recreativas para personas mayores, con acompañamiento profesional y controles previos. Las actividades reúnen entre 20 y 30 participantes por clase y buscan promover el bienestar físico y emocional.
Foto: Comunicación Tucumán
El Centro de Día para Adultos Mayores San José, dependiente del Ministerio de Salud Pública de Tucumán, lleva adelante talleres de actividad física de lunes a viernes, en turnos mañana y tarde, para fomentar un envejecimiento activo y saludable entre los tucumanos. "Me encanta, porque me hace bien. Las clases son re lindas", expresó Guillermina Barrios, una de las participantes, sobre la experiencia.
La directora de Cuidado y Protección del Adulto Mayor, Olga Fernández, destacó que el establecimiento brinda oportunidades recreativas, sociales y de aprendizaje, con el acompañamiento de profesionales y el apoyo del programa Se Mueve Tucumán y del hospital de día. Fernández explicó que las clases de educación física se dictan los lunes, miércoles y viernes por la mañana, y de lunes a viernes por la tarde, mientras que los martes y jueves por la mañana se realizan sesiones de kinesiología orientadas a mejorar postura, equilibrio, movilidad y prevenir caídas.
Las personas interesadas pueden acercarse al centro, ubicado en Las Heras 184, donde reciben orientación del equipo de trabajo social. Luego, se realiza una evaluación inicial con controles de enfermería, revisión del esquema de vacunación y consultas con profesionales de geriatría y nutrición. “Para la actividad física es muy importante el control previo”, remarcó Fernández, subrayando que cada persona debe contar con una valoración para orientar las propuestas según sus necesidades.
El profesor de Educación Física Nelson Caicho detalló que los talleres reúnen habitualmente entre 20 y 30 participantes, en su mayoría mujeres, y que las actividades se planifican de acuerdo a las condiciones físicas y posibles patologías de cada adulto mayor. Los encuentros duran entre 45 minutos y una hora, contemplando medidas de seguridad para que los ejercicios se realicen correctamente y sin riesgos para la salud.
Caicho señaló que el impacto de estas propuestas va más allá de lo físico, ya que compartir las clases favorece los vínculos, la motivación y el bienestar emocional. Además, destacó la importancia de derribar el mito de que envejecer implica dejar de moverse: “Mantenerse activo, con ejercicios adecuados y supervisados, contribuye a conservar las capacidades físicas y mejorar la calidad de vida”, sostuvo.
Guillermina Barrios, que participa de las actividades desde hace aproximadamente un año, aseguró que encontró en las clases un espacio que disfruta y que le aporta beneficios en su vida cotidiana. “Me ayuda a sentirme mejor, trabajar la estabilidad y recuperar energía para mis tareas diarias”, contó. Además de los ejercicios, participa de otras propuestas como tejido, arte, manualidades, arteterapia y estimulación cognitiva, que amplían las oportunidades de aprendizaje y encuentro.
Con una sonrisa, Guillermina dejó un mensaje para quienes dudan en sumarse: “Que vayan, que se animen. Si no sé algo, aprendo”. Su experiencia refleja el valor de estos espacios para fortalecer la autonomía, descubrir nuevas actividades y construir vínculos.
Estas acciones forman parte de las políticas sanitarias impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, orientadas a fortalecer el cuidado integral de la población y garantizar espacios de prevención y promoción de la salud en todas las etapas de la vida.







