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"Hay árboles de más": Alfaro aseguró que sobran los espacios verdes en la capital

Más verde que Hulk

Los dichos del intendente capitalino desataron la polémica respecto a la cantidad de árboles que hay en San Miguel de Tucumán tras la queja de los vecinos por la falta de verde en los espacios públicos: “Va a salir a poner árboles de lata”.

Poca sombra en la peatonal.





“Eso de que faltan árboles es como un mito”, aseguró la semana pasada el intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, en diálogo con la prensa. Según el alcalde de la ciudad, en la capital de la provincia hay alrededor de 460.000 ejemplares y “hay árboles de más”, aunque la afirmación contrasta con la percepción de los vecinos que ya se habían quejado por la falta de árboles en la planificación de los espacios públicos.

“Tucumán es la provincia del norte que más árboles tiene, nosotros no tenemos capacidad operativa para su mantenimiento”, le aseguró hace unos días Alfaro al periodista de La Gaceta Matías Auad. Ante la pregunta del movilero respecto a sí no creía que faltaban árboles en la ciudad, el intendente contestó que “no, no faltan. Hay árboles de más” y se explayó al respecto: “Tenemos aproximadamente 460 mil árboles en toda la ciudad, sin contar los árboles que tiene cada uno de los vecinos adentro”.


Alfaro dio como ejemplo la calle San Luis: “Transitás la San Luis y es una calle totalmente arbolada”. Además, le pidió a los vecinos que tengan paciencia y no se dejen llevar por la ansiedad: “Hay que esperar que crezcan los árboles, todo tiene su proceso, su tiempo, no hay que tener tanta ansiedad”.

Ante estas afirmaciones, los comentarios en las redes sociales no se hicieron esperar, dado que los vecinos de la ciudad tienen una perspectiva distinta respecto al exceso de árboles que postula Alfaro. “No puede ser el descaro de este funcionario público.  Mentir sin pudor es la forma de hacer campaña.  Ya va a salir a poner árboles de lata como su jefe Larreta”, expresó Álvaro Trejo en Twitter. “Hay muchísimas cuadras sin árboles en San Miguel de Tucumán.  Este camina por la San Luis nomás”, escribió Sebastián. “Próximamente llega ‘tenemos una ciudad con exceso de limpieza’ y ‘Nuestras calles tienen déficit de baches’”, expuso en tono irónico la usuaria @herediasil.

Los vecinos de la ciudad ya habían reclamado mayores espacios verdes días atrás cuando el municipio dio a conocer los renders de la futura plaza que se erigirá en Barrio Sur en la esquina de Alberdi y Las Piedras. “Tendrá juegos para niños, moderna iluminación, farolas ornamentales, arbolado, pérgolas, bancos, bebederos, bicicleteros y un sector especial para las mascotas, entre otros", adelantó el secretario de Obras Públicas Alfredo Toscano. Sin embargo, los vecinos ya habían advertido que la construcción es “puro cemento” y que le faltan árboles a la planificación del espacio público.

Así será la nueva plaza de Barrio Sur según el municipio. 

De acuerdo con datos proporcionados por la municipalidad de San Miguel de Tucumán en 2013, la ciudad contaba entonces con 300.000 árboles aproximadamente. Esto significaría que durante los ocho años de gestión de Alfaro al frente del municipio se forestaron alrededor de 160.000 ejemplares (aunque no se sabe en base a qué estudios el intendente aseguró que actualmente hay 460.000 árboles). Sin embargo, esto contrasta con la percepción de los tucumanos que ven a la ciudad cada vez más despoblada de verde.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha asegurado que se necesita, al menos, un árbol por cada tres habitantes para respirar un mejor aire en las ciudades y un mínimo de entre 10 y 15 metros cuadrados de espacio verde por habitante. La flora de las ciudades actúa como excelente filtro para contaminantes urbanos y partículas finas. Absorben el dióxido de carbono, principal causante del calentamiento global, a la vez que liberan oxígeno. Un árbol grande puede absorber hasta 150 kilos de CO2 al año. También reducen la contaminación acústica, que queda atenuada por los follajes, aumentan la biodiversidad urbana y contribuyen a la regulación térmica (pueden ayudar a enfriar el aire entre dos y ocho grados). Además, los árboles de las urbes regulan el flujo del agua y desempeñan un papel clave en la prevención de inundaciones y en la reducción de riesgos de desastres naturales.