Nicolás Medizábal había llegado a la provincia para participar de una charla sobre la defensa de la industria. Cuando le dijeron que el micro a Córdoba ya se había ido, un taxista tucumano llamado Darío lo le dio una mano. "Estoy eternamente agradecido", confesó.
Lo que comenzó como un problema de último momento terminó convirtiéndose en una historia de solidaridad que emocionó a miles de personas en las redes sociales.
Nicolás Medizábal, un joven emprendedor cordobés, había llegado a Tucumán para participar de una charla sobre la defensa de la industria organizada en la sede del Partido Justicialista. Tras cumplir con sus compromisos, se dirigió a la Terminal de Ómnibus de San Miguel de Tucumán para regresar a Córdoba, pero se encontró con una noticia inesperada: el colectivo ya se había ido.
“Cuando llegué a tomarme el colectivo me dicen desde la ventanilla que ya se había ido. Así que se me ocurrió subirme a un taxi, el primero que encontré, y hacer el recorrido en la ruta del colectivo”, relató en un video que publicó en sus redes sociales.
El conductor que lo atendió se llamaba Darío y trabajaba en la terminal tucumana. Sin dudarlo, aceptó ayudarlo. “Lo dejo todo, no lo quiero delatar, pero las cosas que hizo ese cristiano para alcanzarlo no tienen nombre. Estoy infinitamente agradecido, pero le tengo que pagar”, contó Nicolás.
La persecución tuvo final feliz. El taxista logró alcanzar al colectivo y el chofer de la unidad redujo la velocidad para que Nicolás pudiera subir. Sin embargo, el problema apareció después. “Cuando le quiero pagar a Darío no tenía señal. Darío tuvo que confiar. Le pedí su WhatsApp, pero cuando me subo al colectivo me di cuenta de que había anotado mal su número”, recordó.
Sin otra forma de contactarlo, Nicolás decidió grabar un video desde el propio colectivo y pedir ayuda a los tucumanos para encontrar al hombre que le había salvado el viaje. “Me dio mal el número de teléfono y no le puedo transferir porque no tengo el alias. Así que necesitaría que le hagan llegar este video. Gracias”, expresó.
La publicación superó los tres mil “me gusta” en Instagram y cientos de usuarios comenzaron a compartir la historia, comentar y colaborar en la búsqueda del taxista. Lo que siguió sorprendió incluso al propio protagonista. “Lo que pasó fue épico. Toda la comunidad se activó, no solo en redes sociales sino también en radio y televisión”, contó días después en un nuevo video. Gracias a esa movilización colectiva, Darío finalmente apareció. “¡Apareció Darío, el tachero tucumano que me salvó las papas!”, anunció Nico.
En ese mismo mensaje reconstruyó toda la historia: “Esta historia transcurre en Tucumán. Nos invitaron para que demos una charla sobre la defensa de la industria en el Partido Justicialista. El tema comienza cuando me quiero volver para Córdoba, llego hasta la ventanilla y me dicen que el colectivo ya se había ido. Automáticamente me fui a tomar un taxi y ahí conocí a Darío. Le expliqué en dos palabras, puso primera y arrancó. Todo lo que hizo ese genio fue increíble. El colectivo disminuyó la marcha y lo pudimos alcanzar”. La historia tuvo el desenlace que todos esperaban. Nicolás logró encontrar al taxista, pagarle el dinero que le debía y agradecerle personalmente el gesto que le permitió regresar a su provincia. “Al final lo encontré y le pude pagar lo que le debía. También le mandé unos zapatos que fabricamos en Córdoba”, reveló.