Allá están goleando

Video: la nueva goleada que causa estragos en los asados tucumanos

Atención incautos y distraídos: los burlistas están al acecho con un remate jocoso y mordaz que hace furor en la provincia. Qué es lo que no tenés que decir para no ser goleado. La opinión de un experto: "Es poético, es el último grito sagrado".

30 Mar 2021 - 22:12

Si te dicen que te anda buscando Mario, mejor no preguntes qué Mario porque te dirán que es aquel que te culió detrás del armario. Y si alguien indaga por la foto, no se te ocurra dudar de cuál foto se trata porque es probable que la sentencia sea “la de tu culo y mi choto”. También cuando alguien te dice si fuiste a la marcha y la respuesta es el consabido remate: “entre tu culo y mi garcha”. Y así siguiendo con decenas o cientos de combinaciones posibles. En estas tierras regadas de sol hay cosas que no se preguntan por miedo a quedar expuestos al inescrupuloso accionar del goleador de turno. Es algo que todo tucumano mama de muy pequeño en la escuela y entre sus amigos, aunque no faltará quién diga que allá están mamando. Por infantil y procaz que suene, vivimos en una provincia de goleadores; burlistas que están siempre al acecho en busca de incautos a quienes mandársela a guardar cada vez que la dejan picando. Ahora bien, muchos se preguntarán cuál es la novedad en esta vieja y arraigada costumbre. Resulta que hay una goleada nueva que está haciendo estragos en todo el territorio de la comarca y comenzó a volverse viral. Enterate de qué se trata y no digas que no te lo advertimos. Opina un experto.

No es ni José Luis Chilavert ni Rogério Ceni, pero El Tano es un arquero goleador. Conocido por sus proezas en la propia valla en el fútbol cinco de los martes, Álvaro no es, precisamente, un jugador que se destaque por buscar el gol en el área ajena, pero que golea, golea. Su artillería es verbal y certera. “Recuerdo que todo esto de la goleada se remonta a la escuela primaria. Ahí empezaron mis primeros goles. A muchos se los aprende en la calle o en la casa, esos que son bien infantiles, por ejemplo: ahí e manda saludos ¿quién? el chancho peludo…Mirá quién viene, Susana Giménez; mirá quién va, Carlitos Balá. Después vinieron el de la foto y el de la marcha, a esos los aprendí ya en la secundaria”, rememora el guardameta que fue uno de los primeros en poner en práctica la novedosa goleada de la que habla toda la provincia.

Según explica este avezado en la materia, el problema de las goleadas es que tienen su fecha de caducidad. Una vez que el remate se populariza entonces se vuelve cuesta arriba conseguir nuevos candidatos para la trampa. Más todavía cuando se tiene fama de goleador, como es el caso de El Tano quien advierte que el goleador es una víctima que luego se transforma en victimario. “Para hacer el gol siempre lo tenés que recibir primero, yo no inventé ningún gol. Hay gente que cae varias veces en la misma goleada porque se olvida. Yo lo que tengo es una buena defensa porque, una vez que me golean, ese gol ya no me lo hacen más”, postula develando el secreto de su singular destreza: “Lo principal del gol es que sea original. Después, es muy importante el factor sorpresa… la persona también tiene que colaborar para que el gol se dé, te tiene que devolver la pared”.

“Es muy difícil encontrar goles nuevos para alguien que es goleador. Lo que hay son esas muletillas como ¿Y ella?, cosas chabacanas… esos no son goles puros como este que surgió ahora”, advierte. Para conocer la novedosa goleada que ahora hace estragos en asados, reuniones y convites, Álvaro antes tuvo que probar un poco de su propia medicina. Fue hace un mes atrás. Iba en el auto junto a dos amigos con destino a una de esas cervecerías artesanales que han proliferado por toda la provincia. Entonces se dio la jugada que sirvió de prólogo a lo que podríamos calificar como el gol del año:

- Che Tano, vos que conocés, cómo se llama esa cervecería que está en la zona de tribunales… esa que está frente a Don Pepe…
- Te be cé – respondió sin dudar.
- ¡El pingo! – se escuchó, contundente, el remate que precedió a la catarata de risas dentro del automóvil.

El famoso goleador había sido goleado. Lejos de sufrirlo, El Tano celebró, hacía años que no escuchaba un gol nuevo: “Es un gol novedoso, no sólo es actual, además, es semánticamente perfecto. Es bello el gol, es poético… no es con rima como los otros el remate es realmente muy bueno… Es el último grito sagrado”.  Según revela, se trata de una goleada dedicada al público joven.

“No hay edad para la goleada, es algo que se lo practica desde que uno tiene uso de razón y hasta la muerte. Creo que hasta en mi lecho de muerte mi última voluntad va a ser hacer un gol. La satisfacción del gol es la humillación de la persona que cae en la triquiñuela… es una cosa medio sádica… no te reís con la persona, te reís de la persona que cae. Eso sí, yo no me he calentado nunca cuando me han hecho un gol”, confiesa mientras se prepara para salir a la cancha. Con casi cuarenta años, Álvaro es el arquero más goleador de Tucumán. Un habilidoso del área propia y un crack siempre alerta para mandarla a guardar con un remate.
 
Mirá el video de la goleada del momento:


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