A lo largo de su vida,
Andrés Zubiría viajó desde su Salta natal hacia Tucumán en innumerables ocasiones. Por trabajo o por placer, recorrió los distintos lugares emblemáticos del "Jardín de la República", y también probó nuestros platos típicos.
Así fue como conoció y se enamoró de la achilata, y comenzó a pensar en exportarlo hasta "La Linda", sin tener muy en claro como hacerlo. Hasta que un día apareció la oportunidad.
"Un vendedor tucumano que se jubiló nos vendió las máquinas y nos enseñó la receta, y no lo dudamos ni un segundo", relató en diálogo con
eltucumano.com.
Así surgió el proyecto de hacer un emprendimiento familiar de venta de achilata en Salta y nació
"Beny, helados artesanales", que ha generado una verdadera revolución provincial desde su apertura, hace dos semanas.
"Nos salen tucumanos por todos lados. Lo pensamos como un negocio familiar y nunca nos imaginamos que se iba a hacer tanto revuelo", explicó Zubiria, quien hasta hace poco trabajaba a tiempo completo en una empresa de servicio técnico de maquinarias, y ahora vive una verdadera locura. "A la gente de acá también le gustó muchísimo, realmente es muy lindo todo lo que nos está pasando", explicó.