Tras un camino marcado por la mística y el liderazgo de un Lionel Messi en modo leyenda, la selección Argentina se mide ante la Roja por la corona del Mundial 2026. Con el antecedente de la Finalissima suspendida y el morbo de un choque generacional, el equipo de Scaloni quiere prolongar su reinado histórico.
Foto X/Selección Argentina.
El mundo del fútbol posará todas sus miradas hoy en el New York New Jersey Stadium. Argentina y España se ven las caras en la final del Mundial 2026, un enfrentamiento que debió ocurrir meses atrás en la Finalissima, pero que la escalada bélica en Oriente Próximo por la guerra de Irán obligó a cancelar. Ahora, con la Copa del Mundo en juego, la albiceleste busca una proeza que nadie logra desde el Brasil de Pelé en 1962: revalidar el título y defender con éxito su corona.
A diferencia de su rival, la selección argentina ha tenido que forjar su acceso a la final a través del sufrimiento y la resiliencia. Tras una fase de grupos impecable con victorias ante Argelia (3-0, con hat-trick de Messi), Austria (2-0) y Jordania (3-1), el cuadro de Lionel Scaloni entró en una fase de eliminación directa que puso a prueba los corazones de los hinchas.
Argentina superó a Cabo Verde en la prórroga (3-2), firmó una remontada heroica contra Egipto tras ir dos goles abajo en apenas 15 minutos, y volvió a necesitar del tiempo extra para doblegar a Suiza (3-1). En semifinales, la mística apareció de nuevo: en solo cinco minutos, los de Scaloni dieron vuelta el marcador ante Inglaterra con dos asistencias magistrales de su capitán para sellar el 2-1 definitivo.
Hoy todas las miradas se posan sobre Lionel Messi. A sus 39 años, el astro rosarino afronta el que será, con toda seguridad, su último partido en una Copa del Mundo. Messi llega en un estado de gracia absoluto, liderando el torneo con ocho goles y cuatro asistencias, lo que lo eleva a la cifra récord de 21 tantos en la historia de la competición.
El duelo tiene un tinte simbólico especial al enfrentar a Messi con el joven Lamine Yamal, el jugador más cotizado del mundo (valorado en 292,2 millones de euros), a quien el propio Leo sostuvo en brazos cuando era un bebé en una fotografía ya legendaria. Es el choque entre el maestro, Scaloni, y su otrora aprendiz, Luis de la Fuente, quienes mantienen una relación de respeto desde 2017.
El balance histórico entre ambas naciones no podría estar más igualado: seis victorias para cada una y dos empates en 14 enfrentamientos. El único precedente oficial en mundiales favorece a Argentina, con aquel 2-1 en Inglaterra 1966 gracias a un doblete de Luis Artime. Sin embargo, la previa no ha estado exenta de picante; desde el bando español, Aymeric Laporte cuestionó la "permisividad arbitral" hacia la intensidad física argentina, poniendo el foco sobre el colegiado esloveno Slavko Vincic.
El evento en Nueva York promete ser un espectáculo sin precedentes. La FIFA ha solicitado ampliar el entretiempo a 30 minutos para realizar múltiples actuaciones musicales, al más puro estilo Super Bowl. Además de la gloria eterna y el trofeo, los jugadores de la selección ganadora recibirán por primera vez los Anillos de Campeón del Mundo, una edición limitada en oro para conmemorar la cita de 2026. Con la calidad del aire bajo vigilancia pero la pasión en su punto máximo, Argentina sale a la cancha para confirmar que su reinado no tiene fin.