En la previa del partido con Quilmes, el director técnico del "Santo" analizó el presente del equipo en una entrevista con el medio Sports Continental. Reconoció el impacto de las lesiones, pidió paciencia ante la presión externa y remarcó la importancia del apoyo de los hinchas para recuperar la confianza perdida.
Foto X/San Martín de Tucumán.-
San Martín de Tucumán atraviesa un momento de turbulencia en la Primera Nacional, y su entrenador, Andrés Yllana, no esquiva la responsabilidad frente al presente futbolístico, a 48 horas del encuentro contra Quilmes en la Ciudadela. En diálogo con el medio Sports Continental, el técnico puso el foco en la necesidad de revertir la tendencia negativa de manera urgente para no perder terreno en la lucha por el ascenso. "Tenemos que salir rápido de este momento. Todos los equipos tienen sus bajones en un torneo tan largo, arrancamos muy bien y ahora nos toca esta mala racha que es difícil en un equipo que busca ser protagonista como San Martín", explicó el conductor del equipo tucumano.
Al momento de buscar explicaciones sobre la merma en el rendimiento, Yllana fue tajante sobre los motivos que debilitaron la estructura del equipo en las últimas jornadas, apuntando principalmente a la enfermería del club. "Yo sé y creo entender por qué tenemos hoy esta caída. "Lo que pasa es que hemos sumado lesionados importantes, jugadores que no llegan de la mejor condición", detalló, subrayando que las ausencias de piezas clave han condicionado el funcionamiento colectivo.
Sin embargo, más allá de los inconvenientes físicos, el DT apunta a la reconstrucción mental del plantel para afrontar las críticas que llegan desde el exterior. "Estoy ocupado en que los chicos vuelvan a tener confianza y el ánimo alto a pesar de las críticas que es algo lógico. Corregir errores y reforzar las cosas que se hacen bien", sostuvo con firmeza respecto a su labor diaria en el predio.
Para Yllana, la clave para recuperar la identidad futbolística reside en la personalidad dentro del campo, especialmente cuando la ansiedad de la tribuna comienza a jugar su propio partido. "El equipo tiene que animarse a jugar, aprender a manejar los ritmos del juego por más que los de afuera te apuren. Es normal que te apuren, hay que volver a manejar los tiempos", analizó sobre la dinámica que se vive en los partidos de local.
Finalmente, el entrenador le envió un mensaje directo a la parcialidad de San Martín, reconociendo el peso emocional de una hinchada que exige resultados tras años de intentos fallidos. "Entiendo que la gente está dolida por un montón de años de frustraciones pero necesitamos de esa buena relación con la gente para que el jugador se sienta confiado. El aliento los llena de energía y seguridad", concluyó, apelando a la unión entre el plantel y su público para salir del bache.