Jade, de un año y un mes, fue sometida a una cirugía reconstructiva que le permite alimentarse mejor y abre una nueva etapa en su recuperación.
Jade, una niña de un año y un mes, fue sometida esta semana a una cirugía reconstructiva del paladar en el Hospital del Niño Jesús, lo que representa un avance fundamental en su tratamiento y le permite alimentarse mejor. "Con esta operación ya cambia toda su vida también. Estoy feliz porque mi hija va a estar bien", expresó emocionada su mamá, Valeria Rodríguez, tras la intervención.
Desde su nacimiento, Jade requirió cuidados médicos especiales para respirar y alimentarse debido a un síndrome de Pierre Robin, una condición congénita que afecta el desarrollo de la mandíbula inferior y puede comprometer la posición de la lengua y la respiración. A esto se sumaba una fisura palatina que dificultaba la alimentación, obligándola a usar una placa que complicaba la vida cotidiana de la familia.
La cirugía, denominada palatoplastia, fue realizada por un equipo interdisciplinario del hospital público, en el marco de las acciones del Ministerio de Salud Pública. La directora del hospital, doctora Inés Gramajo, destacó la importancia de acompañar a los niños que requieren tratamientos complejos: “Son niños muy pequeños que tienen una gran expectativa de vida. Entonces, el ministro, como nos pide, nos solicita acompañar a todos los pacientes, a esta niña que tiene toda una vida por delante para que tenga la mejor calidad de vida”, manifestó.
Gramajo valoró la posibilidad de concretar una cirugía que permitirá mejorar una función esencial para el desarrollo de Jade y resaltó el apoyo de las autoridades provinciales para sostener el trabajo hospitalario: “Podemos tener voluntad, pero si no tenés el apoyo y la decisión política del gobernador de apuntar a la salud pública, de darle este gran apoyo, nada podría ser posible”, sostuvo.
El jefe del Servicio de Quemados y Cirugía Plástica, doctor Juan Carlos Arias, explicó que la cirugía fue posible tras una evaluación preoperatoria y cuidados posteriores en Terapia Intermedia. “Se le pudo hacer el procedimiento quirúrgico que se llama palatoplastia”, indicó, detallando que la fisura dificultaba la alimentación porque parte de la leche y los alimentos pasaban hacia la nariz. Antes de la operación, la niña necesitaba una placa para alimentarse, lo que implicaba dificultades cotidianas.
La reparación quirúrgica permitió corregir la alteración anatómica y mejorar la alimentación: “La paciente está perfecta a la semana de la cirugía. La nena ya se alimenta bien”, afirmó Arias. El equipo continuará evaluando la evolución clínica de Jade para determinar cuándo será posible avanzar con el retiro de la traqueotomía, un procedimiento que requiere comprobar que la pequeña puede mantener una respiración segura sin ese dispositivo.
Valeria Rodríguez, la mamá de Jade, compartió el alivio tras la intervención: “Venimos hace mucho tiempo esperando la cirugía para ella. Necesitaba una plaquita para poder comer y todo eso. Así que fue operada, gracias a Dios vamos bien y estoy muy agradecida con todo el personal del Hospital de Niños”. Recordó las dificultades que atravesaron desde el nacimiento y la esperanza que ahora tiene la familia: “La placa que utilizaba podía despegarse y debía colocarse nuevamente, lo que dificultaba una actividad tan cotidiana como tomar leche. Hoy, después de la intervención, la niña puede alimentarse mejor y su familia mira con esperanza los próximos pasos de la recuperación”.
La evolución de Jade refleja el valor de una atención pública que integra distintas especialidades para responder a las necesidades de cada paciente, especialmente durante la infancia, cuando una intervención oportuna puede tener un impacto significativo en el desarrollo y el bienestar futuro.
Para Jade y su familia, la cirugía representa un paso decisivo en un camino que continúa, con seguimiento médico y nuevas metas por alcanzar. Para el equipo del Hospital de Niños, es también el resultado de la labor coordinada de profesionales que trabajan para que los más pequeños tengan mejores oportunidades de crecer y desarrollarse.