Ataque homofóbico en Tucumán: "Mamá, yo creía que ya me estaba muriendo"
En diálogo con FM LaTucumana 95.9, Yvanna, madre de una de las víctimas, relató la dramática violencia que sufrieron Iván y su pareja Fran a manos de un grupo de agresores en pleno centro tucumano. Entre denuncias por severas secuelas físicas, traumas psicológicos y negligencias médicas, la familia exigió medidas ejemplares a la justicia para evitar la impunidad.
Lo que debía ser una salida de domingo por la tarde terminó en una pesadilla de violencia e intolerancia en pleno centro de la capital tucumana. Iván y su pareja Fran se disponían a salir a cenar cuando intentaron dialogar con un grupo de personas ajenas al edificio que utilizaban de manera ininterrumpida ambos ascensores para trasladar muebles, obligando incluso a adultos mayores a bajar por las escaleras.
"Eran personas ajenas al edificio. Se encontraban ahí retirando muebles y se molestaron porque varias personas se estaban quejando porque ocupaban ambos ascensores", relató Yvanna, madre de Iván. Según explicó, el detonante de la agresión física tuvo una clara matriz homofóbica: "Les molestó las maneras de hablar, les molestó la manera de dirigirse. Ellos son muy correctos y parece que eso es lo que a ellos los alteró, les disparó".
Al salir a la calle, la pareja fue atacada cobardemente por la espalda. Fran recibió un fuerte golpe que lo hizo caer e impactar de lleno su cabeza contra el suelo. Cuando Iván intentó defenderlo, fue reducido y sofocado entre dos personas de gran porte. "A mi hijo lo asfixiaron entre dos personas. Mi hijo me decía: 'Mamá, yo creía que yo ya me estaba muriendo'. Y de frente ver a su pareja que la seguían pateando", sostuvo Yvanna. Fran comenzó a vomitar y perdió la conciencia en el lugar.
La golpiza solo se detuvo por la intervención desesperada de vecinos y transeúntes que comenzaron a gritar. "Gracias a la gente y a Dios creo que los puso ahí, que pudo evitar una muerte", afirmó la madre de la víctima, quien remarcó que los agresores son personas de contextura física grande, capacitadas en entrenamiento y vinculadas a la empresa de seguridad privada Cóndor y al sistema público Siprosa.
Tras la brutal agresión, Fran debió ser internado en la unidad de terapia intensiva de la Clínica 25 de Mayo. Sin embargo, Yvanna denunció fuertes negligencias y apuros para quitarse al paciente de encima. "A Fran lo mandan tan rápido... lo que yo sentí es que era una papa que le quemaba en sus manos, una papa caliente, y necesitaban rápido darles el alta", recriminó. Asimismo, apuntó contra la médica de guardia: "Minimizó los hechos. No puedo creer que una profesional minimice y tilde de hematomas cuando yo, gracias a Dios, pude entrar y ver por mis propios ojos que él estaba en terapia, le saqué fotos y lo filmé".
Las consecuencias en la salud de los jóvenes son graves e imponen un lento proceso de recuperación. "Fran camina agarrándose como si fuera un anciano. Para mover la cabeza tiene que ser muy despacio porque se marea y se puede caer", detalló Yvanna sobre el estado actual de la pareja de su hijo, quien debió reingresar en silla de ruedas a la clínica para nuevos estudios y requiere interconsultas neurológicas.
A las lesiones físicas se suma un cuadro traumático agudo. "Ayer mi hijo necesitaba hablar con el abogado y se pone muy nervioso, empieza a tiritar y a llorar. Le agarra un ataque de llanto que realmente es trauma posterior", describió la madre, señalando que ninguno de los dos jóvenes puede salir a la calle ni hablar del tema por el miedo a sufrir represalias.
En el plano judicial, la causa se encuentra bajo la órbita de la fiscalía de instrucción a cargo de Mariano Fernández. El abogado querellante, Aníbal Fernández, cuenta con importante material probatorio que incluye audios registrados en teléfonos celulares, filmaciones de las heridas y testimonios de testigos.
Finalmente, Yvanna cuestionó el accionar inicial de la policía por intentar debilitar las actuaciones y exigió máxima celeridad y firmeza al Poder Judicial. "Lamentablemente no hubo un buen procedimiento de la policía y eso es una realidad. Hay que capacitar mejor a la policía, y tampoco puede existir que soy amigo o conocido", aseveró. Y concluyó con un contundente llamado a las autoridades: "El mensaje que le tienen que dejar a la sociedad tiene que ser ejemplar, porque si no toman medidas correspondientes, ¿qué mensaje les queda? Esto va a ser una jungla. Hoy es mi hijo, mañana puede ser el hijo de otra mamá".






