La joven fue liberada pero continúa investigada tras ser detenida junto a otras 10 personas en Santiago del Estero. El procedimiento judicial ocurre a solo 36 horas de la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil.
El operativo se inició durante un control del plan “Muralla Norte” a cargo de la policía en el paraje El Mojón. En ese punto, las fuerzas de seguridad intentaron inspeccionar tres vehículos —una camioneta Chevrolet S10, una Renault Kangoo y un Citroën Aircross—, cuyos conductores eludieron el puesto de control. La maniobra dio origen a una persecución que se extendió hasta San José del Boquerón, lugar donde los sospechosos abandonaron los automóviles para adentrarse en el monte.
Al día siguiente, los efectivos desplegaron un amplio rastrillaje tras verificar que el grupo se había dividido. Durante el procedimiento se concretó la detención de 11 personas (siete salteños, tres tucumanos y un santiagueño) en distintos sectores del departamento Copo y en el paraje El Quebrachal, en la provincia de Salta. En el lugar, dos de los sospechosos fueron localizados custodiando bultos que contenían 57 kilos de marihuana, mientras permanecían a la espera de ser rescatados.
Entre las personas capturadas procedentes de Tucumán figuraba una adolescente de 16 años, domiciliada en la localidad de Las Talitas. La joven viajaba acompañada por su pareja, un mecánico de 40 años que también terminó arrestado en el marco de la causa.
Según sostuvo su abogado defensor, Exequiel Prado, la joven cursa sus estudios secundarios, no posee antecedentes y no tiene vinculación con los estupefacientes. La defensa afirmó que el novio le había pedido que lo acompañara a la localidad de Nueva Esperanza para realizar un trabajo técnico. Tras evaluar la situación, la Justicia Federal le otorgó la libertad, aunque mantendrá la investigación abierta para determinar si tuvo alguna participación en la organización o si desconocía el traslado de la droga.
La detención de la joven generó particular atención en el fuero judicial debido a que ocurrió apenas 36 horas después de la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil.
Esta coincidencia temporal la convertiría en la primera adolescente investigada bajo el nuevo sistema normativo en la región del NOA. El hecho ha planteado desafíos de adaptación para los tribunales federales de la zona, los cuales se encuentran atravesando el proceso de transición hacia la nueva legislación. En cumplimiento con la normativa de protección integral a menores, la identidad de la imputada se mantiene resguardada.