El diputado nacional aseguró que hará "lo imposible" para liderar la provincia. Propuso llevar adelante las políticas de Milei en la provincia y un plan de obras públicas para prevenir inundaciones. Además, denunció una "hostilidad" del sector de Catalán hacia la oposición no peronista y cuestionó la legalidad de los cambios de domicilio de los referentes libertarios en Tucumán.
El diputado nacional Mariano Campero pasó por La Tucumana de Mañana y dialogó con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano. Durante la entrevista, el exintendente de Yerba Buena fue contundente respecto a sus aspiraciones políticas: "Mi sueño es ser gobernador, voy a hacer lo imposible y todo lo que esté a mi alcance para llegar de la mejor manera a ese lugar", manifestó. El ex referente de Juntos por el Cambio destacó la necesidad de conformar un frente opositor competitivo para terminar con 40 años de peronismo en Tucumán, aunque aclaró que no impondrá su candidatura y que está dispuesto a acompañar si surge un proyecto superador.
Al analizar la relación con los referentes locales de La Libertad Avanza (LLA), Campero denunció un clima de confrontación generado por el grupo que encabeza Lisandro Catalán. "Yo veo que el grupo de Catalán y compañía, más que LLA como movimiento oficial o gobierno nacional, permanentemente ha sido hostil con nosotros", sentenció. Según el legislador, este sector ha mostrado una voluntad de competir directamente contra la oposición no peronista en lugar de enfrentar al oficialismo provincial. En este sentido, fue categórico al referirse a las candidaturas libertarias: "Presentan candidatos con falso domicilio... Catalán tampoco vive acá e hizo un cambio falso de domicilio con un objetivo electoral". Advirtió que falsear el domicilio con fines electorales constituye un delito según el Código Nacional Electoral.
Respecto a los intentos de acercamiento, el legislador nacional reveló que la falta de diálogo no fue por omisión de su parte, sino por una decisión deliberada del sector libertario de ignorar sus propuestas de unidad. "Se hacían los 'dolobu', no contestaban los mensajes; a Pelli, a Huesen, a todos les dije de juntarnos y no respondían", relató Campero. El diputado detalló que, incluso en las ocasiones donde se lograba pactar un encuentro, los dirigentes de LLA cancelaban de forma imprevista: "Con algunos quedé en juntarme a comer y diez minutos después del horario pactado me decían que no iban a llegar". Para el exintendente, esta actitud responde a una estrategia de división donde, según recordó de experiencias pasadas, existen sectores que prefieren la continuidad del oficialismo antes que permitir la consolidación de un frente opositor liderado por su espacio.
En cuanto a su visión de provincia, Campero detalló un ambicioso plan de infraestructura y desarrollo económico. "Tucumán tiene todas las condiciones para ser bebida, alimento, energía y servicio", explicó, subrayando el potencial de la agroindustria y los biocombustibles. Entre sus propuestas estratégicas mencionó la concreción de las autopistas 38 y 9, y la creación de rutas que conecten los valles para potenciar el turismo y la producción. Además, puso énfasis en la prevención de inundaciones mediante fondos internacionales: "Hay obras de infraestructura que son claves en Tucumán y que van a permitir el desarrollo productivo".
Respecto al panorama legislativo y el gasto público, el diputado propuso optimizar los recursos de la Legislatura y las comunas. "Tucumán tiene un problema que es muy grave y estructural: casi el 95% del presupuesto es sueldo. Hay que limpiar ese recurso ocioso y asignar los fondos a obra y servicio", afirmó. Finalmente, ratificó su alineamiento con Patricia Bullrich, a quien calificó como una amiga y referente clave que lo impulsa a transformar la provincia, y aseguró que continuará recorriendo cada comuna de Tucumán para armar el mejor plan de gobierno.