93 puntos sobre 100 en el índice nacional de transparencia, cero respuestas sobre cómo se interpretó el Estatuto para habilitar una candidatura que la Justicia Federal después frenó. La UNT publica designaciones y presupuestos en la web. Lo que no publica es más difícil de medir.
Frente de Rectorado. UNT
La Universidad Nacional de Tucumán acaba de anunciar que mejoró su nota en transparencia. Pasó de 87 a 93,1 puntos sobre 100 en el Índice de Transparencia que elabora la Agencia de Acceso a la Información Pública, y quedó sexta entre 30 universidades nacionales medidas en el primer trimestre de 2026. La noticia la difundió la propia institución, a través de Medios UNT, el 28 de mayo. El mismo día en que vencía el mandato del rector Sergio Pagani.
El fin de mandato que el Estatuto ya había anunciado
La celebración de la transparencia llega en pleno fin del ciclo Pagani/Leal, tal como lo establecía el propio Estatuto en su disposición transitoria: los mandatos vencían en la segunda quincena de mayo de 2026. El 15 de ese mes, la Cámara Federal de Apelaciones suspendió por mayoría de cuatro a uno la posibilidad de que Pagani y Leal se candidatearan, confirmando lo que el nuevo Estatuto ya decía y lo que las discusiones sobre el artículo 17 habían dejado en claro.
La Junta Electoral anuló toda la elección, no solo la fórmula inhabilitada. El Consejo Superior reprogramó la Asamblea Universitaria para el 10 de junio. La institución quedó con conducción provisoria. La comunidad universitaria espera que el gobierno nacional no mire demasiado hacia aquí: cualquier intervención en la autonomía universitaria es el peor de los desenlaces posibles.
Los no docentes aguardan la palabra de su referente, Ángel "el zurdo" Morales. Y los estudiantes, afortunadamente los estudiantes, son los que más alto levantan la voz: reclaman condiciones básicas para estudiar, denuncian situaciones que las autoridades prefieren no ver y esta semana fueron al Rectorado a visibilizar las más de 30 denuncias que apuntan a un estudiante de FiloyLé.
En ese contexto, la nota de transparencia luce como lo que es: un buen resultado en un examen que mide otra cosa.
Qué mide el índice (y qué no)
El Índice de Transparencia de la AAIP evalúa ítems distribuidos en dos componentes: transparencia activa -publicación obligatoria de información- con un peso del 90%, y transparencia proactiva, con el 10% restante. Lo que mide es si los documentos están disponibles en el sitio web institucional, si están actualizados y si son descargables.
No evalúa si la institución actúa conforme a sus propias normas, ni si el proceso electoral respetó el Estatuto, ni si las decisiones de gobierno son comprensibles para la ciudadanía.
El portal de transparencia de la UNT – www.unt.edu.ar/portal-de-transparencia - publica presupuesto, contratos y nóminas de personal, entre otras. Cumple con lo que la Ley 27.275 de Acceso a la Información Pública exige en su artículo 32.
Pero cualquier persona que intente acceder a las resoluciones que decidieron suspender la Asamblea Universitaria, o que quiera seguir el hilo de las impugnaciones a la candidatura de Pagani o las disposiciones de la junta electoral, va a encontrarse navegando entre sitios distintos - el portal, maspublica.unt.edu.ar y el Boletín Oficial institucional, cuyos diseños desafían la intuición y hasta logran desazonar al internauta más paciente.
Las personas detrás del índice
La nota de Medios UNT que celebra los 93 puntos incluye una entrevista a las responsables del área: la Dra. Ángeles Igarzábal y Virginia Ledezma. Lo que la nota no menciona es que Igarzábal acumula también el rol de integrante de la Junta Electoral de la UNT -el mismo órgano cuyas resoluciones están siendo cuestionadas judicialmente.
Que las mismas personas que gestionan la transparencia institucional participen también del proceso electoral cuestionado no invalida necesariamente su trabajo en el portal. Pero genera una pregunta que el índice de la AAIP no hace: ¿quién controla a los que controlan la información?
Más allá del detalle técnico, la pregunta de fondo es qué significa transparencia para una universidad que aprobó un nuevo Estatuto en 2024 para cerrar la puerta a un tercer mandato, que luego su propio rector reinterpretó para dejarla entreabierta, que su Junta Electoral convalidó esa reinterpretación, que la Justicia Federal la rechazó, y que el proceso electoral terminó suspendido por decisión de los mismos órganos que debían garantizarlo.
Eso no aparece en ningún portal. Tampoco en el índice.