El reconocido empresario, exdueño de los Supermercados Emilio Luque, adquirió la planta en 2017 tras una operación cercana a los 200 millones de dólares. Tras finalizar la zafra 2025, el histórico ingenio busca nuevo dueño.
Emilio Luque.-
Emilio Luque, reconocido empresario tucumano, inició el proceso de venta del Ingenio Concepción, a días de poner fin a la zafra 2025 en la que aportó el 14,4% de toda la caña molida de la provincia, equivalentes a 2.719.008 toneladas procesadas en 213 días.
De acuerdo a lo informado por el sitio Tendencia de Noticias, Luque busca desprenderse de la fábrica azucarera de su propiedad, que adquirió en el año 2017, junto al ingenio Marapa al grupo Atanor, en una operación valuada en torno a los U$S 200 millones y que hoy estaría en la mira de capitales chilenos, que intentarán hacerse cargo del establecimiento y llena de interrogantes el futuro próximo de la empresa
Ubicado en Banda del Río Salí, el Concepción se destaca en la producción sucroalcoholera tucumana, ya que su actividad se origina de caña proveniente de los departamentos Cruz Alta, Leales, Burruyacú y Tafí Viejo, y su estructura productiva combina la elaboración de azúcar crudo, alcohol y derivados, junto con una línea de alimentos y subproductos destinados a distintos mercados industriales. Fuentes del sector ratificaron a TDN la operatoria, estos nuevos capitales que se harán cargo del establecimiento fabril serían de Chile.
La planta da empleo a aproximadamente 1.200 trabajadores, lo que la convierte en uno de los polos laborales más significativos del este tucumano. Su envergadura también se refleja en los volúmenes industriales que maneja y en la diversidad de procesos internos que sostienen la actividad durante todo el año.
Además de la producción azucarera clásica, el ingenio cuenta con una destilería que elabora licores combinados y alcoholes industriales, junto con procesos vinculados a la obtención de combustibles derivados y productos asociados al carbón vegetal. Esta estructura sitúa a Concepción entre las pocas plantas del país con una matriz productiva tan amplia dentro del sector sucroenergético.
Entre sus rasgos distintivos figura la producción de bioenergía. La industria genera dos tipos principales: el vapor que alimenta el funcionamiento interno del complejo y el alcohol que se produce en la destilería para usos industriales y energéticos. Este esquema la coloca dentro del conjunto de ingenios que trabajan con biomasa como fuente renovable. La bioenergía, derivada de materia orgánica de origen vegetal o animal, se obtiene tanto de residuos agrícolas como de subproductos de la molienda.
En paralelo, la planta dispone de la opción de incorporar RAC (Residuo Agrícola de Cosecha o “maloja”) en forma exclusiva o combinado con bagazo, lo que amplía las alternativas para la generación de vapor y permite ajustes según la disponibilidad del material biomásico.