NAUFRAGIO

El tucumano Catalán en la cuerda floja: rumores de reemplazo por Santilli en Interior

Tras 13 meses sin resultados en Interior, el abogado de la UNT enfrenta su salida del Gabinete; el fiasco con Jaldo y el conflicto con Santiago Caputo sellaron su suerte; Santilli lo reemplazaría.

21 Oct 2025 - 01:39

Guapo con acento porteño: Lisandro Catalán en La Gaceta.

La suerte de Lisandro Catalán está echada. El tucumano que el 15 de septiembre de 2024 juró como ministro del Interior tiene los días contados. Trece meses después de recibir la misión de reconstruir puentes con los gobernadores, el balance es brutal: no funcionó.

Diego Santilli aparece como su reemplazante natural. El diputado nacional, experimentado como vicejefe porteño con Larreta, representa lo que Catalán no pudo ser: un operador político con códigos territoriales.

La jugada responde a una doble necesidad: fortalecer el vínculo con el PRO de Macri y sumar alguien que pueda negociar con gobernadores sin que todo explote.

"Viene acumulando fracasos en el intento de reconstruir la relación con los gobernadores aliados", admiten en Casa Rosada. El hombre que llegó para ser puente terminó siendo paredón.

La misión imposible

Cuando Guillermo Francos lo impuso en Interior —recuperando un ministerio que el gobierno había desguazado—, la tarea era titánica: recomponer el diálogo con mandatarios sin recursos y cada vez más hostiles al ajuste.

Catalán venía como vicejefe de Gabinete del Interior. Conocía los circuitos administrativos, manejaba el lenguaje técnico, pero le faltaba oficio político. En Tucumán lo conocen como un abogado brillante, egresado de la UNT, con paso por la función pública como director del Registro Nacional de Reincidencia. Pero administrar no es politiquear.

El resultado: los gobernadores siguen sin recursos, sin diálogo fluido. Catalán multiplicó reuniones —Sáenz en Salta, Orrego en San Juan, Jalil en Catamarca— pero las fotos no se tradujeron en acuerdos.

"No tiene calle", define un funcionario que monitorea la rosca territorial.

Santilli, el reemplazo (o De Loredo)

Diego Santilli reúne lo que Catalán no tuvo. Nacido en el peronismo duhaldista, reconvertido al macrismo, fue vicejefe porteño, precandidato a gobernador bonaerense en 2023 y desde 2021 es diputado nacional.

Junto a Cristian Ritondo comandó el acercamiento del PRO bonaerense a LLA. Conoce la Legislatura, tiene vínculos en el conurbano y sabe hablar el idioma de los intendentes.

Pero no es el único nombre. Rodrigo de Loredo, el presidente del bloque radical en Diputados, también suena en el entorno de Santiago Caputo como posible interlocutor con las provincias. El cordobés tiene llegada a gobernadores radicales y peronistas.

En Casa Rosada dan por descontada la salida de Catalán. La jugada satisface varios objetivos: apuntalar alianzas políticas, incorporar un operador curtido y renovar un área que fracasó.

El padrino que se quedó sin margen

Catalán y Francos se conocen desde 2006, cuando trabajaban en el Banco Provincia bajo la gobernación de Scioli. La relación prosperó: Catalán acompañó a Francos en la Fundación Acordar y cuando éste llegó al gobierno de Milei, lo trajo consigo.

Primero como número dos en Gabinete. Después, tras la debacle electoral de septiembre 2024 en Buenos Aires, Francos le consiguió el Ministerio del Interior. Era su gran apuesta ante Milei.

Pero falló. Ahora Francos transita el peor momento de su relación con Santiago Caputo, según informó Infobae. El jefe de Gabinete sugirió públicamente que funcionarios como el asesor presidencial debían tener un cargo formal para asumir responsabilidades. Una estocada directa.

El quiebre se profundizó hace pocas semanas. Según informó LA NACION, Catalán se molestó con Caputo por su intervención directa en la negociación con gobernadores sobre el proyecto para limitar los DNU. Una humillación política: si Caputo negocia pasando por arriba del ministro, ¿para qué un ministro del Interior?

Pero hay más. Caputo está pensando en una reconfiguración completa del Ministerio del Interior, lo que implica tocar de lleno el área que Catalán asumió hace apenas un mes. El plan busca traer un nuevo interlocutor con las provincias —suenan Rodrigo de Loredo o el propio Santilli— y nombrar figuras provinciales en áreas clave como Transporte, Energía o Infraestructura.

El fracaso tucumano

El episodio que grafica el naufragio es su relación con Osvaldo Jaldo. En septiembre 2024, el gobernador lo elogió: "Como persona, Catalán es excelente. Tenemos un buen diálogo institucional".

El idilio duró poco. Catalán, presidente de LLA en Tucumán, le armó lista directa a Jaldo para octubre. El tiro salió por la culata. Jaldo, que había sido aliado de Milei —rompió el bloque de Fuerza Patria para apoyar la Ley Bases—, cerró filas con todo el peronismo: Manzur, el kirchnerismo, el sello Tucumán Primero. Los tres diputados del bloque Independencia se pasaron a Jaldo.

El viernes, en el acto por la Lealtad Peronista, Jaldo fue lapidario: "De las cuatro bancas, el PJ va a sacar tres". Catalán, con Milei en Tucumán, intentó la chicana: "Los pingos se ven en la cancha", dijo a LA GACETA.

Pero el daño estaba hecho. Un ministro del Interior que no puede dialogar con el gobernador de su propia provincia es un ministro que fracasó.

Un ministerio sin herramientas

El Ministerio que Catalán heredó era una reconstrucción de apuro. Milei lo había degradado a secretaría al asumir. La restitución en septiembre 2024 (DNU 658/2025 y Decreto 672/2025) le dio un cascarón con competencias dispersas: provincias, turismo, deporte, ambiente, migraciones. Una ensalada que diluía el foco: reconstruir puentes con gobernadores.

La tarea era imposible. Los mandatarios venían de meses sin obras públicas, sin transferencias, con el veto a la ley de ATN. Reclamaban recursos. Desde Casa Rosada les mandaban discursos de ajuste. ¿Qué margen tenía Catalán? Ninguno.

"Se quedó en la pose técnica cuando había que ponerse el overol de operador", analiza un dirigente provincial. Catalán multiplicó viajes y fotos, pero sin plata en la mesa, no hay diálogo que prospere.

Los cambios confirmados

El martes, Milei lo dejó claro en TV Pública: "De cara al segundo tramo del mandato voy a reacomodar el gabinete. El 26 a la noche, con todos los números, veré qué entramado necesito". Gane, pierda o empate, viene la motosierra.

Catalán integra el lote de salidas, con una diferencia: Bullrich, Petri y Adorni se van porque ganaron bancas. Werthein y Cúneo Libarona le avisaron a Milei que se irán. A Catalán lo empujan.

En el próximo gabinete, Santiago Caputo probablemente asuma la Jefatura de Gabinete. Sturzenegger podría ir a Economía. Montenegro suena para Justicia y Seguridad. Ritondo para reemplazar a Menem en Diputados.

Santilli encaja perfecto en Interior. Trae gestión, territorio y el aval de Macri. Todo lo que Catalán no pudo ofrecer.

Epitafio político

Si se confirma su salida —y todo lo indica—, Catalán cerrará poco más de un año al frente del cargo más político del Gabinete nacional. Llegó con credenciales académicas y el respaldo de Francos. Se va sin haber cumplido: recomponer la relación con las provincias y con el partido LLA en Tucumán - a su cargo - dinamitado. Los sondeos que circulan de diferentes encuestas le auguran una de las peores derrotas (rosaría los 27 puntos respecto al actual Gobernador Osvaldo). 

 

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