Julián Bernat, asesor financiero, visitó La Tucumana de Mañana y brindó tips para pequeñas y grandes empresas en medio de la inflación y el ajuste monetario y fiscal.
La Tucumana de Mañana recibió a Julián Bernat, asesor financiero, quien brindó algunas para que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) enfrenten con éxito la actual coyuntura económica. En su entrevista con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano, Bernat destacó la importancia de considerar factores macroeconómicos y brindó consejos prácticos para sortear los desafíos.
En medio de la incertidumbre económica que afecta a las Pymes, Bernat compartió sus observaciones y advirtió sobre la estrecha relación entre las Pymes y los factores macroeconómicos, especialmente la política monetaria y fiscal. Señaló un proceso de depreciación del peso y la creciente disparidad entre el tipo de cambio oficial y los dólares financieros, como el blue o contado con liquidación.
El asesor financiero desaconsejó los plazos fijos, destacando que, a pesar de ofrecer un 110% anual, no son rentables frente a una inflación del 230%. Además, resaltó la preocupante caída del 13% en el comercio minorista y una disminución del 20% en la recaudación impositiva, subrayando el delicado estado de la economía.
El asesor financiero también alertó sobre el riesgo de descapitalización de la clase media y recomendó a las empresas mantener un margen de seguridad. Ante la anunciada devaluación, sugirió la adquisición de dólares a un tipo de cambio paralelo más favorable, incluso considerando préstamos bancarios con tasas negativas del 125% para evitar la venta de ahorros.
En cuanto a la gestión empresarial, Bernat enfatizó la importancia de realizar un análisis detallado de ingresos y gastos, distinguiendo entre costos fijos y variables. Abogó por un liderazgo comunicativo por parte de los dueños de las Pymes en caso de ajustes, reconociendo el impacto directo en el estado de ánimo de los empleados y en el rendimiento del negocio.
El especialista concluyó destacando la necesidad de inversión para mejorar la consistencia macroeconómica, advirtiendo sobre las propuestas económicas de Javier Milei, con influencias de la Escuela Austríaca, que buscan romper la relación entre el capital y el trabajo. Consideró que la estructura productiva del país, fuertemente vinculada a las Pymes y a los trabajadores, hace inviable tal ruptura y que, en caso de que comiencen a importarse productos, capital y trabajadores se van a unir por una misma causa.