El vicepresidente de CAPEGA, Sebastián Vergiú, habló con La Tucumana de Mañana sobre el último tarifazo que llevó a un incremento del 38% en los combustibles. Además, aseguró que siempre en el país un litro de nafta equivalió a casi un dólar. VIDEO.
La devaluación de más del 120% anunciada por el ministro de Economía repercutió inmediatamente en los precios de los bienes y servicios. Uno de los premios en verse afectados fueron los combustibles, que ya habían incrementado un 12% el viernes previo a la asunción de Javier Milei. Sebastián Vergiú, vicepresidente de Cámara de Comerciantes Derivados del Petróleo, Gas y Afines (CAPEGA), habló con La Tucumana de Mañana sobre los aumentos y explicó que también se deben a que “el gobierno de Alberto Fernández terminó su mandato con un precio muy bajo en los combustibles y estos aumentos están tratando de equiparar las tarifas.” En este sentido, el empresario dijo que durante el mes de octubre “la nafta súper había tenido un incremento solo del 80%, cuando la inflación viajaba a un 140%.” “Esto es lo que llamo una inflación reprimida. El último aumento del 38% es producto de esta inflación contenida más el salto del tipo de cambio.”
“Entendemos que van a haber más aumentos. En una nota el día martes. El ministro Caputo dió a entender que gran parte del aumento ya se había producido y que, por un tiempo, no iban a haber otros”, relató Vergiú, no obstante, desde el sector esperan que se equipare el precio de la nafta con el nuevo valor del dólar oficial ($800): “Nos resta un sendero para llegar al punto histórico de equilibrio, ya que siempre en nuestro país un litro de nafta equivalen a 90 centavos de dólar. Ese cálculo daría $750, $800 el litro de nafta súper. En los países vecinos la nafta está a U$D1,20 o U$D1,50. En Argentina hay una distorsión de precios muy grande en lo que se refiere a este sector. Es una dura realidad porque hoy llenar el tanque cuesta $25000. Esto va a traer una retracción en el consumo, más en el contexto recesivo que se avecina para el primer trimestre del año que viene.”
El vicepresidente de CAPEGA resaltó nuevamente que “lo que menos había aumentado en el país era el combustible” y que “este salto tan grande es porque durante mucho tiempo estuvieron contenidos, ahora hay una inercia de esa inflación contenida que se va sincerando y trasladando a los precios”. En este sentido, también aniticipó que se vienen meses duros para el sector: “Los próximos meses va a ver una contracción debido a la pérdida del poder adquisitivo del consumidor.”
Por último, el empresario se lamentó por la coyuntura actual y la comparó con lo ocurrido luego de la crisis bancaria de 2001: “Es una situación difícil, ya que, previo a esta última tarifa, tuvimos primero un aumento del 12% el pasado viernes y luego uno del 25% el miércoles. Hace 20 años que no ocurría esto, hay que remontarnos al 2002 para hablar de estos cambios tan abruptos.”
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