El joven de Estación Aráoz, Leales desapareció el 10 de agosto y aún no se sabe su paradero. Piden que ante cualquier información llamen al 911. Qué paso.
Alexander Lautaro Ostriz.-
Alexander Lautaro Ostriz tiene 24 años y vive en Estación Aráoz, una localidad rural de Leales. La última noticia que se tuvo de él fue hace nueve días atrás. El jueves 10 de agosto, Alexander le preguntó a un amigo si podía llevarlo hasta determinado lugar, donde debía encontrarse con un desconocido. Esa persona le respondió que no, porque tenía un compromiso casi a la misma hora, pero que podía ayudarlo acercándolo hasta un punto en la ruta en la que hay una garita. Ostriz aceptó y se quedó en ese lugar desolado. Fue la última vez que se lo vio. Al principio existió una confusión porque un familiar informó que lo habrían subido a una camioneta Toyota Hilux, pero luego el amigo del joven confirmó que fue él quien lo trasladó ese día hasta la ruta y luego siguió su camino hacia una peluquería, donde tenía turno. Esa persona recibió minutos después un mensaje escalofriante desde el teléfono de Alexander: “Ayudame. Me están llevando a la ciudad”.
La fiscala Mariana Rivadeneira comenzó a dirigir la investigación que está siendo realizada por personal de Seguridad Personal al mando de los comisarios Juana Estequiño y Jorge Dib y los especialistas del Equipo Científico de Investigación Fiscal. Además, personal de la Unidad Regional Este realiza rastrillajes por las inmediaciones de Estación Aráoz.
“Es muy extraño lo que está pasando. Él no tenía maldad y no entendemos qué pudo haberle pasado. Nos preocupa el paso del tiempo”, dijo Hugo, un allegado que prefirió no dar a conocer su apellido por temor a sufrir represalias. El testigo sabe que Alexander se movía en un ambiente pesado. “No tengo dudas de que eso tiene que ver con su desaparición”, informó a La Gaceta.
El caso movilizó a los habitantes de Estación Aráoz. El viernes pasado hicieron una manifestación en la puerta de la comisaría de la localidad para reclamar su búsqueda. El sábado pasado, anunciaron que estaban dispuestos a tomar la escuela para evitar que se pueda votar, pero desistieron de tomar esa drástica medida.
“Queremos una respuesta urgente. No podemos creer que esto haya pasado en un pueblo tan tranquilo como este. Estamos aterrados”, indicó Francisco Ramírez, vecino de Estación Aráoz.
Rivadeneira ordenó que se activaran los protocolos de búsqueda. Envió oficios a diferentes organismos nacionales para determinar si abandonó la provincia y si cruzó alguna frontera con el fin de ocultarse en un país vecino. También ordenó que se hicieran tres allanamientos en las viviendas de las personas para las que trabajaba. La Policía, según trascendió, secuestró celulares y dispositivos electrónicos para que sean analizados.
Otras de las medidas que tomó Rivadeneira es oficiar al fuero civil y penal para determinar, entre otras cosas, si el joven tenía alguna causa iniciada por incumplimiento de pago a favor o en contra suya. También busca saber si sufrió o realizó alguna amenaza en los últimos tiempos. “Estamos tomando todas las medidas que, tarde o temprano, darán sus frutos. Aunque sé que es difícil, hay que esperar”, finalizó una fuente judicial.
Los últimos datos que obtuvieron la Fiscalía de Delitos Complejos, a cargo de Mariana Rivadeneira, hacen sospechar que el muchacho, que trabajaba para un prestamista, podría haber sido sacado de la provincia, por eso ya se contactó a la Policía de otros distritos y a la Justicia Federal. Aun no se descarta ninguna línea.
Días atràs trascendió la novedad de que una familiar de Ostriz recibió una llamada desde un número con prefijo de otra provincia. “Quedate tranquila que Alexander está con vida”, le dijo una voz misteriosa, que le exigió que pagaran una suma de dinero (el monto no se informó) para liberarlo.
La extorsión encendió las alarmas de la familia del joven, que rápidamente informó a la Policía de la situación. En ese sentido, las autoridades les advirtieron que puede tratarse de una estafa y les recomendaron no efectuar ningún pago. Sin embargo, tampoco puede descartarse que efectivamente Ostriz pudiera haber sido víctima de un secuestro extorsivo. Por eso se le dio intervención a la Justicia Federal para que paralelamente inicie una investigación sobre el caso.
Otra cuestión que diligenció Rivadeneira fue pedirle colaboración a la Policía de Santiago del Estero, porque Estación Aráoz no está muy lejos del límite provincial y hay ciertos indicios para creer que en realidad, si decidieron trasladar a Ostriz, lo hayan hecho hacia el este y no hacia la capital (hacia el oeste) como indicaba el mensaje de texto.
Ante cualquier información deben comunicarse inmediatamente con el 911.