Patricia Diaz se encuentra postrada en Villa Muñecas. La única solución es una operación en el hospital Padilla que está suspendida por el paro médico de SITAS. Patricia afirma que, si no le dan una solución, se va a encadenar en Casa de Gobierno.
Foto: Sec. de Comunicación Pública
Patricia Adriana Diaz tiene 46 años y vive en Villa Muñecas. Hace seis años que su vida cambió por completo. La única solución para volver a tener calidad de vida es una operación en el Hospital Padilla. Esta intervención se encuentra suspendida por el paro médico que realizan desde el Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud de Tucumán (SITAS). Patricia afirma que, si no le dan una solución, se va a encadenar en Casa de Gobierno.
En una entrevista con La Tucumana de Mañana (FM latucumana 95.9), Julián Nassif, representante de SITAS había confirmado que, como medida de fuerza, las cirugías programadas quedan suspendidas. Esta decisión tiene repercusión directa en pacientes como Patricia, que esperan hace tiempo y con mucha ilusión una intervención quirúrgica que les cambie la vida.
Patricia padece de artrosis, enfermedad degenerativa articular, que le impide llevar una vida normal. "El director de la parte de traumatología dijo que una vez que se levante el paro van a empezar a operar. Pero, ¿cuándo?, tengo una hija que la está criando mi mamá y mi familia porque no puedo hacer lo básico que es jugar con ella, traerla del colegio, no puedo hacer nada, estoy por levantarme y me desmayo", explica.
"Tome la decisión de ir y encadenarme en la Casa de Gobierno para ver qué político me da una respuesta", me dice Patricia absolutamente decidida ante la falta de respuestas. Y agrega: "Quedó tirada, paralítica y que se hagan cargo de mi salud con el frío que hace. No doy para más, verla a mi hija llorar, tiene 13 años, ha pasado la mitad de su niñez conmigo en cama, los recuerdos que va a tener mi hija con su mamá va a ser con su mamá en la cama, es como que tengo cortada las piernas".
El deseo más grande de Patricia es que se lleve a cabo la operación de la rodilla que tenía fecha para el pasado 18 de mayo. Ella asistió con su marido, pero ese día había paro médico y le dijeron que no podían operarla hasta que se levante. Después, no volvieron a brindarle un nuevo turno.
Esta intervención sólo puede ser posible en el hospital Padilla ya que la paciente cuenta con el Programa Federal Incluir Salud (PROFE). En ese mismo hospital ya se encuentra la prótesis que le enviaron desde Buenos Aires para su operación. Patricia cuenta que conseguirla fue un suplicio, y ahora que la tiene teme perderla por el paro médico. Resulta que, de no operarse en los tiempos acordados, deberá devolver la prótesis y volver a conseguirla retrasa aún más la operación que la paciente tanto espera.
Patricia dice entender el derecho a la protesta de los médicos pero pide que entiendan su derecho a la salud, el cual está siendo vulnerado: “Me gustaría que tomen conciencia los médicos así como ellos están peleando por sus derechos, los derechos de ellos terminan donde empiezan los mios. Como les digo ya basta no da para más es algo que paso de negro a blanco, tanto tiempo de paro ya no piensan en la gente ellos tienen el juramente y no lo estan haciendo valer”.
Todo esto motiva la contundente decisión que planea tomar la paciente. "Le pido a los médicos que ya termine. No soy solo yo, sufre mi familia, mis amigos. No soy la única persona que está padeciendo esto, hay muchísima gente que no tiene la posibilidad de decir lo que le esta pasando yo se que hay varia gente que se tiene que internar y no tienen respuesta. Desde el 4 de noviembre del año pasado ya estaban de paro".
“La parte política se tiene que enterar de la situación mía y de varias personas. Mi situación no da para más, muchas veces me bajoneo y me pregunto el por qué de tanto porque uno es humano por qué tanto sufrimiento por qué estas personas hacen lo que hacen. He visto una nota que dice no bajaremos los brazos lucharemos hasta el final, cuál final, el mio”.
"Es mucho el esfuerzo que tengo que hacer para salir de la casa porque tengo una silla viejita, las piernas ya no me responden. Necesito urgente que me operen porque estoy sufriendo un montón", pide Patricia. Y finaliza: "Si me operan sería el fin de mi sufrimiento, la gloria de Dios. Le pido a Dios y a todos los santos porque realmente como estoy no puedo. Mi hija me pregunta mamá cuándo vas a caminar. Las tengo unidas a las dos rodillas. No se que va a pasar de mi vida si esto sigue así, es tétrico lo que estoy viviendo".
Patricia Diaz