Vídeo: un artista tucumano ante los ojos del mundo

Talento de acá

Las obras de Gabriel Chaile se exhiben en los salones de arte más prestigiosos de todo el mundo. “Tengo un vínculo bastante fuerte con Tucumán”, dice el artista que empezó ayudando a su padre albañil y ahora acaba de exponer en una famosa feria de Suiza.




En Villa Muñecas, Gabriel Chaile creció trabajando a la par de su padre albañil. Ahí se familiarizó con materiales como el ladrillo y el barro y con el hacer artesanal que iría desde entonces influenciando  el estilo de su arte; un arte donde convive lo popular, lo religioso y la cultura ancestral indígena. Su obra hoy deslumbra a los visitantes de los salones más prestigiosos de todo el mundo, como la feria Art Basel, en Suiza, donde acaba de exponer y de cosechar elogios de la crítica especializada.

“Trato de entender las cosas a partir de las formas. Los elementos que yo uso, por lo general, son bastantes sencillos, austeros y también simbólicos. Siempre me fueron muy familiares el barro y los elementos de albañilería, la idea de la cocina, la figura del horno de barro y la vida obrera”, explicó el artista tucumano de 34 años en una entrevista publicada por la cuenta oficial del Art Basel. Últimamente, Gabriel Chaile viene trabajando con materiales como el ladrillo y el huevo, materiales que representan dos formas potenciales: la cultura y la vida.

Chaile y su obra. Fuente: La Nación. 

Después de obtener el título de Licenciado en Artes Plásticas en nuestra provincia, Chaile se radicó en Buenos Aires donde reside desde 2009 cuando ganó una beca para seguir su formación en el Programa de Artistas de la Universidad Torcuato Di Tella. “Además de la formación académica, me atravesó también una formación religiosa muy vinculada a la idea de lo milagroso que es exigirle a los materiales más de lo que los materiales me pueden dar. A eso, yo  vinculaba mucho con la resistencia, la vida peronista de mi familia, la lucha, la cuestión mágica ante lo milagroso y el ámbito de la pobreza, por eso creo que vuelvo a estas formas primitivas de la morfología indígena”, dice el artista.

Aun cuando su obra recorra los salones de arte más cosmopolitas del mundo, Chaile no se ha olvidado de su tierra ni de sus ancestros indígenas, por eso la provincia y su cultura ancestral sigue siendo una de sus principales influencias: “Tengo un vínculo bastante fuerte con Tucumán, tiene mucha historia, ahí la resistencia indígena fue una de las más fuertes que hubo. Mi proyecto está relacionado con un concepto que se llama la genealogía de la forma y es como pensar la historia de la forma, el devenir de esos objetos que producían las culturas indígenas, principalmente, del noroeste del país. Hay un concepto que yo lo llamo ingeniería de la necesidad. Se crea a partir de objetos que tienen una utilidad primaria, por ejemplo, una heladera que no sirve y esa heladera puede funcionar como un armario o una biblioteca. Me impacta eso, la creatividad como un aspecto que suple una necesidad y que no importan las decisiones estéticas”.

                           

Chaile asegura que de no haber sido artista posiblemente se hubiera convertido en predicador o antropólogo, porque comunicar e investigar son las cosas que más le gustan. Sus obras ya habían sido parte de exhibiciones importantes como la del Museo de Arte Moderno, pero ahora, al llegar a la edición número 50 de la feria Art Basel, parece haber alcanzado finalmente la consagración, ya que se la feria suiza es considerada una de las mecas del arte contemporáneo. También se trata de una de las ferias más grandes del mercado del arte porque se estima que la totalidad de las obras que se exponen allí cotizan en alrededor de 3.500 millones de euros.

Mirá el video con la entrevista completa al artista tucumano:



 

Top