Acuerdo con el FMI: mayor ajuste contra la clase trabajadora y los jubilados
Ariel Osatinsky, licenciado en Economía y referente de Política Obrera en Tucumán, analizó los alcances e implicancias del entendimiento con el Fondo Monetario Internacional que anunció el presidente Alberto Fernández. “Gobiernan para el FMI y el capital financiero”, arremetió.
Alberto Fernández y Kristalina Georgieva, directora del FMI. (Foto: Presidencia)
El Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández, Guzmán y Manzur, viene desarrollando desde que asumió, una política de desvalorización de salarios, jubilaciones y planes sociales, en pos de lograr un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Con una inflación anual promedio de 50%, los salarios en 2020 y 2021 perdieron más de 20 puntos. A su vez, el Gobierno dio enormes subsidios a los grupos económicos concentrados, y pagó sumas millonarias en intereses de deuda a fondos locales e internacionales. Estos pagos explican gran parte del déficit fiscal, y son la demostración de que el no pago de la deuda no forma parte de la política de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. La propia vicepresidenta se reivindica como pagadora serial de la deuda. Gobiernan para el FMI y el capital financiero.
Algunos referentes del oficialismo buscan encubrir esta realidad vociferando contra el FMI, lo que es una estafa y puro verso.
El gobierno, acorralado por unas reservas internacionales que están en un mínimo histórico, ahora anunció un entendimiento con el FMI, lo que significará un mayor ajuste del que vienen realizando contra la clase trabajadora y los jubilados. La pobreza, la desocupación y precarización van a crecer aún más del preocupante nivel que ya tienen. Se vendrán aumentos de las tarifas, mayor inflación, mayor desvalorización del peso, una mayor reprimarización de la economía. Es decir que una política de desarrollo (mejor en el bienestar social) no forma parte de los planes de los Fernández-Guzmán.
Cabe señalar, como lo afirma Marcelo Ramal, que además de la deuda con el FMI cuyo pago el gobierno busca garantizar, están la deuda pública local y externa (U$s 150.000 millones), la deuda de las provincias (U$s 25.000 millones), la deuda externa privada, y la que ha contraído el Banco Central en pesos, equivalente a u$s 40 mil millones. Para tener idea de la dimensión del problema que hace décadas hunde las condiciones laborales y de vida de las y los trabajadores argentinos.
La actual crisis requiere tomar otras medidas: el no pago de la deuda usuaria e ilegítima, el control de la gran producción, comercio y finanzas, concentrar los recursos en un plan de industrialización y obras públicas que den respuesta a las demandas populares, como la falta de acceso a las viviendas. Aumentar significativamente los presupuestos para Educación, Salud y Cienca. Son transformaciones económicas y sociales que solo puede impulsar un gobierno de trabajadores.
Pero el Gobierno de Fernández Fernández defiende los intereses de los empresarios y el capital financiero. El pago de la deuda es una de sus prioridades. Por lo tanto, en pos de pagar, buscará imponer paritarias a la baja y un mayor ajuste.
Las y los trabajadores tenemos que organizarnos en pos de las luchas que se vienen por aumentos de salarios (el salario mínimo debería ser igual a la canasta familiar valuada en 160.000 pesos aprox.), jubilaciones y montos de los planes sociales. Luchar por las condiciones de trabajo y defender los convenios de trabajo, y nuestras vidas en semejante contexto de pandemia.
Ariel Osatinsky es licenciado en Economía, docente e investigador de la UNT/CONICET, y secretario de Finanzas de ADIUNT. Es uno de los referentes de Política Obrera en Tucumàn y fue precandidato a diputado nacional en las elecciones legislativas nacionales de 2021.








