Cuidado: políticos trabajando
Hay una nueva palabra de moda en la política comarcana y ya falta menos de un mes para las PASO. Arde la interna peronista, más agresiva que nunca. La obra pública enciende la esperanza de cumplir viejas promesas de campaña, mientras propios y extraños miran a 2023 y Homero se pregunta ‘¿cuánto más?’.
Manzur y Jaldo, juntos. Tiempos pasados. (Foto: Facebook Stella Maris Córdoba)
Cuando sale del trabajo, Homero viene pensando
Que al bajar del colectivo, esquivará unos autos
Cruzará la avenida, se meterá en el barrio
Pasará dando saludos y monedas a unos vagos
Tucumán va camino a una elección de término medio sin precedentes: este año en nuestra provincia se renuevan tres bancas en la Cámara de Senadores y cuatro en Diputados, con el atenuante que tanto en el oficialismo como en la oposición se han adelantado los tiempos electorales y las internas del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio definen liderazgos (y jubilaciones) rumbo a 2023. La campaña de vacunación y la promesa de reactivación económica son las banderas del oficialismo provincial, desafiado por propios y extraños. Los opositores tienen de qué valerse para pedir el voto de los tucumanos: de acuerdo a los últimos indicadores del INDEC, los tucumanos acudirán al cuarto oscuro con una tasa de desocupación del 14,40% (al primer trimestre de 2021) y un 43,50% de tucumanos bajo la línea de la pobreza (al segundo semestre de 2020). En Tucumán 2021, Homero sería un privilegiado que reniega cuando sale del trabajo y le sobran unas monedas para darle a unos vagos.
A menos de un mes de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo 12 de septiembre, hay una nueva palabra de moda en la política comarcana: CONSTRUIR. Todos quieren construir. Todos trabajan para ello: oficialistas y opositores se desvelan por construir, acaso una versión superadora, dinámica y multifacética del 'hacer'. "Construyendo el futuro", rezan los afiches que llevan la firma del gobernador Juan Manzur y empapelan la capital tucumana y ciudades del interior provincial; "Juntos Para Construir" es el nombre de la lista de precandidatos a diputados y senadores que impulsa el intendente Germán Alfaro, que recorre el interior provincial al ritmo de ‘El Camión de Germán’. El legislador Federico Masso (precandidato a senador por el Frente Amplio por Tucumán) y el intendente Roberto Sánchez (precandidato a diputado de Juntos por Tucumán) también hablan de 'construir' en sus spots de campaña, porque nadie quiere quedarse afuera de la nueva moda.
Manzur construye el futuro apoyándose en el respaldo de Nación y la gestión, especialmente en materia sanitaria: con más de un millón de vacunadas aplicadas, lleva a la ministra de Salud Pública, Rossana Chahla, y al presidente de la comisión de Acción Social y Salud Pública de Diputados, Pablo Yedlin, al frente de la lista de Lealtad Peronista. Su adversario, el vicegobernador Osvaldo Jaldo, ha construido poder territorial y fuertes alianzas políticas en el interior provincial, especialmente en el Este tucumano, que ha cultivado desde su gestión al frente del Ministerio del Interior: al frente de su lista va él mismo, junto al Gallego Juan Antonio Ruiz Olivares. En la interna opositora, el intendente Alfaro se puso al frente de la lista de precandidatos a senadores luego de haber cortado cintas en la Plaza Independencia y las semipeatonales capitalinas en tiempos de vacas flacas; Silvia Elías de Pérez y José Cano se atribuyen la construcción de una alternativa al peronismo comarcano desde principios de siglo y tras sus respectivas candidaturas a la gobernación, reclaman derechos de autor a la hora de alinearse rumbo a 2023; los intendentes Mariano Campero y Roberto Sánchez proponen construir una oposición renovada, fresca, con caras nuevas y el respaldo de sus respectivas gestiones municipales.
Acto de Manzur y la frase 'Construyendo el futuro'.
El camión de Germán listo para construir en el interior tucumano.
En plena campaña, se buscan construir consensos; construir frentes con fortaleza territorial que sumen votos desde cada rincón provincial; construir actos imponentes que amedrenten a los adversarios políticos; construir encuestas que pronostiquen el triunfo de quién las difunde; construir relatos de campaña capaces de convencer a los convencidos y seducir a los indecisos. Nadie explica nada, todos construyen, como Bob. Pico y pala para todos.
De entre todas las construcciones, hay una que desvela a la clase política: la construcción de viviendas. El sueño de la casa propia, la panacea de la movilidad social ascendente, la fantasía del Estado más presente que garantiza el derecho a la vivienda digna y permite alcanzar aquello que parece inalcanzable en una provincia sumida en la pobreza. "En los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri no se entregó ninguna vivienda", denunció la interventora del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbanístico, Stella Maris Córdoba. Un tucumano como Domingo Amaya fue secretario de Vivienda y Hábitat y luego como subsecretario de Interior. El macrismo no supo construir (viviendas ni poder) en nuestra provincia y hoy los referentes del PRO se dividen entre las tres listas de la interna opositora.
Se hace difícil siendo obrero hacerte cargo del pan
De tu esposa, tus hijos, del alquiler y algo más
Y poco disfruta sus días pensando en ¿cómo hará?
Si en ese empleo no pagan y cada vez le piden más
Esta semana se conmemoró el segundo aniversario de la victoria del Frente de Todos en las PASO 2019, la noche que Manzur subió al escenario escoltando a un Alberto envalentonado y triunfalista, que lo mencionó incluso más que a Cristina Fernández. El Frente de Todos rememoró en las redes sociales aquella noche con una foto del escenario sin Cristina: ‘che, se olvidaron de alguien’, fustigó La Cámpora. La propia vicepresidenta le reprocharon públicamente esta semana, pidiendo "memoria y amor" para "no volver a equivocarse". Parece que allá también hay internas.
El que volvió a equivocarse fue el Presidente, responsabilizando a la primera dama por las fotos que todos vieron y todos criticaron. Al calor de ese albertismo que hoy todavía lo abraza y necesita en uno de sus peores momentos, en enero pasado Manzur firmó un convenio para 3.600 viviendas con el ministro de Obras Públicas de la Nación, Jorge Ferraresi. De ellas, 698 tienen su constancia de No Objeción Técnica para que Nación financie la primera etapa: serán 41 viviendas en Trancas, 53 en Leales, 135 en San Miguel de Tucumán, 132 en Río Seco, 64 en Aguilares, 35 en La Cocha y 238 en Las Talitas.
La casa propia, la llave en mano, la sonrisa, el abrazo y hasta las lágrimas. La fantasía política, la foto que todos quieren. Tucumán acelera los trámites para duplicar esas 3.600 viviendas; para ello, debe licitar las 3.600 iniciales y tener las que se pueda en ejecución antes de noviembre. Al fragor de la campaña electoral, Manzur y Córdoba han reservado cupos para viviendas destinados a gremios y sindicatos que permitirán a los trabajadores acceder al techo propio, mientras a su vez esas obras ponen en marcha el circuito virtuoso que solo se enciende con la obra pública y que es mucho más virtuoso cuando se trata de viviendas. La construcción de casas trae felicidad para las familias que las habitarán, pero también ayuda a llevar el palto de comida al hogar de aquellos que trabajarán para erigirlas.
"Hoy tenemos entre 8.000 y 9.000 trabajadores registrados en Tucumán. Eso está relevado. En el día a día luchamos contra algunos empresarios pícaros que tienen personal en negro, especialmente en los countries y barrio privados, que son un sector crítico donde no tenemos jurisdicción para entrar", señaló David Acosta, secretario general de Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) seccional Tucumán, quien precisó que en nuestra provincia "en el pico-pico" de la obra pública "en plenitud" alcanzaron a registrar 18.000 trabajadores y trabajadoras de la construcción. "El pico máximo fue en 2005-2006, casi 20.000 trabajadores". Si la Provincia logra duplicar el programa de 3.600 viviendas podría alcanzar su récord histórico de obreros activos.
Acosta celebró que "hoy la situación se está reactivando por gestión del Gobernador, a partir de todos los anuncios que se están haciendo", y que "el sector está esperanzado de que arranquen las obras de 3.600 viviendas, que van a demandar 10.000 puestos de trabajo directos y dependiendo del ritmo de obra podrían llegar a unos 13.000". "Serían 10.000 puestos más si se hacen otras 3.600 viviendas, y eso andamos gestionando, acompañando al Gobernador para ejecutar lo más rápido posible: a eso se suman obras viales, la planta de tratamiento cloacal en Concepción con 160 operarios trabajando; la planta de San Andrés que tendría un pico de 120 trabajadores y está arrancando; en Bella Vista la parte de canales, vamos a tener reuniones; además de obras de parte de Educación, se están haciendo hoy activos 15 jardines, ya hicimos relevamientos de las obras y por jardín trabajarán 20 compañeros", enumeró y se entusiasmó.
La obra pública tiene la llave para cumplir aquella promesa electoral de encender y poner en marcha la economía. El propio secretario general de la UOCRA Tucumán explicó de qué trata ese famoso 'circuito virtuoso': "Se empieza a trabajar en la zona que se ejecuta la obra. La venta de comida, la compra de carne los viernes cuando los muchachos hacen los asados. Eso va generando la dinamización de la parte económica, se va moviendo. El sector de viviendas mueve al sector del vidrio, de la carpintería. Luego arrancan los camiones. Eso mueve la construcción: son ingresos hacia la provincia que generan mucho movimiento económico, con un impacto importante en los sectores más pobres y los trabajadores. En sus casas, la compra en el súper, en los almacenes. Apostamos a eso con los compañeros". La economía encendida que Alberto Fernández todavía no pudo encender, y las esperanzas de tener la vivienda propia de 3.600 Homeros tucumanos.
"Venimos de un gobierno que no apostaba por la obra pública y de una pandemia que nos ha golpeado fuerte económicamente. Apostamos a que el gobernador siga trayendo muchas obras y que el Gobierno Nacional siga apostando a la obra pública para que pueda flamear esa bandera de UOCRA PRESENTE, a la que tratamos de darle pertenencia y no solo ponerla para que flamee como hace años no flameaba, reivindicando al trabajador de la construcción", remató.
Homero está cansado
Come y se quiere acostar
Vuelve a amanecer y entre diario y mates se pregunta
¿Cuánto más?
Mientras Manzur sigue "Construyendo el Futuro", versión superadora de 'Cuidando el Futuro', Jaldo arremetió contra las gestiones provinciales ante Nación en materia de obras públicas: "Tenemos que insertar a Tucumán en el Gobierno Nacional, tratar que lo que le corresponda a Tucumán, lo que se gestione y convenios que se firman, tendrían que estar en el Presupuesto Nacional" porque "lo único que garantiza la ejecución de una obra es que esté en partidas de Presupuesto de la Nación". "Todos los convenios son válidos en la medida que tengan financiamiento previo", insistió. Palabras más, palabras menos, Jaldo reclama que hay 'mucha firma y poco ladrillo' en Tucumán. La Jaldoneta marca distancia del oficialismo provincial y realiza masivos actos en el interior provincial, buscando que sea ese poder de convocatoria sin protocolos el que incline la balanza a favor del llamado Peronismo Verdadero que desafía al manzurismo y busca construir una alternativa peronista al peronismo tucumano.
Esta semana, el vicegobernador volvió a quedar a cargo del Ejecutivo porque Manzur volvió a subirse al avión para viajar a recibir un mimo de Alberto Fernández, esta vez en Concordia, Entre Ríos: "Gracias siempre Juan. Gracias siempre mi querido Juan Manzur porque si no hubieras estado en Tucumán, todo hubiera sido más difícil", planteó el Presidente, y enfatizó que "si no hubieras estado, gobernar hubiera sido más difícil". Además, destacó que el mandatario tucumano estuvo entre los "los gobernadores que nos acompañaron en este esfuerzo de gobernar un país". Bajo su barbijo, el gobernador volvió a sonreír por otro gesto de respaldo desde Casa Rosada. Sea eterno el albertismo nonato que supimos construir, desde el día cero.
La interna venía caliente pero dentro de lo esperables, hasta que todo se desmadro hacia el fin de semana. Tras las primeras instancias de construcción política, se abre paso una etapa de destrucción personal, de ataques dirigidos, con nombre y apellido, que hacen difícil imaginar una tregua o incluso un trabajo conjunto post PASO hacia noviembre. "Mientras se pelean, estos dos se están construyendo el futuro de ellos mismos. Esto da bronca", disparó Alfaro en una recorrida por Bella Vista. El intendente capitalino tiene "bronca", pero no más que la que se tienen el gobernador y el vice, de acuerdo a lo que dicen en público y que ya no esconden ni disimulan.
Jaldo endureció las últimas semanas sus críticas hacia Casa de Gobierno y hacia Manzur, y el gobernador recogió el guante y respondió sin escatimar en ataques: "Yo pensé que era (Patricia) Bullrich que andaba en la provincia con (Germán) Alfaro o (Mauricio) Macri que vino de vacaciones que hablaban de eso. Pero no, era Osvaldo Jaldo que hablaba de pobreza, falta de trabajo e inseguridad. Alguien que desde el año 83 está ocupando cargos públicos puesto por el peronismo", arremetió.
"Jaldo se fue con Macri, Bullrich, Alfaro, se fue a Cambiemos. Después de esto se fue, miren los que dijo, ya está en contra con esto que dijo, está en contra de Alberto, de Cristina y del peronismo tucumano. Ahí está lo que dijo. No hay que inventar. Por eso compañeros y compañeras, siento vergüenza ajena de la mentira, de lo que hoy está pasado", lanzó. Al calor de la interna, no pasó desapercibido que Manzur cargó por primera vez hacia afuera del Frente de Todos, lo que no había ocurrido hasta ahora: "Jaldo es una vez más testimonial y Alfaro también es testimonial", afirmó.
"Frenemos a Manzur" es uno de los slogans de campaña jaldista, acusando al gobernador de querer reformar la Constitución Provincial para aspirar a una re-reelección, un tercer mandato. "Mientras Juan Manzur sea el gobernador de la provincia no hay reforma y no hay reelección, que quede claro", insistió el mandatario provincial, cuyas explosivas declaraciones contra Jaldo opacaron la entrega de 100 ambulancias una para cada una de las 93 comunas y siete para el Siprosa.
La respuesta de Jaldo no se hizo esperar. "Los tucumanos hoy conocen las verdaderas intenciones del gobernador Juan Manzur. Y aunque intenten atacarme, no voy a bajar los brazos, ni doblegarme ante las presiones. Vergüenza es no darle seguridad a los tucumanos, vergüenza es no darle trabajo a la gente. Quieren cambiar de tema y desviar la atención porque no pueden solucionar los problemas a la gente. Vergüenza nos da a los verdaderos peronistas tener un gobernador que no solucione los problemas de los tucumanos", remarcó, y apuntó directamente contra su otrora aliado político: "Le va a crecer la nariz gobernador Manzur, basta de mentirle a los tucumanos", manifestó.
El vicegobernador Osvaldo Jaldo está inventando situaciones y diálogos que nunca existieron y trata de confundir a los tucumanos. Mientras Juan Manzur sea gobernador de la provincia no habrá reforma de la Constitución, ni habrá re-reelección para ningún cargo político.
— Juan Manzur (@JuanManzurOK) August 14, 2021
Le respondo con otra cita de Perón: el que critica a un compañero es un traidor o se pasó al bando contrario. No lo digo yo. Lo dijo nuestro conductor. Jaldo se fue con Macri, Bullrich, Alfaro y Cano y ya no está con el presidente @alferdez ni con la vicepresidenta @CFKArgentina
— Juan Manzur (@JuanManzurOK) August 14, 2021
En esta jornada de pleno sol peronista, junto a los precandidatos de “Todos por Tucumán” nos reunimos con dirigentes y militantes de toda la provincia para agradecerles por el inmenso trabajo que vienen realizando en esta campaña. pic.twitter.com/XkLp5rhJwj
— Osvaldo Jaldo (@OsvaldoJaldo) August 14, 2021
Vergüenza es no darle seguridad a los tucumanos; vergüenza es no darle trabajo a la gente. Quieren cambiar de tema y desviar la atención porque no pueden solucionarle los problemas a la gente.
— Osvaldo Jaldo (@OsvaldoJaldo) August 14, 2021
Qué lejos han quedado los tiempos en que Manzur narraba en masivos actos políticos cómo le pidió a Jaldo que sea candidato a diputado en 2017 para frenar a Macri en el Congreso, y cómo luego le pidió que se quede porque Tucumán lo necesitaba para frenar a Macri. La fórmula que parecía infalible e irrompible se rompió: Manzur gestionando allá, Jaldo controlando a la tropa acá. Chau, se pudrió. No existe más. Ahora todo es interna y construcción.
Manzur construye su poder de fuego a base de vacunas y apoyo nacional; Jaldo construye en base a su fuerza territorial en el interior tucumano; Alfaro comienza a construir su estructura con su camión itinerante fuera de los márgenes de San Miguel de Tucumán. Mientas tanto, los tucumanos de a pie aprenden a convivir con las nuevas y viejas internas oficialistas y opositoras, que marcan el ritmo de la campaña donde no se discute cómo brindar respuesta a ese 14,40% de tucumanos desocupados ni a ese 43,50% bajo la línea de la pobreza. Un primer paso sería la construcción de esas primeras 3.600 viviendas, los hogares de 3.600 Homeros de distintas latitudes de nuestra provincia. Esos Homeros que la sufren y la pelean y a algunos capaz que los (mal)tratan de planeros y les dirán que no se merecen esa casa. Ellos a los que poco les importan estas internas, que parecen tan urgentes para otros. No importa cuánto construyan. Así es Tucumán 2021, todos a trabajar. Estamos enfermos, perdonennos. La vida del obrero es así, y pocos son los que van a zafar.








