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El bullying, la violencia y la discriminación escolares

OPINIÓN

El caso de las denuncias de los ex alumnos del colegio Boisdron y Reina de la paz por violencia y abusos sufridos en estas instituciones, nos interpela como adultos a ejercer la empatía y a preguntarnos por cómo acompañar a las víctimas.


En los últimos años se han multiplicado las series y los films relacionados con el abuso en las escuelas en todas partes del mundo. Hoy, la ficción es realidad. Sin embargo, el silencio nos atrapa hasta que  llega el grito desesperado del auxilio.

La filosofía estudió la relación saber poder desde Bacon a Foucault, por cierto, es difícil para un niño o un joven denunciar el abuso y el maltrato porque sabe que puede no ser escuchado, porque siente vergüenza, porque la denuncia  le puede costar el fin de sus estudios o bien porque un manto de silencio pretende tapar hechos de esta magnitud que no pueden , ni deben ser tapados. En este marco, todavía escuchamos las voces de quienes se rasgan las vestiduras por la incorporación de la Ley de Educación Sexual Integral, con el argumento de que pretende incorporar ideologías en las mentes de nuestros hijos. Pero no escucho de los defensores del “bien” ningún cuestionamiento a los abusos ni a la homofobia. Por el contrario, la respuesta es: “de eso no se habla”. Qué ha pasado que ni la institución escolar, ni la familia ni quieres rodean el entorno de estos jóvenes hayan podido ver que algo estaba pasando? Sin embargo, escuchamos diariamente que los jóvenes están perdidos, que no tienen valores,…De qué estamos hablando? Hablamos e una institución que niega los derechos humanos, que coarta libertades y que impone castigo al diferente. Hablamos de una sociedad hipócrita que grita en defensa de sus hijos pero  que es incapaz de ver el dolor y el sufrimiento que genera la violencia en el rostro de sus propios hijos.. De lo que estamos hablando es de la naturalización de la violencia, de la homofobia, de la discriminación,  del abuso.

 ¿ Qué nos pasa como sociedad que no nos duele el dolor del otro? 

*Filósofa y profesora emérita de la UNT