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Docentes e inflación

Opinión

Cómo se puede calcular cuánto perdió en los últimos años un docente tucumano.


A fines de marzo se dio a conocer una investigación realizada por Javier Curcio para “Argentinos por la Educación”, en la cual se plantea que “los salarios docentes ajustados por inflación cayeron en promedio un 12,8% entre 2009 y 2018”. La conclusión a la que arriba el mencionado trabajo es que en la mayoría de las provincias del país el salario perdió respecto a la suba de precios, pero que en tres de los distritos el incremento de los salarios docentes fue superior a la inflación: San Luis (14,3%), Salta (13,6%) y Tucumán (3,4%).

¡Sí!, según este trabajo, el salario docente tucumano estuvo por encima de la inflación durante todos estos años.
¿Cómo es esto posible, siendo que la percepción de los docentes es, claramente, la contraria? ¿Por qué nuestras billeteras no se enteraron de esta supuesta realidad durante todos estos años? ¿Por qué, en definitiva, no nos entra esta confirmación de un especialista ni en la cabeza ni el bolsillo?

La razón por la cual le he dado tanta relevancia a este trabajo, como para proponerme realizarle una crítica por escrito, obedece al simple hecho de que el mismo fue recogido y muy señalado tanto por la prensa nacional como provincial, creando una suerte de confusión en la opinión pública respecto a la verdadera realidad salarial docente en la provincia. Además de que, particularmente en nuestra provincia, encaja a la perfección con el discurso de “los docentes tucumanos son los mejores pagos” que viene sosteniendo el Ministro de Educación y la conducción gremial de ATEP. 

De lo que habla el estudio publicado por Curcio

El trabajo de Curcio comienza hablando sobre “La negociación de salarios docentes en Argentina”. Explica todo lo concerniente al marco legal y normativo que imperó durante el lapso de tiempo analizado. Desde la ley 24.195 o Ley federal de Educación, sancionada en 1993, que descentralizó el sistema educativo y permitió que las provincias sean las arreglen salarios por jurisdicción para la docencia; pasando la ley 26.075 o Ley de financiamiento Educativo, sancionada en 2005, que, con el objetivo de que Nación contribuya en la compensación de las desigualdades remunerativas interprovinciales, implicó un convenio entre Nación, el Consejo Federal Educativo y los gremios docentes respecto a condiciones laborales, calendario educativo, salario mínimo docente y carrera docente; ley 26.206 o Ley de Educación Nacional, sancionada 2006, donde se establece la obligación de la Nación, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en relación a la educación; el Decreto 457/2007, que operativiza la Ley de Financiamiento Educativo, definiendo cantidad de miembros por trabajadores docentes, del Ministerio de Educación Nacional y del Consejo Federal de Educación, entre otras cosas. Además, aclara que la paritaria nacional se constituyó por primera vez en el año 2008.

Sobre el mismo tema, informa que la paritaria nacional se mantuvo vigente desde 2008 hasta 2015, ya que en el 2016 el Gobierno Nacional, en un acuerdo con los gremios, incorporó una cláusula de actualización automática que determinaba que el salario mínimo docente nacional debía superar en al menos 20% el salario mínimo vital y móvil de cada período; y que este año, 2020, volvió la paritaria nacional para establecer el salario mínimo docente.

A continuación, pasa a hablar de “Los salarios de las provincias que presentan mayores niveles son 2,4 veces superiores a los de las provincias con menores salarios docentes”, en donde realiza un trabajo comparativo del salario bruto de un maestro de grado con 10 años de antigüedad, estableciendo su evolución en el tiempo y la comparación entre los salarios a nivel nacional y regional.

Luego, plantea “Los salarios ajustados por inflación muestran una disminución promedio de 12,8% entre 2009 y 2018”, que es el apartado que se analizará.

Otro tema que desenvuelve es “En todas las provincias con excepción de San Luis, el salario docente perdió el poder de compra entre 2016 y 2018”, en donde se destaca que, según datos que recoge del INDEC y los elabora el Observatorio Argentinos por la Educación, Tucumán fue la provincia que menos perdió, con -4,7. Algo que también podría ser bien analizado para contrastar los datos con los números de la realidad. Pero eso ya sería objeto de otro trabajo.

También explica que “El salario docente es menor en relación con el resto de los sectores de la economía”, siempre teniendo como medida el salario bruto de un docente con 10 años de antigüedad, cargo de maestra de grado o profesor con 15 hs. cátedra. Pero aquí lo importante de destacar es que el salario docente tucumano presenta la mayor disparidad a nivel nacional con respectos a los salarios del sector público (0,94%) y la segunda mayor comparados con el sector privado provincial (0,93%), solo superado en disparidad salarial interprovincial por Salta.

Para finalizar el autor del trabajo realiza sus conclusiones, las aclaraciones metodológicas pertinentes y las referencias usadas para el trabajo.    
   
La verdadera inflación no intervenida

Lo que el trabajo de Curcio se olvida de poner en debate es la situación de las cifras de inflación durante el período que él examina. Lo cual es un error demasiado importante. Porque se olvida de mencionar que en 2007 el Indec fue intervenido por el gobierno kirchnerista y desde entonces los índices de Precios al Consumidor (IPC) fueron fraguados para beneficiar la especulación y la timba del sector financiero y ejecutar, a propia medida, el ajuste salarial a los diferentes sectores de la clase trabajadora, solicitado por el capital nacional y los grandes acreedores internacionales. 

Al respecto, Curcio sólo dice: “Para efectuar este análisis se utilizó un índice de precios combinados construido a partir del índice de Precios al Consumidor confeccionado por INDEC (IPC Nacional e IPC GBA), IPC San Luis, IPC Santa Fe e IPC CABA, debido a la falta de información oficial confiable para todos los años bajo análisis”. No basta con eso. Debido al magnánimo grado de mentira que hubo con la inflación durante todos esos años que se analizan, se debería dejar en claro con qué cifras inflacionarias se está por comparar el salario docente.

En el siguiente cuadro comparativo se establecen diferentes mediciones de inflación por IPC, según INDEC, Congreso y San Luis, desde 2009 a 2018.    

Comparativa de medidores IPC por año de 2009 a 2018
AñoINDECCONGRESOSAN LUIS
Inflación   20097,7%14,8%18,5%
Inflación   201010,9%25,7%18%
Inflación   20119,5%22,5%27%
Inflación   201210,8%25,2%23%
Inflación   201310,9%27,9%32%
Inflación   201423,9%38,5%39%
Inflación   201526,9%27,8%32%
Inflación 201636,2%40,7%31%
Inflación   201724,8%24,8%24%
Inflación   201847,6%47,6%50%
Total   acumulado209,2%295,5%294,5%

Como se desprende de la lectura del cuadro de inflación de 2009 a 2018, los valores que arroja el Indec como estimación de la inflación son más cercanos al 200%; mientras que los valores que arrojan las otras dos mediciones, la del Congreso y la de San Luis están más cercanas al 300%. Esto no puede pasarse por alto para un trabajo que busca en uno de sus apartados dar cuenta de la relación inflación y salarios docentes.

¿Un salario en bruto es un salario feliz?

Feliz o no, todo trabajador docente estaría más contento con el monto en bruto en el bolsillo que con lo que realmente percibe después de los descuentos. Esto no hay ni que dudarlo. Bien, todos los cálculos que se hicieron en el trabajo de Curcio fueron realizados sobre la base de un salario bruto de un docente cargo testigo maestra de grado o profesor secundario con 15 hs. cátedra, con 10 años de antigüedad. ¿Por qué se hace una investigación, que de seguro tendrá mucha repercusión mediática, solamente sobre la base de todo lo que ingresa al salario y no de lo que queda en mano? Imposible responder desde estas páginas, pero sí se puede afirmar que este hecho enturbia el estudio desde la perspectiva del trabajador docente.

Como propuesta de trabajo lo más acertado es tomar lo que realmente cobra el docente, el salario de bolsillo; sí que tomaré como estándar el salario de un docente que recién se inicia: cargo testigo maestra de grado o profesor con 15 hs cátedra. Ahora bien, resulta que al consultar la fuente que el mismo Curcio cita para su trabajo, la base de datos de la Coordinación General de Estudio de Costo del Sistema Educativo del Ministerio de Educación Nacional, me encuentro con diferentes problemas para poder recabar de buena manera y fácilmente los datos requeridos, a saber:

  1. Hay períodos que no están registrados. Algunos de hasta más de un año completo y otros períodos un tanto más breves.

  2. Al hacer las comparativas de los salarios de bolsillo en los meses de marzo, que es cuando mayormente se cierran las paritarias provinciales, no siempre se toma un mismo lapso de tiempo para medir. Por ejemplo, en ocasiones se lo hace de diciembre a diciembre y en otras de marzo a marzo, lo cual dificulta medir el verdadero incremento salarial docente.

  3. Cuando se realiza el despiece de lo que se cobra por provincia se lo hace sobre la base del salario bruto para el cargo testigo con 10 años de antigüedad. Tenemos que tener en cuenta que el valor en bruto que puede tener un aumento para un docente con cargo testigo de 10 años de antigüedad en un acuerdo con cifras al básico variará mucho del que vaya a tener un docente con el mismo cargo testigo pero sin antigüedad alguna. Esto se debe a que, según el Estatuto Docente (artículos 68 y 71), un docente de cualquier nivel que tenga 10 años de servicio cobra el 50% sobre el básico salarial.
Cálculo sobre el salario para cargo testigo sin antigüedad

Ante estas dificultades mencionadas, además de revisar los datos propuestos en el trabajo de Curcio, me he remitido a los archivos de los boletines oficiales del Gobierno de la Provincia de Tucumán con el fin de poder constatar referencias precisas de acuerdos salariales provinciales y calcular las diferencias de año a año. Lo cual, a todas luces, es lo más sensato.

Sin embargo, tampoco con estos datos he podido simplificar la tarea; aunque, por suerte, en algunos acuerdos salariales estaba escrito el monto de salario de bolsillo para un docente que recién se inicia; lamentablemente, en otros no lo estaba; y directamente en otros no figuraba claramente el aumento concedido, generando diferentes versiones sobre el acuerdo desde el propio Ministerio de Educación de la Provincia, la conducción del gremio de ATEP y los sectores docentes que se oponían a dicho acuerdo (sindicatos y agrupaciones docentes), los cuales fueron extraídos de diferentes medios periodísticos de la época que aún mantienen sus publicaciones en internet. Si bien todo lo mencionado me ha impedido realizar un trabajo más prolijo, expongo a continuación algunos datos extraídos para el análisis.

El primer cuadro corresponde a los acuerdos salariales pactados entre el Gobierno de la Provincia de Tucumán y el Frente Gremial Docente (ATEP, APEM y AMET) en el período que va desde el año 2009 hasta el año 2018. En este se detalla el cargo, siempre cargo testigo; luego se señala el año del acuerdo; a continuación se da el monto pactado y si hay pagos parciales que hayan podido ser medidos, se los informa; y, por último, se da a conocer los decretos provinciales en los cuales están asentados dichos acuerdos. 

Acuerdos salariales entre el Gobierno y Frente   Gremial Docente
CargoAñoMontoDecreto
Testigo sin antigüedad2009$1610552/3 (16 de marzo)
Testigo sin antigüedad2010$1740 marzo
$1840 julio
743/3 (26 de marzo)
Testigo sin antigüedad2011$2650 marzo (*)
$2800 noviembre
595/3 (14 de marzo)
Testigo sin antigüedad2012$3181 (**)593/3 (28 de marzo)
Testigo sin antigüedad2013$3720 marzo (***)
$4800 setiembre
576/3 (18 de marzo)
Testigo sin antigüedad2014$5400 marzo
$6000
625/3 (20 de marzo)
Testigo sin antigüedad2015$7200 marzo
$8100 agosto
586/3 (16 de marzo)
Testigo sin antigüedad2016$9720 marzo
$11340 agosto
785/3 (18 de marzo)
Testigo sin antigüedad2017$12700 marzo $14000 setiembre601/3 (13 de marzo)
Testigo sin antigüedad2018$15500 marzo
$17000 setiembre
413/3 (26 de febrero)
       
En este segundo cuadro establecemos las cifras porcentuales de aumento salarial, tomadas de marzo a marzo, para el período que va de 2009 a 2018, estableciendo al final un porcentaje total acumulado.


Porcentual de   aumento año a año y su total acumulado
De marzo a marzoPorcentaje de   aumento 
2009 a 201014,50% 
2010 a 201144% 
2011 a 201213,60% 
2012 a 201317% 
2013 a 201445,16% 
2014 a 201533,33% 
2015 a 201635% 
2016 a 201730,65% 
2017 a 201822% 
Total acumulado255,24% 


Las voces que resuenan en una sola voz

La conclusión a la que arriba el trabajo de Curcio, en lo que respecta a la comparación del salario docente con la inflación, trae consigo el eco de las voces del ministro de Educación de la provincia, del secretario General de Atep y del propio gobernador de la provincia. Lo que lo vuelve doblemente peligroso al trabajo; ya que es una voz más que se suma al discurso oficial de que los docentes tucumanos estamos bien pagados.

Todos ellos han realizado declaraciones en este sentido en el último lapso de tiempo. Veamos algunas de ellas recogidas de diarios provinciales :

“Según Litchmajer, los docentes tucumanos están entre los mejores pagados del país” (La Gaceta, 21/2/2020), en donde, siempre con generalidades y pocas precisiones plantea que los docentes tucumanos están entre los 7 mejores pagados del país. A lo que hay que sumarle palabras aún más lejanas en el tiempo, “Los docentes tucumanos están entre los dos o tres mejores pagos del país” (Educacióntuc.gov.ar “Manzur aseguró que la actividad escolar será normal mañana 14/3/2017).

“‘Son los mejores pagados’, dijo Toledo sobre los docentes” (La Gaceta, 21/6/2016), en vísperas de las pasadas elecciones gremiales, respondiéndole a la oposición. Lo mismo repitió en la asamblea de delegados por capital de este año ante todo el auditorio.

 En tanto el gobernador Juan Manzur, al cerrar este año las paritarias por decreto dijo que lo hacía porque “estaba muy por arriba de lo acordado en esa paritaria nacional”; en alusión a que el salario docente está mejor que la media nacional.
Ratificando estas palabras pongo a disposición un cuadro con lo declarado por ATEP o el Frente Gremial Docente como aumento año por año, con las citas entre paréntesis de donde fueron extraídos los datos. Cabe aclarar que en muy pocos casos no se encontró información de porcentajes para el salario en mano del docente que recién se inicia, sino para el básico, y son los que, en dichos casos, hemos respetado como información.

Porcentual de   aumento año a año y su total acumulado
De marzo a marzoPorcentaje según   ATEP
2009 a 201038% (Tres líneas,   31/12/2010)
2010 a 201140% (La Gaceta,   1/3/2011)
2011 a 201234%   (Tucumán Hoy, 2/3/2012)
2012 a 201337% (La Gaceta,   27/1/2014)
2013 a 201425,7% (A las siete,   25/2/2014)
2014 a 201535% (ATEP,   26/2/2015)
2015 a 201640% (La Nación,   29/2/2016)
2016 a 201723% (Gobierno,   5/3/2017)
2017 a 201817% (ATEP,   26/2/2018)
Total acumulado289,7%

Bien, este es su discurso. Estos son sus números. Y lo dicho, dicho está. Pero lo que todos ellos olvidan o mejor dicho, no quieren decir, es que el salario del trabajador tiene un carácter de sustento alimenticio para la familia. Y, justamente, la cifra que elabora el propio Estado nacional, a través del INDEC, para calcular este aspecto salarial es la Canasta Básica Familiar (lo que una familia necesita por mes para vivir), que a febrero de este año estaba en $40.790 (Infobae, 17/3/2020). Si la comparamos el salario para un docente que recién se inicia, cargo testigo maestra de grado o profesor con 15 hs. cátedra, que es de $31.770, según el último decreto gubernamental 621/3, del 17 de marzo de 2020. De este modo vemos que el salario docente está por debajo de lo que establece el propio Estado como mínimo y básico para que una familia tipo pueda vivir.

Esto que acabo de explicar es algo que se mantuvo durante todos los años. No hubo ningún año en el cual el salario de un docente que recién se inicia con cargo testigo haya equiparado o superado los valores que una familia necesita para poder vivir dignamente. Y esto es lo que verdaderamente marca la realidad salarial docente en nuestra provincia. 

La realidad es una sola, aunque duela

Para finalizar, no se puede arribar a otra conclusión más que a la de “¡No, señor! Eso no es cierto. Los docentes tucumanos no le ganamos a la inflación en estos últimos años. Nuestro salario alcanza cada vez menos en Tucumán”.Eso es algo que ya todos los docentes lo sabían sin necesidad de leer este trabajo; porque solo vive bien de la docencia aquel que tiene más de un cargo, por ello la carrera despiadada por el puntaje docente para tomar horas cátedra o cargos docentes no se detiene y sigue siendo una inversión económica -más devaluada que hace unos años-, pero que aún garantiza estabilidad laboral para quienes logran titularizar en el sistema público. Lo cual, ante la dramática realidad laboral de la provincia y del país, no es poco.  
 
Los números que volcamos aquí son contundentes para el período que va de 2009 a 2018: inflación acumulada según lo calculado por IPC Congreso 295,5%; inflación acumulada según IPC San Luis 294,5%. Para el mismo período porcentaje de aumento para cargo testigo sin antigüedad en la provincia: 255,4%. La pérdida salarial de 2009 a 2018 por inflación es de 40,1% o 39,1%, aproximadamente. Cabe aclarar que estos números no son totalmente certeros, pero es cierto también que están mucho más cerca de la realidad que las cifras arrojadas por el trabajo de Curcio. 

Por último, cabe acotar que aún antes de entrar en la crisis por la pandemia del Covid 19, la inflación ya había afectado a todos los sectores trabajadores, como clase, y a los desclasados también. No nos olvidemos que hoy 4 de cada 10 personas que viven en nuestro país son considerados pobres. Y los docentes no escapamos a esta lamentable realidad. Hoy, en la provincia, un docente que recién se inicia y tiene el cargo testigo (maestra de grado o profesor con 15 hs. cátedra), según el decreto provincial 621/3/2020, el más espurio de los últimos años para la docencia, gana unos $31.770. Según datos del propio INDEC: “Para no ser pobres se necesitan casi $39 mil” (Página 12, 23/1/2020). En realidad era $38.960 para ser más exactos, pero el cálculo contempla el mes de diciembre de 2019. En enero, Clarín ya anticipaba que iba a ser de $40 mil, la cual no informo certeramente aquí por no poder encontrar la cifra actualizada. ¿Cuánto habrá crecido la diferencia entre el salario docente y la canasta de pobreza durante el mes de febrero y hasta la fecha? ¿Quién puede decirte que como trabajador docente vivís en una las 3 provincias donde tu salario mira de arriba a los precios? ¿Quién te puede decir que todo va bien, cuando en realidad va todo mal? Las palabras sobran, sin lugar a dudas, ante la preocupante realidad salarial. 

*El autor es docente, periodista y vocero del Movimiento de Docentes Autoconvocados.