Coronavirus y castigo divino

Opinión

Susana Maidana, doctora en Filosofía y profesora emérita de la Universidad Nacional de Tucumán, dio su opinión respecto al contexto actual de emergencia.


Las situaciones límite producen diferentes reacciones en las personas, unas despiertan lo más deleznable de la condición humana: la discriminación, las fake news, que bombardean con falsas soluciones desde vender alcohol con nardos hasta pensar que las enfermedades representan el castigo divino, como se planteaba en el siglo XIV, generando miedo y espanto. Otros, en cambio, responden solidariamente a los que sufren como personal sanitario, médicos, enfermeras, científcos y ciudadanos responsables.  

Albert Camus, en 1947, en su famosa novela La Peste, muestra esas dos formas de reacción ante la angustia por  la presencia de la muerte: la respuesta individual, que impone sus ideas, con engaños y mentiras y la respuesta solidaria.  Esta última eligió nuestro país, acotando la grieta.

Uno de los ejemplos que muestra la primera actitud es la campaña orquestada por el Grupo Pro-Vida, en medio de la pandemia que está sufriendo el mundo entero. Una de sus voceras más conocida en los medios es la periodista Granata, quien con total perversión concluyó que quienes pretendieron legalizar la muerte con el aborto, trajeron la muerte con el rostro del Coronavirus. En otros términos, el coronavirus es el castigo de Dios.

Este Grupo superó todos los límites racionales al sostener que los países que legalizaron el aborto: China, España, Francia e Italia han sufrido el castigo porque a la muerte, le respondieron con la muerte. 

Estas ideas no sólo son irracionales sino irrespetuosas de la vida, que simulan defender, porque identifican la enfermedad con el castigo. “Algo habrán hecho para merecer la pandemia”. Flaco favor le hacen a Dios, pero parece que cualquier medio es bueno para imponer el miedo.

En momentos en que el país está trabajando solidariamente para erradicar esta pandemia, en momentos en que la famosa brecha parece acotarse cada vez más porque oficialistas y oposición se unen; hay, sin embargo, quienes pretenden ganar posiciones a pesar del dolor y el sufrimiento. Una cosa sabemos con claridad: todos juntos podremos enfrentar  racional y solidariamente esta enfermedad que nos duele y conmueve a todos.



**Susana Maidana es Doctora en Filosofía y profesora emérita de la UNT.

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