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Carlos Aschero fue declarado Personalidad Ilustre de la Cultura Tucumana por su aporte a la arqueología

CULTURA

El Ente Cultural de Tucumán distinguió al investigador por su trayectoria académica y científica, así como por su labor en la preservación del patrimonio. La resolución reconoce su trabajo en arte rupestre y tecnología lítica, y su papel clave en el estudio de la Cueva de las Manos.

(Foto: tomada de Comunicación Tucumán)





Carlos Aschero fue declarado Personalidad Ilustre de la Cultura Tucumana por el Ente Cultural de Tucumán, a través de la Resolución N° 3519/01 del 30 de octubre de 2026, en reconocimiento a su extensa trayectoria académica y científica, así como a sus contribuciones al desarrollo de la arqueología y al conocimiento del patrimonio cultural.

La iniciativa fue impulsada por el director de Patrimonio Cultural del Ente Cultural, Carlos Piñero, con la autorización y el acompañamiento de la presidenta de la institución, Sandra E. Maldonado, con el objetivo de distinguir la labor de uno de los referentes más destacados de la arqueología argentina. La propuesta contó también con el respaldo de Sara María Luisa López Campeny, directora del Instituto de Arqueología y Museo de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), quien aportó documentación e información académica para fundamentar la solicitud.

Aschero es reconocido a nivel nacional e internacional por sus investigaciones pioneras en arte rupestre y tecnología lítica, áreas en las que realizó importantes aportes al estudio de las sociedades del pasado y sus manifestaciones culturales. A lo largo de su carrera, se desempeñó como director del Instituto de Arqueología y como profesor titular de la cátedra de Teoría y Método de la Investigación Arqueológica de la carrera de Arqueología, formando a generaciones de profesionales e investigadores.

Entre sus reconocimientos, en 1996 recibió el Premio Konex en la categoría Arqueología y Antropología Cultural, y en 2019 fue distinguido por la Universidad Nacional de Tucumán con el título de Profesor Emérito, en reconocimiento a su trayectoria académica y sus aportes a la investigación y la docencia.

Su trabajo fue fundamental en el estudio de la Cueva de las Manos, en Santa Cruz, uno de los sitios de arte rupestre más emblemáticos del país. En 1973, Aschero inició las primeras exploraciones científicas del lugar respaldadas por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), contribuyendo al conocimiento y la valoración de este patrimonio arqueológico.

A través de esta distinción, el Ente Cultural de Tucumán reconoce el compromiso de Aschero con la investigación, la enseñanza y la preservación del patrimonio arqueológico, así como su aporte al desarrollo del conocimiento científico y cultural de la provincia y del país.