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"Lloraba y lloraba": el emocionante momento que vivió una niña en la escuela Presidente Perón de Tucumán

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Malena cumplió 13 años este martes y recibió la sorpresa más esperada en el recreo. Un reencuentro al ritmo de mariachis que emocionó a toda la escuela. VIDEO.





En la estepa de Vaca Muerta, allá en Neuquén, Darío Mercado, un tucumano de 34 años que trabaja hace ocho en la empresa petrolera, cuenta las horas para volver a su provincia y encontrarse con su esposa y sus hijos. Si bien suele hacerlo para las fiestas, a fin de año, esta vez fue lo adelantó para septiembre. El largo viaje se extendió unas horas más: decidió "esconderse" en la casa de su mamá para sorprender a Malena, su hija, en su cumpleaños número 13.

En la fría mañana del martes, Malena ya había recibido el saludo de su familia y de sus compañeros, pero ni se imaginaba lo que iba a pasar en el patio de la Escuela Media Presidente Juan Domingo Perón, en San Miguel de Tucumán. El ruido del patio se vio interrumpido con la música de unos mariachis que tocaban para ella. Mientras ella los miraba, Darío, su papá, munido de un Stitch de peluche, apareció detrás de ellos para abrazarla y soltar el llanto de alegría.

Daiana, la mamá de Malena, le cuenta a eltucumano del sacrificio detrás del silencio previo a la sorpresa: "Él trabaja en Neuquén, en Vaca Muerta, y viene a visitar a sus hijos cada un año. Llegó el domingo y se mantuvo encerrado en la casa de su mamá para que ellos no lo vean. Fue a la escuela con la serenata para dedicarle un feliz cumpleaños, porque ella solamente lo ve en diciembre, cuando él viaja para pasar las dos fiestas y de ahí se vuelve a ir". Daiana agrega: "Había muchos nervios, pasaban las horas y el papá lloraba, lloraba".

También fue necesaria la complicidad de la escuela. Marcela Verónica Delgado, vicedirectora de la institución, recuerda el momento en que los padres cruzaron el umbral buscando ayuda: "Los papás se comunicaron con la dirección para pedir la autorización. Se acercaron el papá, la mamá y el nene más chiquito, y me contaron la situación: que querían darle una sorpresa a Malena, que no sabía absolutamente nada".

La escena conmovió a la escuela: "Esto causó una emoción enorme en todo el personal, en los alumnos y en los compañeros. Incluso ver a los chicos que a veces son los más revoltosos, los más 'mal portaditos', como digo yo, emocionados, con lágrimas en los ojos al ver a su compañera en ese abrazo fraterno con su papá... fue algo maravilloso", describe Delgado.. Para la docente, la presencia afectiva es un pilar indispensable: "Es fundamental una presencia fuerte del papá en la vida de los adolescentes para fortalecer su crecimiento y que crezcan fuertes en su autoestima. Queremos que se vea a la familia presente, pese a que por razones laborales el papá no esté permanentemente. Traer esto por medio de la música, del arte y de la alegría es una forma de decirle 'acá estoy' en un momento donde se celebra la vida".

La directora de la escuela, María Elena Arruñada, coincide plenamente en que la tarea educativa no se agota en las aulas ni puede realizarse en soledad: "La escuela siempre trabaja en equipo con la familia; nunca puede sola. Fortalecer los vínculos desde el amor y la felicidad, eso es lo nuestro".