"Los versos me salen naturales y vivos": Pierina, una voz poética desde el centro de la tormenta
Una voz íntima, filosa y valiente donde conviven el dolor, la amistad y el deseo se conjugan en la propuesta poética de “El corazón del jardín”, la opera prima de la tucumana Pierina Lazarte Maugeri que se presenta este miércoles en Yerba Buena.
“El corazón del jardín”, la obra con la que la joven tucumana Pierina Lazarte Maugeri hace su debut literario, reúne una serie de poemas escritos con una voz íntima, filosa y valiente donde conviven el dolor, la amistad, el deseo y la necesidad de ser amada. Pecas, cicatrices, espejos, espinas y flores construyen un territorio poético propio, atravesado por la imagen del palo borracho: un árbol que crece torcido y hermoso contra todo lo que intenta volverlo invisible. El libro se presentará este miércoles 29 de julio a las 20:30 en Café Dei Fiori (Mercato Viejo, Cariola y San Lorenzo, Yerba Buena) con la presencia del escritor y editor Diego Puig.
La estructura del libro sigue el ciclo vital de un palo borracho. Las cinco partes del poemario trazan un recorrido que va de la semilla a la herida, del florecimiento a la caída, y de la caída a una forma nueva de estar en pie. Un mapa emocional preciso, escrito con el pulso de la poesía. A lo largo de sus versos aparecen mariposas que chocan torpemente contra los muros, espejos que amenazan con consumir cada peca del rostro, enredaderas que sostienen o que ya no alcanzan, relojes que la autora querría gobernar para volver a un aula de colegio, tormentas que parten troncos en dos. Y, también refugios: una amiga que se vuelve compañera de vida, un idioma nuevo que termina siendo amigo del corazón.
Los poemas abordan el cuerpo, la ansiedad y los vínculos intensos, pero también la ternura, el humor y las escenas cotidianas convertidas en refugio. Es una escritura nacida, en palabras de la autora, "desde el centro de la tormenta", pensada para acompañar a quien la lee cuando el mundo pesa demasiado. En el prólogo dirigido a sus lectores, Lazarte Maugeri explica el origen de este primer libro: "No conozco otra forma de plasmar mis situaciones o problemas que la escritura. Este poemario expresa las situaciones que una adolescente transita en un tiempo indefinido [...] con la función de demostrar que, a pesar de no ser comprendida o escuchada por la sociedad, la escritura siempre está ahí para nosotrxs".
El libro se abre con un epígrafe de Alejandra Pizarnik sobre la escritura como forma de permanencia, y con una dedicatoria que funciona casi como una invitación: "para aquellos que tienen la valentía de mostrar sus cicatrices". Esa valentía es, quizás, la mejor síntesis de lo que el lector encontrará en estas páginas.
Pierina Lazarte Maugeri nació el 3 de julio de 2007 en San Miguel de Tucumán. Le apasionan la ciencia, la literatura, la filosofía y el teatro; estudia inglés con dedicación y ha rendido varios exámenes internacionales. Participó en talleres de escritura y poesía, entre ellos con la escritora Florencia Dapiaggi. El corazón del jardín es su primer libro de poemas.

-En tu carta a los lectores decís que no sos de hablar, que sos "la que escucha". ¿Qué se siente pasar de esa escucha silenciosa a exponer tu voz en un libro?
-Al haber pasado tanto tiempo escondida y callada en mi grupo social, fue bastante difícil siquiera empezar a expresarme a través de la escritura, sentía que no era un espacio para mí y que no era merecedora del mismo.
Actualmente, los versos me salen naturales y vivos, ricos en energía y motivación, no hay punto de comparación con el comienzo de este trayecto de escritura. Así que, no lo voy a negar, se siente bastante raro y muy extraño poder hablar a través de mis poemas y que haya lectores que puedan comprenderme, cuando en su momento nadie lo hizo.
-Tus poemas mezclan imágenes muy tiernas (peloteros, tulipanes, meriendas) con otras muy filosas (espejos que devoran, espinas, tormentas). ¿Cómo conviven esos dos mundos cuando escribís?
-Pienso que ambos mundos no podrían convivir sin el otro, es decir, mi personalidad tiene ese toque, uno con ternura y caricias, pero otro un poco más profundo y lleno de espinas.
-El libro habla mucho de no ser comprendida, de fingir fortaleza. ¿Sentís que escribir te permitió, por fin, ser entendida?
-Sinceramente, no… hay cosas que a veces por más explicación que se brinde pueden no ser comprendidas y está bien, no pasa nada. Es mejor poder haberlo expresado que no hacerlo nunca.
-También hay lugar para la amistad y el amor como refugio, no solo como herida. ¿Qué lugar ocupan tus vínculos en este jardín?
-Ocupan un lugar muy importante, ellos son el corazón del jardín, son aquellos que me vieron llorar y estar triste, pero también estar feliz y contenta. Son lo más esencial de mi vida, no sé qué haría sin ellos.
-Le dedicás el libro "a aquellos que tienen la valentía de mostrar sus cicatrices". ¿Qué le dirías a un lector que todavía no se anima a mostrar las suyas?
-Le diría que lo entiendo, yo tampoco tuve la valentía de mostrar mis cicatrices, el tiempo fue el encargado de hacer eso. Pero con la ayuda de las personas correctas se puede salir adelante y lucir esas cicatrices como reliquias.
-¿Va a haber un segundo libro tuyo? ¿Qué temas te interesa indagar en el futuro?
-Sí, ya hay un libro en proceso. Y esta vez me gustaría indagar más en las heridas de este palo borracho, en las cicatrices que tiene y su origen.
-¿Qué te gustaría que la gente sienta al cerrar el libro?
-Me gustaría que sientan la libertad de poder expresarse con quienes más aman y ser ellos mismos en este mundo.
Tres poemas de El corazón del jardín
Mariposas revolotean alrededor
chocándose torpemente contra los muros
algunas frágiles por el golpe
otras más fuertes que nunca
y otras perdidas
atontadas por ese choque
esa realidad de frente
que suele quitarles el aire
y la vida
***
Tu sonrisa me asombra
y deslumbra
tu risa me apasiona
me enloquece y alborota
tu pelo de seda y tus
ojos como perlas
vos tan única y amorosa
y yo simple y ordinaria
Tu mundo es
el remolino que atrapa al mío
y sin deseo alguno culmina
y construye uno único
donde ambas somos
esas palabras que convertimos
en risas y sollozos
uno donde no hay fronteras
y tu amor entibia
mi tierra todas las mañanas
uno donde las mentiras
se derriten y la promesa se afirma
uno en el que vos y yo
permanecemos juntas,
jugando en peloteros
los tulipanes florecen sin parar
tenerte es como una brisa cálida
***
Sus espinas relucían con el sol de la mañana
y sus ramas no eran más
que brazos abiertos hacia el cielo
su tallo verde y delgado
era un pequeño creciendo
no era muy amado por su alrededor
tenía mala fama
por sus espinas
por esa coraza fuerte que lo protegía
cuando lo abrazabas
todo su disfraz se desvanecía
en un tronco suave
y aflorado
Ese pequeño palo borracho
era el corazón de mi jardín
y dueño de mi alma.







