"Insoportablemente taficeño": el renacer de la ciudad ferroviaria que hoy conquista al turismo y sueña con el café
En diálogo con FM latucumana 95.9 el periodista David Correa analizó la transformación de Tafi Viejo. Entre el orgullo por su identidad cultural, el boom del Mercado Municipal y los nuevos horizontes productivos, la ciudad vive una etapa de esplendor que combina tradición y crecimiento.
Desde la emblemática pasarela que une "la Villa" con el centro de Tafí Viejo, el periodista David Correa describe una ciudad que ha dejado de ser solo un recuerdo de su pasado ferroviario para convertirse en un polo de atracción turística y económica. Con el cerro de fondo y el movimiento constante de la Avenida Alem, Correa destaca que la ciudad atraviesa un momento gratificante, especialmente tras una temporada invernal donde el Mercado Municipal se consolidó como un punto de encuentro clave para visitantes y emprendedores locales.
"Insoportablemente taficeños" Para Correa, Tafí Viejo ha comenzado a parecerse al lugar que su generación siempre soñó, un espacio donde los vecinos tienen "todo resuelto" sin necesidad de trasladarse a la capital provincial. Este sentido de pertenencia se traduce en una marca cultural profunda, heredada de los talleres ferroviarios que no solo forjaron obreros, sino que permitieron la formación académica de familias enteras. "Somos recontra orgullosos de lo que somos y somos medio insoportablemente taficeños", afirma, subrayando que en eventos como las fiestas de San Antonio de Padua, la calidad de los artistas locales fue suficiente para brindar espectáculos de primer nivel sin necesidad de contratar figuras foráneas.
La historia de la ciudad está marcada por las aperturas y cierres de sus talleres. Correa recuerda las etapas de esplendor con 5,000 trabajadores y las crisis durante la dictadura, el menemismo y el periodo de Antonio Domingo Bussi. Hoy, aunque con una dotación mucho menor de 50 empleados (incluyendo mujeres soldadoras), los talleres siguen operativos recuperando vagones dañados.
Sin embargo, el motor económico se ha diversificado. Tras el golpe del cierre ferroviario, la citricultura fue el primer gran auxilio económico. Actualmente, surge una nueva y ambiciosa frontera: la producción de café. Gracias a sus condiciones climáticas y al impulso estatal, Tafí Viejo se perfila para ser uno de los ejes de producción de café en el norte argentino.
Uno de los cambios más drásticos en la fisonomía de la ciudad ha sido la creación de Lomas de Tafí. Correa, quien reside allí desde hace 14 años, define a este conglomerado de casi 5,000 viviendas como un lugar "alucinante", aunque reconoce que plantea un desafío identitario y administrativo constante.
Con una población que ya roza los 95,000 habitantes, Tafí Viejo experimenta un fenómeno similar al de Yerba Buena en los años 90: una ciudad que la gente elige para quedarse y formar hogares. "Estamos tratando de convertir el Lomas de Tafí, en vez de una casa de ladrillos, en un hogar", explica el periodista, señalando que la integración de nuevos vecinos de diversos puntos de la provincia es un proceso en plena formación.
La agenda cultural no se detiene. Correa adelantó que el 8 y 9 de agosto el Mercado Municipal será sede del primer encuentro de comida italiana, una cita imperdible para los amantes de la gastronomía. Además, ya comenzó la cuenta regresiva para el evento máximo de la ciudad: el Festival Nacional del Limón en septiembre, reafirmando que en Tafí Viejo es imposible separar la vida cotidiana de su vibrante actividad cultural.







