"El espíritu es el mismo": El Plan de la Mariposa regresa a Tucumán para renovar la conexión con su público
En la antesala de su esperado regreso a Tucumán, Santiago Andersen, violinista y guitarrista de El Plan de la Mariposa, conversó con La Tucumana FM 95.9 y compartió las sensaciones de la banda tras casi dos décadas de giras, música y crecimiento. “El espíritu es el mismo, pero ahora tenemos pantallas, buena técnica, condiciones de lujo para tocar".
En la antesala de su esperado regreso a Tucumán, Santiago Andersen, violinista y guitarrista de El Plan de la Mariposa, conversó con La Tucumana de Mañana (La Tucumana FM 95.9) y compartió las sensaciones de la banda tras casi dos décadas de giras, música y crecimiento. “Volver siempre nos emociona”, expresó, recordando aquella primera visita en 2014 y celebrando el reencuentro con el público norteño. La banda tocará este sábado, con entradas anticipadas que volaron rápidamente, lo que incluso obligó a cambiar de locación por la alta demanda.
Durante la entrevista, Andersen repasó los cambios que vivieron como banda desde aquella primera gira hasta hoy: “El espíritu es el mismo, pero ahora tenemos pantallas, buena técnica, condiciones de lujo para tocar”. Aún con una estructura profesional más robusta, mantienen intacto el sentido de comunidad y disfrute. “Somos una banda de familia y amigos, y eso nunca se perdió”, afirmó. Con una reciente gira por Europa y Sudamérica a cuestas, la banda se encuentra en pleno tour nacional presentando Correntada, su quinto álbum de estudio.
Uno de los aspectos más valorados por Andersen fue la consolidación de un público fiel: “Ya no es solo gente que nos escucha, sino gente que nos sigue, que nos hace banderas, tatuajes, que se toma un bondi para vernos en otra provincia”. La conexión con la audiencia se transformó en un lazo profundo, como si cada recital fuera una reunión entre viejos amigos. En palabras del músico: “Ese vínculo se agradece y se recibe con amor”.
El sonido distintivo de El Plan también fue parte del diálogo. Andersen contó que el uso del acordeón y el violín surgió casi por azar: eran instrumentos que estaban guardados en la casa de su abuela o que pertenecieron a sus bisabuelos. “Fue como resucitarlos. No fue algo tan pensado, y con el tiempo terminó marcando nuestra identidad”. A esa raíz familiar se suma una mezcla de influencias que va desde León Gieco hasta Bob Marley, pasando por Los Redondos y el reggae, lo que forjó el estilo singular que hoy los distingue en la escena nacional.
Finalmente, Andersen definió el presente de El Plan de la Mariposa como un momento de entusiasmo renovado. “Antes las giras duraban meses, ahora tenemos hijos, equipos más grandes, hay que organizarse más, pero seguimos disfrutando como siempre”, dijo. El show en Tucumán promete ser una celebración del recorrido, la música y el encuentro. Una fiesta donde, como desde hace más de 10 años, el espíritu aventurero de la banda sigue marcando el rumbo.








