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"Nunca van a compararse": el último insulto de Santiago del Estero a Tucumán, el atrevimiento es total

GOLPE BAJO

Los vecinos santiagueños se metieron con uno de los mayores símbolos de la tucumanidad.





Cada vez más, los vecinos santiagueños se esmeran por romper aquel histórico Tratado de Vinará. Documento firmado en el lejano 1821 y que establece la paz y la amistad entre Tucumán y Santiago del Estero. Justamente, y por si la memoria les falla a los “primos”, el convenio fue rubricado luego de que a sus antepasados no les diera el piné para patotear a los tucumanos con ayuda de otras dos provincias, Salta y Córdoba, tras declarar su autonomía territorial para dejar de formar parte de esta maravillosa República de Tucumán, Cuna de la Independencia y hogar de las mejores empanadas y, por supuesto, EL ÚNICO SÁNGUCHE DE MILANESA que existe en Argentina. El resto son imitaciones.

Fue esto último el tema escogido como provocación por un sanguchero santiagueño, cuyas blasfémicas declaraciones fueron replicadas por un conocido medio de esa provincia. “Nunca van a compararse con Santiago”, dijo un tal Petizo Orellana, dueño del bar Los Nonos, que subió la apuesta y aseguró que a su local “viene gente de Tucumán a decirme que el de Santiago es mejor”. No contento con faltar el respeto a uno de los manjares más deseados del territorio nacional, lanzó un golpe tan bajo que roza la insanidad: “me comentan que a veces los que preparan allá son de dudosa calidad o lo hacen con carne molida”, expresó”.

Cual Shelbyville que envidia con locura el delicioso y fértil limonero de Springfield –míticas ciudades de Los Simpson-, Santiago del Estero no escatima esfuerzos para defenestrar a Tucumán cada vez que puede y apropiarse de sus virtudes. Recientemente casi que lo quisieron “nacionalizar” al Pulga Rodríguez, que hoy honra a los santiagueños con su fútbol en Central Córdoba. Tampoco perdieron oportunidad de burlarse de los tucumanos cuando miles de hinchas de Atlético Tucumán les coparon su Estadio Único. Allí donde los locales de Central Córdoba y sus fuerzas policiales protagonizaron un recibimiento vergonzoso, con agresiones y detenciones injustificadas de periodistas incluidas, en un partido que terminaron perdiendo y donde quedó demostrado, una vez más, que faltó piné.

Ahora bien, volviendo al debate del sánguche de milanesa, ya lo dijo el Mocho Viruel en latucumana FM: “Estadio no tenemos, pero los santiagueños no tienen nuestra milanga”.