Lissel Plaate: "Si no salís a mostrarte, la gente no sabe lo que sos"
Este sábado a las 20 hs inaugura Fábrica Beet (San Miguel 513) y se presentan Calle Cortada, Power Lio y Lissel Plaate, a quien entrevistamos. VIDEO. | Por Jerónimo Cipriani
El próximo sábado a las 20 hs se inaugura Fábrica Beet (San Miguel 531), el nuevo espacio cultural del barrio El Bosque. Se presentan Calle Cortada, Power Lio y Lissel Plaate, a quién más abajo entrevisté. Después de largos años moviéndose en un círculo musical más que nada académico, la cantante y cellista, comenzó su proyecto solista y debutó en 2020 con “Agua clara”: el primero de los cuatro singles que hasta ahora publicó.
Acordamos la entrevista en La Pizzada de la 24 a las seis de la tarde. Llego primero y me siento adentro, en un box. El salón es gigante y está vacío. Creo que soy único en toda la pizzería, pero ahi llega Lissel y se sienta. Nos atienden, hablamos un rato y comenzamos la entrevista.
- Veo que varía el género musical entre tus canciones. ¿Dónde se encuentra tu identidad en las canciones? O ¿Existe una línea que conecte las canciones entre sí?
- Por lo que me han dicho, por lo que ha observado gente amiga, creo que principal es una música para músicos.
- ¿Que sería eso para vos?
- Que tiene cierto virtuosismo. He elegido músicos para grabar que son reconocidos, que son muy buenos. Siento que tiene un poco eso la música. Pero es una búsqueda constante. Tiene inspiraciones de distintos géneros musicales que en mi vida han pasado o los he tocado o los he escuchado. Habla mucho de rupturas de pareja en parte.
- ¿Sentís que es una línea conectora?
- En parte sí, creo que tengo varios temas que hablan de eso. También hablo de cosas más abstractas, de lo que siento a nivel energético, situaciones, momentos. “Ola de latas” por ejemplo habla de energías que he sentido en el momento de la pandemia.
- Cuando hablas de energía hablas algo más metafísico, algo relacionado a la espiritualidad o a la energía emocional.
- Creo que más relacionado a la espiritualidad. Tengo una cuestión con eso. No me considero un ser súper espiritual, tengo miles de defectos, pero si lo tengo en cuenta en mi día a día. Creo que es necesario y que la música tiene mucho de eso. Está muy ligada a lo espiritual, a la naturaleza, que son dos cosas fuertes en mi vida desde siempre.
Por lo general mi música es bailable, tiene cierta chispa. No como para un boliche, pero me dice la gente que te hace mover la cabeza, marcar el ritmo. Una cuestión medio Soul.
- Sin duda hay Música Negra en tus canciones. R&B, funk.
- Si, tiene mucho de eso. Quizás porque de chica nosotras hemos escuchado mucho esa música. En un momento yo era como fan de Cristina Aguilera, me gustaba mucho. Entonces se me ha pegado esa onda de cantar así, esos juegos vocales. Estaba muy de moda cuando era chica.
- Como fue el momento en que empezaste de mostrar interés por la música.
- Surgió como un juego. Era juntarme con mis primas y mis hermanas y que juguemos a ser cantantes y a los shows. O actuábamos y cantábamos o íbamos al taller de mi tía Nena, que también daba clases mi vieja ahí. Era preparar las canciones para el taller y de paso íbamos jugando.
Después he estado muy avocada a la Música Clásica desde muy chica. He aprendido a tocar el violoncelo, que es básicamente un instrumento clásico. Al comienzo siempre me ha llamado la atención porque yo de chica recuerdo ir a ver los conciertos de mi papá con la orquesta. Mi papá toca principalmente el piano y el cello.
Cuando era chica iba a danza clásica y una vez estaba esperando con mi mamá que llegué mi papá no sé para qué. Me he puesto a molestar con el piano y cuando llegó mi papá, mi mamá le dijo “mirá, parece que tiene condiciones para la música.” Ahí se les ocurrió ponerme a hacer música. Debo haber tenido 7 u 8 años. A los 9 empecé con el cello, me gustaba, pero era un instrumento muy pesado y dejé a los 11. Mis viejos vieron un futuro ahí, que podía entrar a una orquesta y dedicarme a eso. Los estuve haciendo un momento, pero no sé si va por ahí mi carrera. Siempre es una búsqueda, un intento, pero estoy viendo que se encamine.
- ¿Qué hubo entre aquel comienzo con el cello y tu nuevo proyecto solista?
Ya tomaba clases con mi papá que me enseñaba y comencé a tomar clases en escuela con la profesora Mirta Zarb. Me gustaba, pero era muy exigente para un niño, te tiene gustar muchísimo. Y tenés que tener mucha atención de tus padres para seguir la carrera a rajatabla. Yo era salvaje. Un día me aburrí, no quise ir más y no fui más. Después de grande volví. Ahí empecé los talleres con mi tía Nena. Fui a canto y hacer música popular hasta que entré a la secundaria e ingresé a la ESEA. Ahí hacía música y comencé el piano. En realidad, amo el cello, pero el piano es como un instrumento preferido. Empecé piano, pero no me fue bien en la escuela.
- ¿Por?
- Era un desastre la escuela y todo lo institucional me choca. Aparte nosotros somos cuatro y mi vieja tenían que andar detrás de todos y ellos también son músicos, son artistas. Yo me yuteaba, no iba o me llevaba a rendir las materias. Me quedaba lejos mi casa entonces he estado mucho tiempo en la casa de mi tía, madre de mi prima que también canta. Con mi prima éramos compañeras en la ESEA. Entonces como que no tenía el seguimiento de un adulto que te ponga las pilas en lo que es la secundaria y yo tampoco tenía el impulso natural de hacerlo.
Yo quería que en la ESEA se den clases de cello y no había. Pasó el tiempo y hubo la posibilidad de ingresar a la Orquesta Juvenil. Mi papá me preparó e ingresé, pero yo hace mucho que no tocaba y entonces me sentí incomoda porque iba medio lenta para lo que los chicos estaban tocando. Entré a los 14 y fue como un año. A los 16 vuelvo firme y me inscribo en la escuela de música. De ahí he seguido a full.
Estuve cinco años en la Orquesta juvenil y paralelamente hacía otros grupos de música popular tocando el cello. También música bossa nova, folclore. Después me recibí de Música del ciclo medio y seguí estudiando por mi cuenta. Dejé la orquesta porque me cansó un poco. La Música Clásica es hermosa, pero es un ambiente medio competitivo y muy exigente.
Cuando dejé me puse a hacer un lugar cultural con mis hermanas y mi pareja de ese entonces. Éramos las Alfred Harrys y organizábamos La sumergida y la Fiesta Putaparió. Aparte tenía grupos como para bares y esas cosas. Estuve en la Orquesta barroca La Follia mucho tiempo también.
- ¿Cómo llega la idea de parar con los proyectos grupales para comenzar con tu proyecto personal?
- Venía tocando con mucha gente, proyectos de otras personas que estaban buenos, pero sentía que tenía que hacer lo mismo. Siempre he tenido composiciones propias. Las cantaba, nunca las terminaba y siempre estaban ahí en el aire. Tenía algunas con el cello y en algunas agrupaciones las tocaba. Después un día se me puso una canción en la cabeza que es Agua clara. En ese momento viajaba mucho a Santiago del Estero porque entré a la orquesta. Salió como natural, estaba con mi pareja que también es músico y me ayudó a llevarlo al concreto.
- ¿Con quién la trabajaste la canción?
- Yo la trabajé al comienzo con Javier Secco, es saxofonista, pero también sabe un poco de guitarra. Es un músico de Jazz que ahora está en Brasil. Tocaba mucho con Rony López, con Javier Podazza. En esta canción yo tenía letra y melodía. Yo no soy de la armonía, entonces después lo agarro a mi hermano o a alguien con instrumento armónico y lo vamos laburando. A este laburo lo comencé con Javi y creo que la había visto un poco antes con mi hermano. Ahí fuimos buscando los músicos y grabando. Fue en Cebolla de vidrio con Luis. Todas las grabé ahí excepto “Flores” que la grabé con Guillo Peiró en su estudio.
- Ya que viste diferente cosas a lo largo de los años ¿qué opinas de la escena tucumana? ¿qué crees que se puede mejorar?
- Noto que podés ser un tremendo músico, tu proyecto puede estar muy bueno, pero si no salís a tocar y mostrarte, la gente no sabe lo que sos, qué es lo que haces y lo que vales. Eso es muy difícil porque no hay lugares donde ir tocar. Uno quiere ir a bares o cosas así donde va el popular de la gente y es difícil tratar con los bares. Por ahí entiendo que es su laburo y no sé cómo lo manejaran, pero no hay un espacio abierto para que haya más ambiente artístico, donde el músico o el artista se pueda expresar. Cuesta mucho mover eso. También cuesta la difusión, el músico tiene que aprender a ser su propio productor, moverse mucho porque te ayuda a que la gente se entere. Compartir entre músicos y bandas para que el público de una banda conozco a la otra y se arme como un circuito. Creo que un poco se está armando, no sé qué tanto porque yo soy bastante casera y tampoco conozco mucho a la gente. Tengo pocos amigos. Sí mucha gente me conoce del ambiente y yo conozco mucha gente, pero no estoy siempre en la movida.
- Ahora hay muchos más productores, gestores y hasta surge la figura del manager. ¿Qué opinas de eso?
- Es súper necesario y está bueno que haya gente que apueste. Lo que estoy haciendo ahora es armar un equipo de trabajo para que el proyecto crezca. Vengo haciendo todo muy sola y ya con una banda atrás necesitas gente aparte de lo musical que te ayude a movilizar todo eso. Yo lo llamé a Teo porque lo tenía fichado. Me gustaba mucho lo que hace artísticamente y me parece muy serio. Lo llamé primero para un videoclip y de ahí se copó para trabajar conmigo y me invitó a participar de un evento en Villa Nougues. Pegamos buena onda y me ofreció ser una artista parte de Cúpula (Productora). Esto es muy nuevo para mí. Esta va a ser la segunda tocada siendo parte de la productora.
- Y en esta próxima fecha vas a presentar banda en vivo.
- Sí, es la primera vez con banda en vivo. He tocado con Tobías Re, a veces con la compu y pistas o solo con guitarra. Nunca con banda, eso va a ser nuevo. Estamos re contentos. Son todos re buenos músicos.
- ¿Quienes integran la banda?
- Meri Lacroix en piano, Noelia Antelo violín y sinte, Bruno Vita en guitarra, Jorge Carrizo en bajo y Valerio Carrillo Badino en batería.
- Última pregunta: ¿Qué músicos te gustaría recomendar?
- Te voy a nombrar a las personas con las que estoy trabajando o trabaje musicalmente, son personas que respeto tanto en lo musical como en lo personal. Son la Carla Guzmán, Nacho Meriles, Tobia Re, Gustavo Pláate y Miguel Pláate. Tobia Re y Miguel Pláate son mis productores musicales. Estoy trabajando junto con ellos el desarrollo de la banda y el proyecto de grabación. Después músicos clásicos que más me gustan Bach y Tchaikovsky, Saint-Saëns y Gabriel Fauré.








