"Están vacías": el hotel tucumano que sorprende por su sistema único
Fue destacado por un respetado blog de turismo.
Sorpresa total en un hotel tucumano.
Tres marplatenses visitaron Tucumán esta última semana y se llevaron una increíble sorpresa cuando decidieron hospedarse en un conocido hotel de la provincia. Ellos son Cintia, Pablo y Jorge. Juntos administran el respetado blog de turismo Info Viajera, en el que cuentan sus experiencias sobre cada viaje que realizan.
Esta vez, su admiración no se quedó en la inmensidad y superioridad estética de los hermosos paisajes que ofrece la provincia, sino con un detalle muy particular del lugar en el que se hospedaron. Algo que los llevó a separar los tantos y a escribir un artículo exclusivo, totalmente aparte de todas las joyas turísticas que pudieron disfrutar.
Este detalle único que llamó la atención de los tres turistas fue el frigobar del Hotel Hilton Garden Inn Tucumán, cuyo sistema calificaron como algo bastante “peculiar”.
“Resulta que las habitaciones tienen una pequeña heladera o minibar, como tantos otros hoteles, pero esas heladeras están vacías”, destacan en el artículo.

Resulta ser que en el mencionado hospedaje cada huésped debe elegir qué refrigerar en el frigobar de su habitación. De esta forma, se cobra exactamente lo adquirido casi sin posibilidades de errores, siempre tan comunes en hoteles de todo el mundo, con gente que practica el deporte de firmar consumos a nombre de otras habitaciones. Un truco que, por supuesto, usted no leyó en eltucumano…
“En la planta baja, al lado de la recepción, hay un cuarto abierto al que tienen acceso los pasajeros, donde están exhibidos los productos que uno puede comprar y llevar al mini bar de la habitación”, destacan en el blog turístico. Aunque también remarcan lo que para ellos resulta un motivo de crítica: “Además hay otros productos que en realidad debería proveer el hotel a modo de cortesía, como básicos de tocador, bolsitas de hielo, etc”.

Para sorpresa de muchos, los precios de los productos para consumir en la habitación no se distan demasiado de los exhibidos en un comercio común y silvestre.
“La verdad es que nos resultó algo peculiar, hasta ahora no habíamos visto este modo de operar en otro alojamiento”, concluyen los viajeros en su artículo.








