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"Es inimputable por lindo": quién es Tyson, el mejor amigo de lo ajeno de Barrio Padilla

ES VIRAL

Se busca vivito y coleando. Su foto ya circula por toda la internet. El misterio de su preciado botín. VIDEO.

Tyson, el perro tucumano acusado de robo.





Durante meses, los vecinos de Barrio Padilla, lindante a Barrio Oeste I, vivieron aterrorizados. Lo hacían por la idea de que un desconocido los merodeaba, acechándolos en las oscuras esquinas que forman las geométricas escaleras de los monoblocks. Escondido allí, esperando el momento justo para abalanzarse sobre alguno de los cientos de inquilinos que habitan el lugar. El estado de alarma comenzó por la desaparición sistemática de pertenencias, generalmente cosas que suelen dejarse en el exterior. Sin embargo, y para su suerte, nada fue lo que esperaban.

Hasta ese lugar inundado de misterio fueron las cámaras y el micrófono de Telefe Tucumán, con su abanderado Josecito Romero Silva, para terminar lo que ni la Policía de Tucumán ni el Ministerio Público Fiscal con su unidad ECIF (Equipo Científico de Investigaciones Fiscales) habían sido capaces: resolver el caso.

Fue una foto tomada por una vecina con su celular la que ayudó a dar con el paradero del delincuente. Esa imagen fue publicada en el chat del grupo de WhatsApp que comparten los vecinos. Hasta que, finalmente, llegó a los ojos de la persona indicada, que terminó asumiendo toda la responsabilidad de los hechos. “Me dio la impresión que está con domiciliaria, pero acá me dice que es por el aire”, bromeó Josecito en cámara.


Se llama Tyson, es un cachorrito de pastor alemán acusado de robo. Quizás el primero en su clase en Tucumán, sentando un importante precedente en la provincia y, por qué no, en el país. Se lo acusa de robar zapatillas, sábanas, juguetes de niños y perros, manteles, felpudos y hasta ropa interior. Su humano, Mauro, les juró a sus vecinos y al periodista Romero Silva que él no tiene nada que ver de las prácticas ilegales de su compañero canino. Se despega completamente, cuenta cómo comenzó todo y lo deja comparecer solo ante la tribuna televisiva que oficia de jurado.

“Él es muy chiquito, tiene dos años, es cachorro todavía. Lo hace desde que tenía nueve meses. Empezó una tarde, trajo primero una maceta y de ahí fue acumulando cosa tras cosa”, explicó Mauro, al tiempo que reconoce las veces que tuvo que devolver a escondidas lo que su perro traía de otras viviendas. “Muchas veces yo me encontraba las cosas de noche –alfombras, trapos de piso-, entonces las levantaba tipo medianoche y las levantaba y las llevaba a dónde yo sabía que eran”, señaló.

Quien se atribuye el descubrimiento es una vecina del barrio llamada Martina, quien es también la responsable de la viralización de Tyson en las redes sociales. Publicó los chats barriales y el momento en que el misterio por fin queda resuelto. “Yo lo descubrí con un mantel en la boca, que se lo quité de la boca la semana pasada. Pero lo de las alfombras nos enteramos por una vecina que publicó la foto en el grupo del barrio. Todos esperábamos un ladrón humano y nos encontramos con un ladrón perro, pasamos del miedo a las risas”, explicó entre risas y sentenció: "Es inimputable por lindo".

Sobre el móvil del canino, la joven sostiene dos grandes hipótesis. “Yo le dije que su perro se está independizando, armando su propio su departamento o que las está empeñando por huesos y por carne”, asegura Martina a Josecito Romero Silva.

Tyson, presionado por la prensa para confesar sus crímenes.-

El futuro de Tyson y el posible origen de su “maña”

¿Piensan adiestrarlo? Es la duda planteada por el periodista de Telefe Tucumán al compañero humano de Tyson. La respuesta fue esquiva, aunque el propio Mauro confía en que con los años esa maña del canino se extinguirá por sí sola, la atribuye más bien a travesuras propias de su corta edad.

“Él se porta bien, esa maña de traer cosas que no son suyas, él no entiende. Él las ve, las agarra y las trae”, indica Mauro, quien además ensaya una posible teoría sobre el origen de esa “maña” tan particular de su perro. “Porque le llaman la atención o porque le faltan juguetes quizás. Desde chiquito juega con palitos, le gusta agarrarlos, perseguirlos y los rompe. Lo hizo siempre, capaz que a partir de eso viene la curiosidad con las cosas y se las llevaba”, señala.

Sea como sea, Mauro asumió el compromiso en cámara de sacar a pasear a Tyson con correa, al menos para controlar que no se lleve nada que no le pertenezca y continúe siendo lo que es: el mejor amigo del hombre y no más el mejor amigo de lo ajeno.