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El día que Palito Ortega perdió dos palos verdes y le dijo que no a Frank Sinatra

En el recuerdo

Se cumplen 39 años de la primera vez que “La voz” llegó a la Argentina de la mano del cantante tucumano. Los shows fueron un fracaso económico para Palito quien tuvo la oportunidad de cantar a dúo con el ídolo mundial de la canción: ¿Por qué le dijo que no a Sinatra?

Crédito: Prensa Penguin Random House.




Palito perdió dos palitos ¿Por qué perdió dos palitos Palito? Parece un trabalenguas infantil, una paradoja, una humorada. A quien entonces no le causó demasiada gracia fue al propio Ramón “Palito” Ortega. Hace ya 39 años, en agosto de 1981, el cantautor y ex gobernador de la provincia, fue el artífice de un hito artístico que resultó un auténtico fracaso comercial: la llegada por primera vez al país de nada menos que Frank Sinatra. Dos déficits marcaron aquella experiencia del tucumano: una como productor que le significó una deuda de dos millones de dólares. Y si bien el fiasco económico no fue menor, quizás hubo una pérdida aún mayor para la carrera de Palito al perder la oportunidad de cantar a dúo con uno de los más grandes cantantes de la historia mundial ¿Qué pasó?

Sinatra desembarcó por primera vez en Argentina el 2 de agosto de 1981. Llegaba con 65 años y lejos del que fue el zenit artístico que lo posicionó como uno de los mejores cantantes del mundo desde la década del 50. Sin embargo, “La voz” venía con todo el peso de su leyenda a cuestas y el artífice de aquella primera vez fue el popular Palito Ortega a través de su productora que gozaba de un nombre bien tucumano: Chango. El artista estadounidense iba a realizar dos recitales en el estadio Luna Park y cuatro espectáculos en el hotel Sheraton de Buenos Aires con el formato de cena-show.


El 9 y 10 de agosto Sinatra se presentó en el Luna Park donde reunió a más de 20.000 espectadores en cada función, ambas de un poco más de una hora. El público colmó esos shows y pagó entradas que entonces tenían un precio de entre 15 y 100 dólares dependiendo de la ubicación. El concierto del lunes 10 se transmitió por Canal 13 y radio Rivadavia. Hasta ahí todo bien, pero el éxito de público no se repitió en las cenas exclusivas en el Sheraton. De hecho, las entradas que inicialmente tenían un costo de 1000 dólares se bajaron a último momento a 600 dólares. Ese fue el comienzo de la debacle de Palito como productor, aunque el verdadero detonante fue la profunda crisis económica que atravesaba la dictadura de Roberto Viola y una brusca devaluación del peso.

¿Qué pasó? Ortega contrató a Sinatra el 11 febrero de 1981 cuando el dólar en Argentina cotizaba a 1.900 pesos, pero, al momento del recital, se disparó a más de 7.500 pesos. Es decir que en apenas siete meses, la moneda sufrió una devaluación del 400%. En apenas una semana, el cantante tucumano perdió más de dos millones de dólares. Un monto que, aunque verde, no es moco de pavo. Palito afrontó una grave crisis en sus finanzas después de ese episodio.


Pero el fracaso financiero terminó de forjar una estrecha relación entre el tucumano y el ídolo mundial de la canción. Según cuenta el propio Palito, antes de partir de regreso a su país, Sinatra le dijo: “Sé que perdiste mucho, el día de mañana seré tu garante para lo que necesites”. Y cumplió: cuatro años después, Ortega se instaló en los Estados Unidos junto a  toda su familia y el estadounidense lo apadrinó. Así lo recordaba el ex gobernador de la provincia en una entrevista brindada al diario La Nación: “Antes de irse del país, me dijo: cualquier garantía que necesites en los Estados Unidos, el garante voy a ser yo. Respondió a todo. No hubo una sola Navidad en la que no recibiera una tarjeta suya, ni un debut para el que no recibiera una tarjeta de invitación. Cumplió su palabra con creces. Mi admiración por él fue mucho mayor después de haberlo contratado”.

Además de los dos millones de dólares, a Palito le quedó otra deuda pendiente, acaso más grande todavía: la de cantar junto a La Voz, lo que hubiera sido uno de los momentos cumbre de su carrera en la música. La orquesta ya había preparado los arreglos para que el dueto Ortega-Sinatra interpretara la canción “Sabor a nada", el tema que Palito había escrito con Dino Ramos en 1963. El estadounidense ya había dado el sí, pero fue el tucumano quien se negó. Sí, Palito le dijo que no al acaso más grande cantante de la historia. “Yo dije ni loco. Si subo con Sinatra, van a decir que me mando la parte", recordó Palito en una entrevista. Con el tiempo, ese se volvió uno de los remordimientos más grandes de su carrera: "Ahora me pregunto por qué me negué, y me arrepiento".