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La preocupante crisis que vive el sector musical por la pandemia

TUCUMÁN EN CUARENTENA

Festivales, recitales, teatros, salas, bares, peñas, presentaciones de discos; todos están suspendidos, cerrados y no hay indicios aún de que estas actividades se reanuden todavía. La palabra de los afectados por el Coronavirus.

El Alto de la Lechuza, uno de los nodos de la movida musical tucumana. (Foto: Secretaría de Comunicación Pública)





La música es sin dudas es uno de los sectores más castigados por la pandemia por su informalidad en el modo de trabajo, ya que no cuentan con sueldos mensuales sino una vez finalizado cada show. Muchas son las personas que integran la actividad cultural, la industria de las artes y el entretenimiento, que se ven perjudicadas por no estar percibiendo ingresos al estar sin actividad.

Detrás de cada evento hay productores, managers, técnicos, músicos, bailarines, comunicadores y un sinfín de personas que hacen que esto funcione. Desde el Ministerio de Cultura de la nación y desde el INAMU lanzaron algunos beneficios, pero no son suficientes para todos. Es probable que el retorno de los shows sea un duro camino de subida, el virus nos tomo por sorpresa y es difícil pensar cómo se sigue.

En la dureza de este tiempo, una de las actividades más requeridas y necesarias para poder sobrellevar la situación, es escuchar música en redes sociales, plataformas virtuales, radios, tv. Es la música la que nos acompaña en todos los momentos de nuestra vida, desde una canción de cuna cuando nacemos, una canción que dedicamos, la que nos recuerda a alguien, la que nos hace llorar, pero aún así no es valorada. Aun así, pagar una entrada sigue siendo esquiva porque no se considera al músico como trabajador, como alguien que viva de esto y que necesite de esa paga para sostener su carrera musical.
Pese a esto los artistas tratan de no perder conexión con sus seguidores ofreciendo recitales en vivo desde sus redes, pero esto sigue sin generar ingresos.

Frente a esta crisis, algunos referentes de la industria musical expresan su preocupación.


- ¿Cómo se paraliza la cultura y cómo piensa que van a salir de esta los distintos nodos artísticos y culturales de la provincia?

Maximiliano Aguirre, encargado de peña El alto de la Lechuza:

“Vamos a salir muy perjudicados, por supuesto hablando desde lo económico, va a ser muy importante que el estado esté presente para ayudarnos. Van a ser tiempos también donde se va a necesitar desde cada lugar poner el hombre”.

Lucas Román Broers, de la productora LUPA:

"Nuestro campo geográfico de acción comprende Argentina, Chile, Uruguay y Bolivia; en todos los casos la actividad sufrirá la peor crisis que tuvo en la historia ya que comprende la inactividad de todos los países con el agravante de saber que una vez que se supere la etapa de cuarentena obligatoria pasará un periodo de tiempo extenso hasta que se vuelvan a permitir las aglomeraciones de gente, condición fundamental para la realización de recitales, festivales, etc. Va a ser duro salir de este contexto, pero a la vez veo una oportunidad que tiene que ver con las acciones que el gobierno debe tomar para reactivar la economía”.

- ¿Alguna vez vivieron algo similar?

Maximiliano Aguirre, encargado de peña El alto de la Lechuza:

“Comercialmente hemos tenido muchos sacudones, pero realmente estar tanto tiempo sin trabajar, hablo por la familia, ya que nuestra peña somos todo familia, nunca vivimos una situación así. Es bastante raro, parece una película”.

Sebastián Sanabria, del Home estudio Ñandú Records:

“No, el mayor ingreso en mi trabajo son los shows en vivo como operador técnico de sonido y con el alquiler de una sala de ensayo que hoy con la paralización de actividades nos vimos obligados a para también. Esto nos tiene sin ingresos, pero sabemos que con la solidaridad de todos esto va a mejorar. Nuestro ámbito es muy precarizado, somos empleados en negro”.

- ¿Qué planean hacer a futuro?

Ana Darelli, profesora de danzas y bailarina autogestionada:

“En primer lugar, planeo volver a mi taller, el espacio donde doy clases, que extraño un montón, y para el futuro, nada muy diferente de lo que hacía: producir, gestionar, danzar”.

Angélica Camuñas, cantante y profesora de canto:

“Seguir cantando, seguir produciendo y seguir trabajando. Creo que esto dejó en claro que el rol de la música es importantísimo en nuestra sociedad. Todes cantando y ganándose desde sus casas”.

- ¿Qué harían en un nuevo caso similar?

Lucas Román Broers, de la productora LUPA:

“Es bueno saber que uno no tiene el control de todo y que las proyecciones y planes son eso mismo, planes, que dependen de ciertas circunstancias para que sucedan. De manera que lo mejor será pensar en estructuras que aseguren generar negocios en la industria a pesar de no poder realizarse shows en vivo, pensar en lograr una espalda financiera más grande y creo yo, trabajar de una vez por todas seriamente con el sector privado y público para que todos los que vivimos de la industria del entretenimiento tengamos más seguridad ante una crisis como esta”.

Ana Darelli, profesora de danzas y bailarina autogestionada:

“Sinceramente no lo sé. Esa idea me llegará cuando termine de repensar y reflexionar sobre este tipo de situaciones, mi práctica y mi manera de vivir”.


- ¿Qué estrategias están usando para no estar paralizados?

Maximiliano Aguirre, encargado de peña El alto de la Lechuza:

“Y como negocio esperando que se solucione todo esto, y bueno siempre usando redes sociales, que en estos momentos son muy importantes, para de alguna forma estar presents”.

Angélica Camuñas, cantante y profesora de canto:

“Redes sociales, mucho contacto con la gente, escuchar música y estudiar”.

Lucas Román Broers, de la productora LUPA:

“En nuestro caso estamos capacitándonos online, abriendo la cabeza a todas las posibilidades que puedan surgir, elegir objetivos reales a corto y mediano plazo que nos ayuden salir lo más rápido del default donde nos vamos a encontrar. Es una oportunidad en nuestro caso para proyectar lo que haremos los próximos años ya que si estuviéramos en la actividad normal no nos hubiéramos tomado con tanta seriedad la importancia de la programación y de armar planes de contingencia. La actividad cultural debe seguir, es parte del ser humano, y si esta es una lección para ver que existen otras formas de generar el ida y vuelta entre artistas y público, bienvenida. Entiendo que los artistas utilicen las redes para estar presentes, me parece una actitud acertada siempre y cuando no hagan todos lo mismo y parezca una kermesse cada vez que abrirnos Instagram o Facebook. Hay mucha creatividad para utilizar en momentos como este, por algo son artistas”.

El valor del arte en estos tiempos está cobrando importancia entre quienes lo consumen y hoy no pueden hacerlo, se espera que esto se vea reflejado a la hora del retorno de las actividades, que pagar una entrada no sea motivo de quejas sino de entre todos tratar de sacar adelante al sector. En definitiva, todos, somos música.



**Gabriela Sosa es CEO en GEA Prensa y comunicación, encargada de agenda de espectáculos en Peña cultural el Alto de la Lechuza y docente.