Paula Maffia: "Hay un rock nuevo y rebelde, que pide cosas y sale a la calle"
música
La artista cumple en este 2020 sus 20 años con la música y este sábado estará visitando Tucumán presentando su segundo disco llamado “Polvo”.
PAula Maffia. Foto Facebook.-
“¿Vos pensás que hay protagonismo de las mujeres?” tira Paula Maffia como respuesta a la primera pregunta de la entrevista, que se refería al presente, en el que más mujeres comienzan a tomar visibilidad desde diferentes lugares, artísticos principalmente, y a las masivas marchas realizadas el pasado 9M con el Paro Nacional de Mujeres, y al Festival por el Aborto Legal, donde tocó junto a Eruca Sativa, el pasado 19 de febrero.
“Cada vez que se menciona el ‘fenómeno’ de las mujeres en el arte, pareciera que es fenomenal y que no es normal, se oculta nuestra obra, que para mi es quitarle protagonismo a nuestra participación como artistas. Entonces, hay un tópico dando vuelta que versa alrededor de si las mujeres tienen acceso o no a las artes, de cómo se hace esto. ¿Estamos siendo protagonistas? ¡No! Porque nuestra obra no está siendo tenida en cuenta, hay un sensacionalismo de turno que en un momento va a ser el coronavirus o la gente que no vacuna a sus hijes, cualquier cosa que venga a cuestionar lo regular, pero nunca es cuestionar por qué aparece una piba muerta a diario desde que empezó este año ¿No?, ningún varón se está haciendo esa pregunta en este momento, la pregunta es si las mujeres pueden o no pueden estar en la música, y de qué manera ¿Entendés? Entonces no hay un protagonismo, creo que nuestra obra está quedando ocultada atrás de la cuestión de turno y me parece que eso justamente nos quita protagonismo”.
Así con un espíritu contestatario, pero a la vez pedagógico, se presenta Paula Maffia, música que cuenta con dos discos propios y que además integró bandas emblemáticas como La Cosa Mostra y Las Taradas. Ella también formó parte activa en la campaña del Instituto Nacional de Música (INAMU), para lograr una ley de cupo femenino en los festivales, que fue sancionada a fines del 2019. Al respecto hizo referencia al caso en nuestra provincia del malogrado “Festival Mercedes Sosa” en San Javier, con una cartelera que originalmente iba a estar integrada exclusivamente por músicos hombres.
“Cuando se piensa un festival que reconoce a la mayor intérprete y no se considera que puede haber mujeres jóvenes, de mediana edad o adultas de esa provincia o de las provincias vecinas que puedan representar el arte de esa mujer, hay una falla muy grande en la percepción del entorno, ¿entendés? Vos podés tener varones admirados en las artes y de hecho si es por una cuestión de poner a los mejores, también podés poner a Peter Gabriel, a David Byrne, podés hacer un festival donde ponés a tus bandas favoritas, pero también está bueno que haya una coherencia en lo que se está tratando de hacer, Mercedes Sosa fue una gran cantora y además una mina que tuvo una vida de lucha muy grande, dudo que esa lucha solamente represente a los varones, con lo cual me parece un poco corto de vista que solo hagan y representen ahora asi lo que fue la lucha de Mercedes Sosa. Ya dividir el mundo en varones y mujeres es un poco antiguo, a esta altura” opinó.
En lo referido a la mencionada Ley de Cupo Femenino, que empezó a implementarse a partir de este año 2020, explicó “¿Por qué es necesario una ley de cupo? Primero hacer la salvedad de que nadie quiere acceder a un lugar por una ley de cupo, nadie quiere acceder a tocar en el Festival Mercedes Sosa por una ley de cupo, estaría buenísimo que quien organiza diga ‘Che ¿Es coherente esto?’ y ahí esté la regulación, pero como eso no está ocurriendo, y eso no está ocurriendo no solo en las artes, hay varones, monseñores, opinando sobre lo que puede o no puede hacer una mujer con su cuerpo, entonces hasta que no se haga un cambio de reflexiones en torno a cómo se representa una sociedad, no podés ocultar a la mitad más uno de la sociedad, hay que generar estas medidas de urgencia, de fuerza, que son las leyes de cupo, ¿Por qué? Porque mientras, en Tucumán, en Salta, en Santiago del Estero, en La Rioja, se hacen festivales que vienen a representar las artes locales y están invisibilizadas las mujeres y toda la disidencia, ahora un nenito, una nenita, une nenite, que va a ese festival y ve a alguien que le genere identidad ¡le salva la vida! Eso te dice ‘vos existís y lo que sos tiene coherencia’, y por otro lado te dice que si vos sos una nena o un nene, te da una visión del mundo más completa donde el escenario es variopinto como es la vida, y por otro lado si vos tenés la aspiración de acceder a la música en algún momento, ver a alguien con quien te identificás, que no necesariamente una nena se identifica con una nena y un nene con un nene, es mucho más grande que eso, te habilita a hacer ese recorrido, te da fuerza para subir esa montaña insospechada que es dedicarte a una vida de artista”.
Paula Maffia es sin duda una de las principales referentes del rock nacional de este siglo, en el que son muchas las mujeres que tomaron la posta. “El Rock nació como un género musical que viene primero de un gran cúmulo de géneros, es un subgénero fusión de otros géneros, del Soul, del Gospel y del Blues, con una enorme representatividad de gente negra” comienza a explicar y aclara “digo gente negra porque en su gran mayoría hubo también mujeres, en su creación y en su inspiración, o sea hay almas madres y hay almas padres de este género, y hay muchísimas mujeres representándolo en sus orígenes. Después, este rock fue como representado por la juventud blanca que se oponía a ir a la guerra y a ciertos valores constrictores de la sociedad de mediados y fines de los 50s, surge como un género que propone además la revolución, es un género político, como también lo fue el Punk. Con el paso del tiempo todo lo revolucionario se vuelve status quo, entonces todas las personas que eran personajes revolucionarios en los 60s, hoy son gerontes y no quieren que las cosas cambien, porque ahora están cómodos, entonces tenés un montón de dinosaurios diciendo ‘el rock se murió, no existe el rock, ya no hay rock nuevo, nanana’ bueno, si, hay Rock nuevo, hay un rock rebelde y hay un rock que pide cosas y sale a la calle, y se manifiesta, y este rock está representado en su gran mayoría por mujeres. Entonces, no murió el Rock, solo el Rock va a salvar al Rock, y en este caso este nuevo rock viene representado además por mujeres”.
Ya más centrada en su trabajo y cómo se encuadra en el contexto actual, considera que “me parece que hay toda una camada de artistas que está hablando de lo urgente, y en ese hablar de lo urgente hablan de cosas que son muy específicas del aquí y ahora. A mi me interesó siempre un relato un poco más universal, y también atemporal, me parece que hay tópicos que nos atraviesan como humanidad desde que hay registro, los primeros registros de los poetas orales, los primeros textos que se bajaron de Homero, ponele, o sea pensamos en torno a la muerte, al amor, a la existencia, son tópicos que venimos desmenuzando hace ya siglos y siglos, por no decir milenios, a mi me gusta esa línea porque me parece que son signos que se reinterpretan para siempre, habremos llenado bibliotecas y bibliotecas hablando sobre el amor, y hoy hablamos de la deconstrucción del amor, es un tópico inacabable, a mi me interesa mucho trabajar esos tópicos universales, y me puedo dar el lujo de no tener que escribir una canción que diga a palabra ‘patriarcado’ o diga la palabra ‘Twitter’, porque sé que hay gente que en este momento está representando lo urgente y está cantando las canciones de batalla, pero yo me quedo tranquila que hay gente representando también eso para poder hacer una pluma que se entienda de acá a 80 años. Esa es mi búsqueda, que mis canciones sean entendidas de acá a 80 años”.
“Cada vez que se menciona el ‘fenómeno’ de las mujeres en el arte, pareciera que es fenomenal y que no es normal, se oculta nuestra obra, que para mi es quitarle protagonismo a nuestra participación como artistas. Entonces, hay un tópico dando vuelta que versa alrededor de si las mujeres tienen acceso o no a las artes, de cómo se hace esto. ¿Estamos siendo protagonistas? ¡No! Porque nuestra obra no está siendo tenida en cuenta, hay un sensacionalismo de turno que en un momento va a ser el coronavirus o la gente que no vacuna a sus hijes, cualquier cosa que venga a cuestionar lo regular, pero nunca es cuestionar por qué aparece una piba muerta a diario desde que empezó este año ¿No?, ningún varón se está haciendo esa pregunta en este momento, la pregunta es si las mujeres pueden o no pueden estar en la música, y de qué manera ¿Entendés? Entonces no hay un protagonismo, creo que nuestra obra está quedando ocultada atrás de la cuestión de turno y me parece que eso justamente nos quita protagonismo”.
Así con un espíritu contestatario, pero a la vez pedagógico, se presenta Paula Maffia, música que cuenta con dos discos propios y que además integró bandas emblemáticas como La Cosa Mostra y Las Taradas. Ella también formó parte activa en la campaña del Instituto Nacional de Música (INAMU), para lograr una ley de cupo femenino en los festivales, que fue sancionada a fines del 2019. Al respecto hizo referencia al caso en nuestra provincia del malogrado “Festival Mercedes Sosa” en San Javier, con una cartelera que originalmente iba a estar integrada exclusivamente por músicos hombres.
“Cuando se piensa un festival que reconoce a la mayor intérprete y no se considera que puede haber mujeres jóvenes, de mediana edad o adultas de esa provincia o de las provincias vecinas que puedan representar el arte de esa mujer, hay una falla muy grande en la percepción del entorno, ¿entendés? Vos podés tener varones admirados en las artes y de hecho si es por una cuestión de poner a los mejores, también podés poner a Peter Gabriel, a David Byrne, podés hacer un festival donde ponés a tus bandas favoritas, pero también está bueno que haya una coherencia en lo que se está tratando de hacer, Mercedes Sosa fue una gran cantora y además una mina que tuvo una vida de lucha muy grande, dudo que esa lucha solamente represente a los varones, con lo cual me parece un poco corto de vista que solo hagan y representen ahora asi lo que fue la lucha de Mercedes Sosa. Ya dividir el mundo en varones y mujeres es un poco antiguo, a esta altura” opinó.
En lo referido a la mencionada Ley de Cupo Femenino, que empezó a implementarse a partir de este año 2020, explicó “¿Por qué es necesario una ley de cupo? Primero hacer la salvedad de que nadie quiere acceder a un lugar por una ley de cupo, nadie quiere acceder a tocar en el Festival Mercedes Sosa por una ley de cupo, estaría buenísimo que quien organiza diga ‘Che ¿Es coherente esto?’ y ahí esté la regulación, pero como eso no está ocurriendo, y eso no está ocurriendo no solo en las artes, hay varones, monseñores, opinando sobre lo que puede o no puede hacer una mujer con su cuerpo, entonces hasta que no se haga un cambio de reflexiones en torno a cómo se representa una sociedad, no podés ocultar a la mitad más uno de la sociedad, hay que generar estas medidas de urgencia, de fuerza, que son las leyes de cupo, ¿Por qué? Porque mientras, en Tucumán, en Salta, en Santiago del Estero, en La Rioja, se hacen festivales que vienen a representar las artes locales y están invisibilizadas las mujeres y toda la disidencia, ahora un nenito, una nenita, une nenite, que va a ese festival y ve a alguien que le genere identidad ¡le salva la vida! Eso te dice ‘vos existís y lo que sos tiene coherencia’, y por otro lado te dice que si vos sos una nena o un nene, te da una visión del mundo más completa donde el escenario es variopinto como es la vida, y por otro lado si vos tenés la aspiración de acceder a la música en algún momento, ver a alguien con quien te identificás, que no necesariamente una nena se identifica con una nena y un nene con un nene, es mucho más grande que eso, te habilita a hacer ese recorrido, te da fuerza para subir esa montaña insospechada que es dedicarte a una vida de artista”.
Paula Maffia es sin duda una de las principales referentes del rock nacional de este siglo, en el que son muchas las mujeres que tomaron la posta. “El Rock nació como un género musical que viene primero de un gran cúmulo de géneros, es un subgénero fusión de otros géneros, del Soul, del Gospel y del Blues, con una enorme representatividad de gente negra” comienza a explicar y aclara “digo gente negra porque en su gran mayoría hubo también mujeres, en su creación y en su inspiración, o sea hay almas madres y hay almas padres de este género, y hay muchísimas mujeres representándolo en sus orígenes. Después, este rock fue como representado por la juventud blanca que se oponía a ir a la guerra y a ciertos valores constrictores de la sociedad de mediados y fines de los 50s, surge como un género que propone además la revolución, es un género político, como también lo fue el Punk. Con el paso del tiempo todo lo revolucionario se vuelve status quo, entonces todas las personas que eran personajes revolucionarios en los 60s, hoy son gerontes y no quieren que las cosas cambien, porque ahora están cómodos, entonces tenés un montón de dinosaurios diciendo ‘el rock se murió, no existe el rock, ya no hay rock nuevo, nanana’ bueno, si, hay Rock nuevo, hay un rock rebelde y hay un rock que pide cosas y sale a la calle, y se manifiesta, y este rock está representado en su gran mayoría por mujeres. Entonces, no murió el Rock, solo el Rock va a salvar al Rock, y en este caso este nuevo rock viene representado además por mujeres”.
Ya más centrada en su trabajo y cómo se encuadra en el contexto actual, considera que “me parece que hay toda una camada de artistas que está hablando de lo urgente, y en ese hablar de lo urgente hablan de cosas que son muy específicas del aquí y ahora. A mi me interesó siempre un relato un poco más universal, y también atemporal, me parece que hay tópicos que nos atraviesan como humanidad desde que hay registro, los primeros registros de los poetas orales, los primeros textos que se bajaron de Homero, ponele, o sea pensamos en torno a la muerte, al amor, a la existencia, son tópicos que venimos desmenuzando hace ya siglos y siglos, por no decir milenios, a mi me gusta esa línea porque me parece que son signos que se reinterpretan para siempre, habremos llenado bibliotecas y bibliotecas hablando sobre el amor, y hoy hablamos de la deconstrucción del amor, es un tópico inacabable, a mi me interesa mucho trabajar esos tópicos universales, y me puedo dar el lujo de no tener que escribir una canción que diga a palabra ‘patriarcado’ o diga la palabra ‘Twitter’, porque sé que hay gente que en este momento está representando lo urgente y está cantando las canciones de batalla, pero yo me quedo tranquila que hay gente representando también eso para poder hacer una pluma que se entienda de acá a 80 años. Esa es mi búsqueda, que mis canciones sean entendidas de acá a 80 años”.

En su más reciente trabajo ‘Polvo’, incluye nueve composiciones propias y una que pertenece a María Elena Walsh, a quien define como “alguien que estimuló más de una generación de jóvenes, y yo escuché esa canción a los 3 años, que era Canción para bañar la Luna, y se me abrió un agujero en la cabeza, y me enseñó tanto, y al día de hoy sigo desmenuzando esta canción y la obra y todo lo que María Elena nos enseñó. A los niños que nos trató como personas que tenían una coherencia, no como proyectos de adultos o como humanos inacabados, nos dio todo un universo para desmenuzar y trabajar, y fue muy generosa. También hizo mucha obra para adultos, mucha obra con un contenido político, y también una vida política, pensá que lesbiana con feminista en una época donde decía alguien ‘machismo’ y era como que no entendía absolutamente nada, hoy son palabras que están más cuestionadas, pero en esa época esta mina salió a ponerle el pecho a un montón de situaciones”.
Volviendo a la escena actual, y cómo influye el machismo, dijo que “durante muchos años se estimuló mucho la competencia entre mujeres, cosa que los hombres nunca practicaron, siempre armaron una cofradía y esas es la manera en que un tipo puede violar a una mina y entra y sale de una comisaría porque conoce a todos, conoce al juez, tipo ‘chau muchachos nos vemos’ y el chabón es un violador pero ‘bueno, está bien, es un buen tipo, paga los impuestos, no jode a nadie’ pero es un violador, o un asesino o un femicida o un tipo que caga a palos a su mujer permanentemente”.
Luego ahonda en esa idea sobre el presente social, explicando que “lo interesante de toda esta ‘cofradía’ es que también es chota para la masculinidad, lo estamos viendo ahora con que se está destapando y se están cuestionando ciertos rituales de violencia que se dan dentro de las masculinidades, creo que el caso más paradigmático fue el de los rugbiers, matando a patadas a un pibe, cobardes cobardísimos, la familia defendiéndolos como si fueran buenos pibes, y después toda esta sociedad diciendo ‘che, yo también jugué al rugby y me pasó esto’, ‘yo me alejé por esto’, que un hombre se pueda permitir decir ‘esto me traumó’, ‘esto me hizo mal’, ‘esto me dañó, todavía no lo supero’, no lo pueden hacer, en seguida te acusan de maricón, de pelotudo, ‘eh qué no te la bancás’, de blandito, yo me cansé de ver como mis compañeros, a los que eran más sensibles, les decían ‘eh maricón’, ‘mirá el llorón’, todos, todos lloraban eh” acá parece que se le quiere quebrar la voz, seguro contemplando algún recuerdo pero sigue, “todos lloraban, pero con uno se la agarraban, porque agarrársela con ese, pobre, que era el más sensible, que ya había tenido una experiencia muy traumática de chiquito, pero nadie le importaba eso, ese nene era el chivo expiatorio, en vez de asumir que todos los humanos tenemos una sensibilidad a mano y que somos vulnerables en muchos sentidos. Es mandar a matar al tonto”.
Finalmente reflexiona que “tenemos una sociedad que se está tapando los oídos diciendo ‘LA LA LA LA LA’, y de eso no se está hablando, los varones no están hablando de eso, los varones están preocupándose porque estamos ocupando espacios que queremos ocupar, bueno, necesitamos esos espacios para hacer denuncias también. La pandemia más grande en este momento es el femicidio, la verdad que en Argentina en este momento no se está muriendo una mujer a diario por coronavirus, ni una persona sin género asignado se está muriendo, no hay una persona muerta a diario por eso, pero sí hay una mujer muerta a diario, y ni hablar de los travesticidios y las fobias a cualquier disidencia sexual, que se contabilizan aparte, es tremendo”.
Con respecto a su visita a Tucumán, donde estará tocando este sábado 14 de marzo en Santos Discépolo (La Rioja 219), adelanta que “me presento sola con mi guitarra, es un formato muy rockero y furioso, a pesar de que es acústico es muy intenso, voy a estar repasando canciones de mis dos discos solistas, y quizás de algunos discos anteriores, eso”.
“La verdad que soy muy caprichosa con la lista, armo una lista de temas que en el momento que estoy tocando juego mucho con la energía del público, y a veces no termino tocando ni un tema de los que puse en la lista. Me gusta también darle ese lugar al público, me sorprendo viajando a provincias distantes, a Tucumán ya fui pero a Santiago del Estero nunca, y de pronto que la gente me empiece a pedir canciones es como que sí, obvio que prefiero satisfacer lo que esa persona me vino a pedir que ‘No, quiero tocar esta versión…’ no, me encanta, me encanta vincularme de cerca con el público”.
El recital comenzará a partir de las 22 y contará también con la participación de Remedios Descarada.
Volviendo a la escena actual, y cómo influye el machismo, dijo que “durante muchos años se estimuló mucho la competencia entre mujeres, cosa que los hombres nunca practicaron, siempre armaron una cofradía y esas es la manera en que un tipo puede violar a una mina y entra y sale de una comisaría porque conoce a todos, conoce al juez, tipo ‘chau muchachos nos vemos’ y el chabón es un violador pero ‘bueno, está bien, es un buen tipo, paga los impuestos, no jode a nadie’ pero es un violador, o un asesino o un femicida o un tipo que caga a palos a su mujer permanentemente”.
Luego ahonda en esa idea sobre el presente social, explicando que “lo interesante de toda esta ‘cofradía’ es que también es chota para la masculinidad, lo estamos viendo ahora con que se está destapando y se están cuestionando ciertos rituales de violencia que se dan dentro de las masculinidades, creo que el caso más paradigmático fue el de los rugbiers, matando a patadas a un pibe, cobardes cobardísimos, la familia defendiéndolos como si fueran buenos pibes, y después toda esta sociedad diciendo ‘che, yo también jugué al rugby y me pasó esto’, ‘yo me alejé por esto’, que un hombre se pueda permitir decir ‘esto me traumó’, ‘esto me hizo mal’, ‘esto me dañó, todavía no lo supero’, no lo pueden hacer, en seguida te acusan de maricón, de pelotudo, ‘eh qué no te la bancás’, de blandito, yo me cansé de ver como mis compañeros, a los que eran más sensibles, les decían ‘eh maricón’, ‘mirá el llorón’, todos, todos lloraban eh” acá parece que se le quiere quebrar la voz, seguro contemplando algún recuerdo pero sigue, “todos lloraban, pero con uno se la agarraban, porque agarrársela con ese, pobre, que era el más sensible, que ya había tenido una experiencia muy traumática de chiquito, pero nadie le importaba eso, ese nene era el chivo expiatorio, en vez de asumir que todos los humanos tenemos una sensibilidad a mano y que somos vulnerables en muchos sentidos. Es mandar a matar al tonto”.
Finalmente reflexiona que “tenemos una sociedad que se está tapando los oídos diciendo ‘LA LA LA LA LA’, y de eso no se está hablando, los varones no están hablando de eso, los varones están preocupándose porque estamos ocupando espacios que queremos ocupar, bueno, necesitamos esos espacios para hacer denuncias también. La pandemia más grande en este momento es el femicidio, la verdad que en Argentina en este momento no se está muriendo una mujer a diario por coronavirus, ni una persona sin género asignado se está muriendo, no hay una persona muerta a diario por eso, pero sí hay una mujer muerta a diario, y ni hablar de los travesticidios y las fobias a cualquier disidencia sexual, que se contabilizan aparte, es tremendo”.
Con respecto a su visita a Tucumán, donde estará tocando este sábado 14 de marzo en Santos Discépolo (La Rioja 219), adelanta que “me presento sola con mi guitarra, es un formato muy rockero y furioso, a pesar de que es acústico es muy intenso, voy a estar repasando canciones de mis dos discos solistas, y quizás de algunos discos anteriores, eso”.
“La verdad que soy muy caprichosa con la lista, armo una lista de temas que en el momento que estoy tocando juego mucho con la energía del público, y a veces no termino tocando ni un tema de los que puse en la lista. Me gusta también darle ese lugar al público, me sorprendo viajando a provincias distantes, a Tucumán ya fui pero a Santiago del Estero nunca, y de pronto que la gente me empiece a pedir canciones es como que sí, obvio que prefiero satisfacer lo que esa persona me vino a pedir que ‘No, quiero tocar esta versión…’ no, me encanta, me encanta vincularme de cerca con el público”.
El recital comenzará a partir de las 22 y contará también con la participación de Remedios Descarada.








