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"Cuando dirijo bien, nadie habla": rompió el silencio al árbitro que perjudicó a San Martín en Jujuy

jugó el santo

Tras el polémico empate 2-2 frente a Gimnasia en Jujuy y el comunicado emitido por la dirigencia del Santo, el juez Bruno Amiconi se defendió públicamente, explicó los cruces en la zona de vestuarios, justificó las expulsiones y dejó reflexiones sobre los errores arbitrales y la presión mediática en la Primera Nacional. "Insultaron y trataron de ladrón a un compañero mío adentro del campo de juego y delante de las cámaras", afirmó.





La polémica desatada el pasado 27 de septiembre en el estadio de Gimnasia y Esgrima de Jujuy sumó un nuevo capítulo en la Primera Nacional. Luego del empate 2-2 entre el conjunto jujeño y San Martín de Tucumán, marcado por un gol mal anulado al Santo por fuera de juego, el reclamo por una supuesta mano en el gol del local y las expulsiones de Diego Diellos y Matías Ignacio García tras el pitazo final, la Comisión Directiva de Ciudadela fijó su postura mediante un comunicado oficial. En el escrito firmado por la dirigencia que encabeza Oscar Mirkin, la institución expresó su preocupación por expresiones verbales y actitudes del cuerpo arbitral en el área de vestuarios, confirmó que presentará descargos ante el Tribunal Disciplinario y remarcó su rechazo a conductas que se aparten de la ética deportiva.

Frente a este escenario, Bruno Amiconi rompió el silencio en declaraciones a El Ascenso x3 y dio su versión de los hechos ocurridos en el tierra jujeña. Al referirse a lo sucedido camino a los vestuarios al terminar el cotejo, el juez reveló la tensión vivida con las autoridades visitantes: "Estaban esperando los dirigentes de San Martín con todo tipo de ofensas y agravios hacia mi asistente, diciéndole ladrón e insultándolo. Les dije que van 35 fechas del Nacional, que no se están quedando afuera por este partido".

En ese sentido, el árbitro aclaró la razón por la cual sancionó a los futbolistas del Santo una vez concluido el encuentro y desmintió que las tarjetas rojas se debieran a lo ocurrido en los pasillos internos: "Si me lo decían en el vestuario no informaba a nadie, pero insultaron y trataron de ladrón a un compañero mío adentro del campo de juego y delante de las cámaras".

Al analizar las jugadas controversiales del partido, Amiconi fue tajante respecto al gol del empate jujeño y desestimó las protestas tucumanas sobre un supuesto toque con la mano: "Basta con mirar el video y es Parnisari quien cabecea y la mete en contra. Si le hacían un gol con la mano a Lanzillota teniéndolo de frente, se me tiraba encima a reclamar al instante".

El colegiado también se refirió a las dificultades técnicas del arbitraje en una categoría sin asistencia tecnológica y realizó un mea culpa: "Un jugador corre a cinco metros por segundo. En una fracción de segundo te puede engañar y nos podemos equivocar". A su vez, cuestionó el clima mediático y el tratamiento en las plataformas digitales: "Hoy se juntan cuatro muchachos, arman un streaming y están toda la semana machacando con que voy a perjudicar a un equipo. En la Primera Nacional resolvemos todo muy rápido y no tenemos VAR. Somos los primeros que sentimos ese nudo en el estómago cuando nos equivocamos y no podemos dormir".

En esa misma línea, apuntó contra las suspicacias previas a cada compromiso: "Están toda la semana instalando que vas a perjudicar a alguno. Si dirigís bien, nadie dice nada; si fallás, dicen que ya lo habían anticipado. Nadie se equivoca a propósito y pone en juego tantas cosas". Y añadió una frase contundente sobre la visibilidad de su tarea: "Cuando dirijo bien nadie habla".

Durante la entrevista, Amiconi recordó además un antecedente reciente tras el partido entre Chacarita y San Martín, acción por la cual fue sancionado: "Para mi el contacto no tenía entidad de penal, pero luego me dijeron que para la DNA era sancionable y cumplí el castigo como corresponde. El primer mortificado cuando falla soy yo; volví con el asistente de Jujuy y esa noche no pude pegar un ojo".

Finalmente, el árbitro respaldó las capacitaciones coordinadas por la Dirección Nacional de Arbitraje conducida por Federico Beligoy: "A nosotros nos brindan todas las herramientas para reducir el margen de error al mínimo. Nos vamos a equivocar, está claro, porque es parte del juego".