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"¡Directo al corazón!": la bandera de Malvinas, la felicidad de toda la Argentina

¡ARGENTINA FINALISTA!

No era un partido más. La Selección dejó todo y les ganó a los ingleses con la misma épica del 86. | Por Alfredo Aráoz

¡Las Malvinas son Argentinas!





Por vos, que estás llorando. Por vos, que no tenés voz. Por vos, que estás gritando. Por vos, que creés en Dios. 

Por vos, que estás cantando. Por vos, que no podés más. Por vos, que me estás abrazando. Por vos, con la mano de Dios.

Por vos, que estás saltando, por vos que ya la ves: el que no salta... ¡es un inglés!

No te lo puedo explicar, porque no vas a entender, las finales que perdimos, cuántos años las lloré. 

Pero eso se terminó.

Hace cuatro años se terminó.

Bienvenidos a otra página gloriosa de la inmensa Historia Argentina. 

Una noche que se escribe con tanta épica como en el 86. Si volveremos a ser campeones, eso lo definirá Lionel.

Ya habrá tiempo para pensar en la final de otro Mundial que jamás olvidaré. 

Por lo pronto no dejemos de dimensionar a quienes permiten esta felicidad tan necesaria para nuestro Pueblo herido.

Por Dibu, por Cuti, por Lisandro, por Ota, por Taglia, por De Paul, por Julián, por Lautaro, por Gio, por Enzo, ¡por el bebé de Enzo! 

Y por Él.

Por Lionel. Por el hombre que no deja de asombrarnos.

¿De qué planeta viniste? ¡Para dejar en el camino a tanto inglés! ¡Para que el país sea un puño apretado, gritando por Argentina!

Lo dijo Víctor Hugo en el 86 y lo decimos ahora con el mismo resultado: ¡2 a 1! 

Lo dijo Nicolás, un vendedor de algodón de azúcar en la 24 de Septiembre, lo dijo Ramoncito el verdulero de la Congreso, lo dijo el doctor Muntaner, cardiólogo de los tucumanos.

Lo dijiste vos.

Estoy seguro de que también lo dijiste vos que ahora leés este exabrupto ya sin voz.

Como en el 86, el 2 a 1 fue el resultado más pronosticado, más palpitado, más deseado, más anhelado, más soñado. 

Perdón si lloro mientras pienso en quienes fueron a Malvinas y no volvieron. Perdón si lloro por quienes estaban en el 86 y ya no están. “Perdón, ¿eh?”, dice Lautaro mientras llora ante las cámaras.

A los piratas, ni olvido ni perdón. A nuestros héroes: honor y gratitud. 

Nace una nueva letra esta noche. Cantemos todos, lloremos todos: "En Argentina nací, tierra de Diego y Lionel, ¡de estos pibes de Argentina que jamás olvidaré!".