"¡El que no salta...!": Crónica de otra noche infartante y feliz en Tucumán con la Selección Argentina
¿No hay corazón que aguante? ¡Cómo no va a aguantar! Viaje de ida y pasaje a semifinales contra Inglaterra. ¡Otra vez, por los pibes de Malvinas que jamás olvidaré! ¡Vamos, Argentina de mi vida! ¡Vamos, Julián! ¡Vamos, Lionel! | Por Alfredo Aráoz
Foto: X
El que siente. El que alienta. El que sufre. El que festeja. El que canta. Y el que salta.
El que vivió la previa. Con los nervios de punta. El que no sabía qué más hacer. Hasta que empezó el partido. El que invitó a un amigo porque estaba solo. Y el que lo vio solo.
El que reunió a la familia. Y el que perdió a un ser querido.
El que hizo las compras para ver el partido. Y el que no tiene un mango. El que lo vio por tele. El que lo vio por el celu.
El que no lo vio.
El que en cuartos se tomó un cuarto. El que no toma más. El que hizo la promesa. El que la cumple. El que la rompe: El Lionel.
El que empezó preocupado. Hasta que gritó el gol de MacAllister. El que pensó en una Mac.
El que se adelantó a los festejos. El que se confió con el gol. El que se relajó. Y el que se asustó hasta que apareció El Dibu.
El que se calmó un poco en el entretiempo. Y el que volvió a pararse en el segundo tiempo. El que se paró cuando se fue solo Molina. Y el paro que casi llega con cada ataque suizo hasta el empate inevitable.
El que gritó la roja al rival.
El que palpitó al 3 a 1. Y al que todavía le palpita.
El que le pidió a Messi que lo liquidara. El que terminó liquidado.
El que esperó el momento más esperado. El que se atragantó con la de Thiago Almada al lado del palo.
El que no sabía que más hacer para quebrar a la guardia suiza… Hasta que pensó en el Papa. Y rezó. Y le pidió una mano a Dios. Y al séptimo día se desahogó.
El que la clavó es Julián. El que picó es el Hombre Araña, o Spiderman, en inglés. ¿Te suena?
El país lo gritó. Y pegó el salto más alto del mundo.
Ahora está en ustedes. Yo no puedo más.
Está el que irá a la plaza. O el que se quedará en la casa. Lo seguro es que se reventarán las vuvuzelas, las cornetas y las bocinas.
Es la banda sonora de otra noche de película. Es la noche que suena con la letra más linda del mundo: “En Argentina nací / Tierra de Diego y Lionel De los pibes de Malvinas que jamás olvidaré”.






