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Pleno al 9 en la ruleta Celeste y Blanca: gol del Chelo y 9 años en Primera

ANÁLISIS DECANO

Fiesta Decana bajo la lluvia. Buen primer tiempo, palo y palo; el segundo, resistiendo con aguante. Atlético Tucumán se queda en Primera y hay licencia para soñar.

Todos a abrazar a Estigarribia. (Foto: Facebook Atlético Tucumán)





Si te lo decían hace un par de meses, lo firmabas con los ojos cerrados. Si la viste negra, acordate. Mirá que vos no le tenés miedo a nada, has viajado mucho y has llegado muy lejos, pero a veces, cuando hacías cuentas, hasta parecía imposible. No está mal tener miedo, lo que está mal es no enfrentar esos temores. Te puede gustar o no gustar el estilo, las formas. Lo podemos discutir durante horas. Lo que no se discute es que Atlético Tucumán se queda un año más en Primera, serán 9 consecutivos. Y hoy, al mirar las tablas, El Deca tiene otra vez licencia para soñar.

Con las zapatillas empapadas, con el jean arremangado y el buzo pesado de tanta agua, llegaste esquivando charcos hasta la esquina de tu vida. ¿Cómo no ibas a ir? Que se queden en sus casas los cobardes, vos te vas al templo aunque llueva o caigan piedras. Debajo de algún techito, amontonados en un paraguas o con las gotas pegando de lleno en la cara, hay agite y hay previa en la tarde gris tucumana, que se pinta toda de Celeste y Blanca al Norte de la Ciudad que se paraliza cuando juega El Decano.

El equipo viene a los tumbos, desde que se pinchó la burbuja del invicto parece que todo cuesta el doble; cuando te acostumbrás a ganar, ganar y ganar, dos o tres partidos sin conocer las mieles de los tres puntos comienzan a pesar y crece la angustia. Pero si estás en 25 de Mayo y Chile es porque sabés que El Deca siempre se levanta, nunca se rinde, que le jugás un pleno al 9 y el 9 paga y paga bien.

La Dupla fue a esta guerra con dos soldados recuperados, que fueron determinantes para esta victoria que vuelve a encender la Fe Decana. Adrián Sánchez presionó alto, pillo, y cuando robó asistió al Chelo, que venía seco, que casi no había tenido una chance de gol clara en todo el torneo, que necesitaba -como vos- sacarse la bronca por los gritos que no fueron, por la lesión, por los partidos afuera, por los puntos perdidos, por tener que sufrir y no poder estar ahí para empujarla.

¿Lo conocés a Marcelo? Es el que la pinchó con toda la clase del mundo, a lo Benzema, tomá. Tamo Chelo y abrázate con cualquiera, tomemo somo Atlético que el grito sagrado, furioso, rabioso del 9 hacía falta como el aire, como el agua, como el agua que cae del cielo, te moja la garganta y te da fuerzas para gritar y gritar: Viejo y Glorioso Decano, de corazón sin igual, la banda te lo agradece y te alienta hasta el final.

Y se alienta hasta el final porque Tomás Marchiori vuela de acá para allá, porque Bruno Bianchi y Nicolás Romero dejan la piel y sacan todo por arriba y por abajo, porque Sánchez mete y juega y se lleva todos los aplausos, porque Ramiro Carrera y Joaquín Pereyra no brillan pero nunca paran de correr y casi mojan esta tardenoche empapada, porque Mateo Coronel siempre te regala alguna pincelada de su picante magia, porque El Chelo Estigarribia pelea todas, como peleó contra la sequía goleadora del Deca, contra la huelga de festejos.

"¡No va más!" Ya está, se acabó. Gol del 9, Gol del Deca. Abrazate con todos, gritalo con el alma, Marcelo. Hoy sos vos, volviste para esto. Para toda la alegría de la gente. 

El primer tiempo fue palo y palo, estuvimos cerca del segundo y ellos del empate, que hubiera llegado de no ser por Marchiori o algún palo, porque hoy se portó bien el de arriba. Sobre el final, Talleres tuvo dos medio sucias pero clarísimas, que pudieron desatar la tormenta en la noche de lluvia. Pero no entraron y los tres puntos se quedan acá. Un premio divino, quizás, por bancar la mala, por decir presente como siempre.

Y bien arriba ahora está El Deca, que aseguró la permanencia un par de fechas antes, lo que parecía una utopía algunos meses atrás. ¿Y ahora? Quedan cuatro partidos, dos partidos en el templo de 25 de Mayo y Chile, y dos afuera; tres de cuatro partidos contra rivales que se juegan la vida, el aire. Cuatro por ganar y todo por soñar. Abrazado a la ilusión que te condena, otra vez y vamos por más.

Hasta el domingo mi amor, tal vez volvamos a vernos. Pasaron los cordobeses, que se venga el que se venga, que acá está El Decano. Será de visitante ante Colón, por tele o radio, lejos de casa. Será el primer duelo con el objetivo ya cumplido. '¿Pelear el descenso? Fuera', diría algún loco. Y ahora unidos por la Patria Decana todos a tirar para adelante, que acá no se rinde ni se relaja nadie.

El Pueblo Decano quiere más, merece más. Conoce lo que es viajar, conoce esas noches que el José Fierro se viste de gala, esas noches de Copa, esas noches locas, en las que te ponés bien Pituco porque sabés que te mira y respeta el continente entero. Quedan cuatro finales para dejar la piel, y que venga lo que tenga que venir. Tomemo somo Atlético, por El Deca de Primera, por el grito furioso del 9, que vale por 9 años y vamos por más.