La emoción de la abuela de Palacios, el primer tucumano campeón del mundo
Un hecho histórico quedó grabado este domingo: el primer jugador de la provincia en salir campeón del mundo. Hasta Famaillá nos fuimos con uno de los móviles de la transmisión mundialista de la tucumana FM (95.9) para ver cómo lo vivieron los familiares de Exequiel.
“Pala” tuvo la oportunidad de sumar algunos minutos a lo largo de este Mundial, 47 exactamente, dividido en tres partidos: 21’ contra México, 10’ contra Australia y 16’ contra Croacia. Lo suficiente para llenar de orgullo, no solo a su familia, sino a toda una provincia.
En Famaillá, el ritual gastronómico empezó con mucha anticipación: el día de ayer la abuela Azucena arrancó con la preparación del relleno de las empanadas. Una cantidad para alimentar a todo el pueblo, en total cocinaron 250 empanadas, muy tucumanas y muy famaillenses. Y no era la única opción para llenar esos estómagos, cerrados por momentos por los nervios del partido, también había pizzas y kipe, para que nadie ose decir que se quedó con hambre.
Durante el encuentro ante Francia, la familia Palacios estaba dispersa en toda la casa, algunas cocinando, otros encargados de manejar el fuego del horno de barro, otros con la única tarea de sufrir el partido completo y algunos se inventaban cábalas repentinas, por lo que salían a verlo desde las afueras del hogar.
La “final del mundo” se vivió, como no podía ser de otra manera, con los pelos de punta; pasando por todos los estados de ánimo que un humano puede atravesar en casi tres horas de partido. Luego del penal de Gonzalo Montiel, la emoción llegó a los rostros de cada uno de los familiares de Exequiel, los más chicos sacaron redoblantes y nieve para empezar con la fiesta. “Aunque hoy no pudo jugar, estamos muy orgullosos de lo que hizo en el Mundial”, decía Azucena, la abuela de cariño del famaillense, con los ojos llenos de felicidad. Ahora sí, tenemos un tucumano campeón del mundo, muy arraigado a la provincia y que nos representa a todos.








