La Zurda indómita, el grito sagrado y el corazón sobre todo
Messi, siempre Messi. El 10 se volvió a vestir del Diego. El veneno de La Araña y la mano del míster. El país es un puño apretado para gritar por La Scaloneta y vamos a ser felices para siempre contra todo y contra todos.
Ya retumbó el pitazo final. Lionel Messi mira a la tribuna pintada de Celeste y Blanco y sonríe. Sonríe como siempre quisimos verlo sonreír. Ya jugó y ya declaró como queríamos y soñábamos que juegue y declare. Y ahora canta esa que dice que "porque los jugadores me van a demostrar...". La mejor de todas. La que todos queremos cantar. El país es un puño apretado para gritar por el 10, por Messi, por Julián, por La Scaloneta, por estas lágrimas y por el deber cumplido.
Argentina aplastó a Croacia y ocho años después volverá a jugar la Final de un Mundial. Lionel Scaloni llevó a la Selección a la tierra prometida, rompió la barrera de los siete partidos y ahora quiere hacer historia grande. Pase lo que pase, Messi será el mejor jugador de Qatar 2022 y la historia de La Scaloneta será la historia de redención total, de aquella derrora ante Arabia, de cambiar a tiempo, de reinventarse otra vez y darle pies y cabeza a un equipazo que más allá de los nombres o las circunstancias hace Patria y sintonía fina.
Si el Messi del Topo Gigio parecía insuperable, pónganse de pie para ver y disfrutar de esta zurda indómita que puso al mundo a sus pies y la rompió toda. Pero toda. Maradoneana actuación del 10, otra vez. Para fusilar al atajapenales en el penal, para cargarse a todos los croatas y servirle el 3-0 a La Araña, después de que Julián se disfrazó de Gabriel Omar y mucho más para guapear el penal y llevarse puesto a todo Zagreb en el gol que puso en llamas a la Patria, demostrando que no hay ola de calor que aguante ni frene la sed del Pueblo Argentino, unido y organizado para chupar y brindar este martes sagrado de Ushuahia a La Quiaca, de Trancas a La Cocha y Salud.
4-4-2 para encontrar la ventaja, con Julián y Messi superlativos. Con línea de 5 para que aparezca el brillo y el dominio. Partidazo sin fisuras de Tagliafico y Mac Allister, entrega inclaudicable de Molina, del Cuti y Ota impasables, despliegue total de InmEnzo Fernández y Rodrigo Carajo y siguen las firmas. Hasta Dybala, Foyth y Angelito sumaron minutos, porque Scaloni pone el corazón sobre todo y hasta es generoso con los propios en el momento de máxima tensión, cuando las papas arden, cuando el resultado pide resistir con aguante: el míster da cátedra de empatía y la Patria lo aclama. La gesta de La Scaloneta será eterna, inmortal.
Cuando empieza el Mundial, la meca es jugar 7 partidos. Cuando llegás a semis, el sueño es decir presente en el partido que todos quieren jugar. Nada podrá opacar este Mundial de La Scaloneta, del país unido, de fiesta en las calles, en las plazas en los corazones que hoy no saben de diciembre, de inflación, de nada. Y vamos carajo. El pueblo sonríe, Messi sonríe y acá estamos, planeando el domingo y brindando este martes inmortal.
Porque nunca olvidaremos con quién nos abrazamos cuando bajaron a Julián, cuando Messi fusiló al arquero croata, cuando Julián hizo la patriada que la Patria demandaba y cuando otra vez Messi guapeó como nuestro Diego Eterno contra Brasil, contra Bélgica, contra un árbitro, contra la FIFA, contra todo lo que nos duele para que los corazones vuelvan a latir bien fuerte y que vuelvan a bailar los que menos tienen. Y a ellos les duele y por eso sangran. Será Celeste y Blanco, será Justicia, vamos a recordar los días que fuimos felices una vez más y para siempre.








