Top

En el ojo de la tormenta

ANÁLISIS DECANO

Un diluvio azotó a Tucumán y la falta de fútbol y ganas condenó a Atlético Tucumán en Rosario. La victoria ante Patronato fue un oasis y el promedio asedia al equipo de Azconzábal. Se viene dos de local y otra vez deberá poner el pecho el Pueblo Decano.

Mal partido de Cristobal, Heredia y todo Atlético. (Foto: Juan José García - conlagentenoticias)





Tucumán padeció un fuerte temporal la noche del sábado, que dejó a muchos comprovincianos bajo el agua y ocasionó severos daños materiales en distintos puntos de la provincia. El Pueblo Decano necesitaba otra alegría de parte del equipo de Juan Manuel Azconzábal, pero recibió otro cachetazo, un baldazo de agua helada en plena tormenta. Sin fútbol ni ganas, Atlético Tucumán cayó aplastado en Rosario, la victoria ante Patronato parece haber sido un oasis, un espejismo, y el promedio pasa a ser un problema central para El Gigante del Norte.

Atlético llegó ilusionado al Marcelo Bielsa, envalentonado por el triunfo de local ante Patronato y un estadio donde sacó pecho la temporada pasada, antes de la racha eterna de doce sin ganar que se rompió hace poco pero que no marcó el inicio de una racha ganadora. Duro poco la esperanza de que éste sea el inicio de la resurrección: a los 3', Garay la perdió, Doldán Aquino marcó flojo y Garro venció a Marchiori, que podría haber hecho un poco más. Mazazo de arranque y preludio de la mala tarde que se venía por delante.

Con el 1-0 en contra, se vio lo mejor del equipo de Azconzábal: Carrera probó de afuera, pero tapó Macagno; Lotti se perdió un mano a mano que un 9 no puede ni debe errar; y otra vez el inquieto 23 tuvo una triple chance: tiro libre, cabezazo, remate cruzado a la salida de un córner. No encontró el gol en ninguna de esas chances, tampoco en la bomba del Bebe Acosta que rebotó en la cabeza de Andrada y que Lema salvó en la línea. 

Atlético fue y fue y buscó por todos lados, pero nunca encontró el gol. Encima, perdió a Carrera y Lotti por sendas lesiones. Y cayó el segundo de Newell's: centro de Garro desde la derecha, mal despeje de Marchiori que dejó corto el manotazo y bomba imposible de Nicolás Castro, el 10 leproso que es crack y esta tarde sacó provecho junto a Pablo Pérez de todas las ventajas que da el insulso mediocampo Decano. 2-0 y a otra cosa. 

El Vasco mandó a la cancha a Isa Luna por Tesuri en el entretiempo, pero ni el joven tucumano como los antes ingresados Heredia y Menéndez hicieron pie en el partido. No hubo peso ofensivo, el medio fue un colador, la defensa no ofreció resistencia (Bianchi sólo no puede) y el arquero tuvo una muy mala tarde. De un mal despeje con los pies de Marchiori llegó el 3-0 de Sordo de cabeza, y de otra pérdida de Garay y cierre flojo de Doldán Aquino llegó el 4-0. Lapidario.

Se vienen Racing y Central Córdoba, ambos en el José Fierro. Hoy, Atlético ocupa el puesto 21º en la tabla de los promedios, con 15 puntos más que Patronato y 8 más que Godoy Cruz (tomando los equipos que dividen igual), con los santiagueños, Arsenal y Adolsivi respirándole en la nuca. Sarmiento sigue sumando (divide por menos) y Barracas ya logró su primera victoria. Imposible relajarse como se relajó el Decano después de romper la racha de doce partidos sin victorias.

El partido ante Newell's era una gran chance para refrendar lo bueno mostrado en casa ante Patronato o incluso la reacción final mostrada antes contra Plantese, pero Atlético Tucumán fue una sombra y vuelve de Rosario mareado y lleno de dudas. Otra vez, en el ojo de la tormenta.

El Vasco había avisado que al Deca no le iba a sobrar nada. En Rosario, no le sobró nada y le faltó todo. Como contra los entrerrianos, será el Pueblo Decano el encargado de empujar al equipo, de poner el pecho sin preguntar como tantas veces, para recordar que la camiseta del Deca se tiene que transpirar y el que no sea del Deca...