Martín Anastacio quiere ser el rey de la Liga Tucumana

LA GRAN FINAL

En 2014, 2015 y 2016, el DT se consagró campeón dirigiendo a tres equipos distintos. Tras dos años de descanso, volvió a Atlético y está otra vez en la final. ¿Se le dará de nuevo?

CONCENTRADO. Anastacio da indicaciones durante un partido de la Liga.




La Florida en 2014, Ñuñorco en 2015 y Atlético en 2016. Los tres equipos que terminaron en esos años festejando el campeonato de la Liga Tucumana de Fútbol tenían algo en común: el DT.

A los 47 años, Martín Anastacio se convirtió en una suerte de especialista del fútbol de nuestra provincia, y está dispuesto a dar un nuevo golpe. Tras un par de años dirigiendo en las inferiores del Deca, para este año regresó al primer equipo liguista y, al igual que las últimas veces, está en la final. Este domingo, a las 16:30, se medirá con Deportivo Llorens en cancha de San Jorge.

“El club apostó por armar un solo plantel y un mismo cuerpo técnico para competir en la Liga Tucumana y el torneo de Reserva de Superliga, y me pareció una apuesta importante. Se conformó un grupo con muchos jóvenes, y se priorizó la rotación para que todos sumen minutos y estén disponibles para subir al primer equipo en caso de ser necesario”, destaca el entrenador más ganador de los últimos años.

A diferencia de temporadas anteriores, los jugadores que no son tenidos en cuentas por Zielinski en la Primera no bajan al equipo de Reserva, y eso permite potenciar a los juveniles. “El año pasado teníamos chicos como Sbuttoni, Pier Barrios, Tomás Rojas o Kaprof que terminaron con muchos minutos en Reserva. Este año es distinto y, si bien los resultados deportivos no fueron los mejores, considero que obtuvimos otro resultado que es muy importante, que es mantener a muchos jugadores con rodaje constante y a disposición para dar el salto a Primera”.

Oriundo de barrio Echeverría, donde actualmente vive junto a su esposa, Fernanda, y cuatro de sus seis hijos, Anastacio tiene un desafío especial cada vez que sale a la cancha. “Soy hincha de Atlético de toda la vida, y tuve la suerte de ser jugador durante muchos años, compartiendo plantel con grandes futbolistas en la década del 90”, recuerda con nostalgia.

Acostumbrado a esta instancias, se encarga de evitar que el nerviosismo se apoder del vestuario en la semana previa a la gran final. “Los chicos están bien, ha sido una semana tranquila y llegan en un buen momento a este partido. Hemos ido de menor a mayor en el torneo y eso se nota. Arrancamos muy mal, de los primeros 6 partidos perdimos 5 y empatamos uno. Hasta que hicimos el click y estuvimos 15 partidos invictos, lo que nos permitió clasificar a semifinales y estar hoy acá”, destaca.

ENSEÑANZA. Anastacio conversa con uno de los juveniles del equipo.


Desde su óptica, el momento bisagra fue el partido con San Fernando. “Ese día apareció el equipo. Antes habíamos hablado mucho entre nosotros y fueron días de trabajar más en la cabeza que en lo futbolístico. Nos dimos cuenta que errábamos mucho, y que estábamos en un lugar muy bajo de la tabla, y el grupo se unió y demostró un compromiso tremendo para revertir esto”, asegura.

Por estas horas, Anastacio se prepara para un doble desafío que lo tiene abocado a tiempo completo. Este viernes, a las 10 de la mañana, la Reserva enfrentará a Newell’s en el último partido del año. Y el domingo, a todo o nada por la gloria tucumana. Por eso, y solo por eso, dejó de manejar el taxi como lo hizo durante largos años. “Los tiempos ya no me dan, y esto me apasiona tanto que le dedico muchas horas. Me ha pasado de llegar a la provincia de un viaje con la Reserva y sin volver a casa subirme a otro colectivo para ir a una prueba de captación de talentos en otro lugar. Los chicos son el futuro de club y hay que meterle trabajo y dedicación para poder encontrar un equilibrio donde todos crezcamos”, destaca.

Y mientras se alista para un fin de semana especial, se anima a soñar también con dar el salto. ¿Dirigir en un Torneo Federal?, ¿agarrar un equipo de Primera Nacional?, ¿llegar a la Superliga?. “Siempre apuesto a seguir creciendo y abrirme camino para llegar en algún momento, pero hoy estoy muy cómodo dónde estoy, y estoy abocado a esto. Si tiene que llegar, que llegue. Dios dirá”. Por lo pronto, una nueva final de Liga lo espera. ¿Se le dará otra vez?

ALIADO. Anastacio junto a Federico Quinteros, el preparador físico con el que trabaja desde hace 6 años.


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