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Atlético, sus goles errados y el sufrimiento de siempre

ANÁLISIS

El Decano jugó un gran primero tiempo, pero en el complemento Patronato se despertó y contó con la complicidad de Espinoza, el árbitro. Pudo ser empate, pero los tres puntos se quedaron en casa.

Foto: Prensa Atlético Tucumán.





Poco a poco Ricardo Zielinski va encontrando el equipo, pero la cuenta pendiente sigue siendo la generación de peligro en el arco rival. Hoy Atlético pudo liquidarlo tempranamente, pero no lo hizo y sufrió, como siempre, como si fuese una cábala que se repite partido a partido.

El primer tiempo del Decano fue bueno, intentando tomar la iniciativa desde el primer momento y con un Fabián Monzón cada vez mejor, agrandado y confiado, a pesar de algunas salidas flojas en el complemento. Con un Cristian Erbes y un Ariel Rojas que poco a poco van encontrando su lugar en el equipo y se nota, y mucho, cuando la pareja de volantes centrales es otra. El ex Boca sabe cortar y hacer las pausas necesarias para limpiar la pelota, mientras el ex River lo complementa de buena manera, y cuando hay que meter, se mete.

La gran cuenta pendiente en el medio sigue siendo las bandas. Ni Guillermo Acosta ni José Luis Fernández tuvieron un buen encuentro. Tampoco Augusto Lotti cuando entró en el complemento. Atlético no genera peligro por esos sectores y lo siente mucho, mucho más si los que están adelante son dos tanques que no tienen que desbordar.

Esta noche Javier Toledo y Leandro Díaz jugaron un discreto partido, pero cuando hubo que generar peligro lo hicieron de gran manera, y por ahí encontró el Decano el gol de la tranquilidad, pero recién en los minutos finales. Pudo haber sido en el cierre del primer tiempo, cuando el Loco no se la dio a Toledo o al Bebe que ingresaban solos por el medio en una contra letal, pero hubo que esperar, porque esto es Atlético y había que sufrir, como siempre.

En el complemento el equipo se quedó, Patronato empezó a jugar y Espinoza, que siempre quiere ser él el protagonista, comenzó a pitar para los paranaenses todas las pelotas divididas. Una clara muestra de ellos fueron las dos pelotas claras que tuvo la visita, que petaron en los palos y llegaron luego de dos infracciones que solo el árbitro vio.

A pesar de ello, y de haber tenido algunas distracciones, Atlético se apoyó en un seguro Alejandro Sánchez que, cuando las papas quemaban, se encargó de no dar ni un rebote y de transmitir seguridad a una última línea que también tuvo algunos yerros que pudieron terminar mal.

El Decano volvió a ganar y a sumar de a tres, y ya van 10 de los últimos 12 en juego, y a pesar de no ser el vistoso de otras temporadas y de que el equipo recién empieza a aparecer poco a poco, se acomodó en la tabla con 16 unidades y demostró que está para dar pelea. Ahora vendrán dos partidos seguidos como visitante en Santa Fe, ante Colón y Unión, los cuales servirán para ver cómo quedará parado el equipo de cara a fin de año. Por lo pronto hoy, los tres puntos se quedaron en casa y con mucho sufrimiento, como siempre.