Las dos caras de Atlético en un mismo encuentro
ANÁLISIS
El conjunto de Ricardo Zielinski hizo el mayor desgaste, creó las mejores oportunidades, pero no pudo concretar y lo pagó caro. Cuando lo golpearon, no pudo reponerse.
Cómo explicar un encuentro en el que Atlético Tucumán cayó por 3 a 0, remarcando que el resultado no tuvo nada que ver con el trámite del juego. Porque Aldosivi se quedó con tres puntos por saber golpear (de casualidad) dos veces en cinco minutos, y a partir de ahí supo manejar el trámite del partido, hasta liquidarlo en el final.
El equipo de Ricardo Zielinski tuvo unos primeros 45 minutos muy buenos: presionando arriba, defendiendo lejos de su arco, acelerando en los momentos justos y creando las mejores situaciones. Era amo y señor del partido, sobre todo en los primeros 30, cuando mereció marcar la diferencia, con un Tomás Cuello rápido, movedizo, un Gonzalo Castellani manejando y moviendo la pelota por todos lados, unos Augusto Lotti y Guillermo Acosta mostrando cosas interesantes cuando se juntaron con Cuello, y un Leandro Díaz luchador, gambeteador e inteligente; pero no pudo convertir.
El complemento arrancó parecido pero con menos presión. Aún así, el Loco Díaz pudo abrir el marcador, pero tampoco hubo suerte. Y apareció el desborde de Nazareno Solís, y el pecho del Bebe para impactar la pelota y que se meta dentro del arco de Cristian Lucchetti. Así abría el marcador Aldosivi, muy injusto para el juego que había mostrado, sin llevar peligro a la portería del Laucha.
No conformes con eso apareció de nuevo Solís, para capturar un rebote que había dado el propio capitán, tras un remate de Verón. El Tiburón sacaba más ventaja, había golpeado dos veces en apenas cinco minutos y eso le bastó para quedarse con los tres puntos, cuando quedaban más de 25 minutos.
A partir de ahí fue otro partido, donde el local manejó la pelota y Atlético estaba para el cachetazo, a pesar de tener la pelota y de intentar con Javier Díaz, Lucas Melano y José Luiz Fernández, que habían entrado luego del primer gol de Aldosivi. Se pudo descontar dos veces, con el Loco y Toledo, pero la suerte no estuvo del lado de Atlético. Llegó el cachetazo del penal final solamente para ponerle cifras definitivas al encuentro.
Zielinski tendrá que trabajar mucho la cabeza de los jugadores, porque Atlético mostró dos caras en un mismo partido, y dos caras muy contradictorias, con una presionando, buscando el gol y queriendo ser el protagonista del juego; y otra totalmente distinta, extenuada y entregada. Hay cinco días para laburar y preparar todo para recibir a Arsenal, el domingo a las 11 de la mañana en el Monumental.
El equipo de Ricardo Zielinski tuvo unos primeros 45 minutos muy buenos: presionando arriba, defendiendo lejos de su arco, acelerando en los momentos justos y creando las mejores situaciones. Era amo y señor del partido, sobre todo en los primeros 30, cuando mereció marcar la diferencia, con un Tomás Cuello rápido, movedizo, un Gonzalo Castellani manejando y moviendo la pelota por todos lados, unos Augusto Lotti y Guillermo Acosta mostrando cosas interesantes cuando se juntaron con Cuello, y un Leandro Díaz luchador, gambeteador e inteligente; pero no pudo convertir.
El complemento arrancó parecido pero con menos presión. Aún así, el Loco Díaz pudo abrir el marcador, pero tampoco hubo suerte. Y apareció el desborde de Nazareno Solís, y el pecho del Bebe para impactar la pelota y que se meta dentro del arco de Cristian Lucchetti. Así abría el marcador Aldosivi, muy injusto para el juego que había mostrado, sin llevar peligro a la portería del Laucha.
No conformes con eso apareció de nuevo Solís, para capturar un rebote que había dado el propio capitán, tras un remate de Verón. El Tiburón sacaba más ventaja, había golpeado dos veces en apenas cinco minutos y eso le bastó para quedarse con los tres puntos, cuando quedaban más de 25 minutos.
A partir de ahí fue otro partido, donde el local manejó la pelota y Atlético estaba para el cachetazo, a pesar de tener la pelota y de intentar con Javier Díaz, Lucas Melano y José Luiz Fernández, que habían entrado luego del primer gol de Aldosivi. Se pudo descontar dos veces, con el Loco y Toledo, pero la suerte no estuvo del lado de Atlético. Llegó el cachetazo del penal final solamente para ponerle cifras definitivas al encuentro.
Zielinski tendrá que trabajar mucho la cabeza de los jugadores, porque Atlético mostró dos caras en un mismo partido, y dos caras muy contradictorias, con una presionando, buscando el gol y queriendo ser el protagonista del juego; y otra totalmente distinta, extenuada y entregada. Hay cinco días para laburar y preparar todo para recibir a Arsenal, el domingo a las 11 de la mañana en el Monumental.








